Maternidades disruptivas: el lado B de una experiencia única y maravillosa

Crédito: Sandra Biondi
Ser madre puede ser hardcore; libros recientes narran, con humor e ironía, miedos, angustias y decepciones
Natalia Blanc
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20 de octubre de 2018  

Todas (o casi todas) las experiencias de la vida tienen un costado sombrío, con anécdotas grotescas e historias embarazosas que solo nos animamos a contar a los amigos más cercanos. La maternidad, también. Demandas continuas, desbordes anímicos, falta de tiempo, agotamiento, retos desmesurados, culpa, llantos. Y más. Aventura única y maravillosa, la maternidad es un viaje de ida que en muchas ocasiones recorremos solas, aunque tengamos pareja, psicólogo y red de contención femenina. Varios libros recientes reflejan el lado B de las madres modernas con humor e ironía en formatos como el cómic, la narrativa y la autobiografía.

Como hacen los noticieros de TV para advertir que ciertas imágenes pueden herir susceptibilidades, avisamos aquí que la novela gráfica Hardcore Maternity (Lumen), de las españolas Marga Castaño y Esther de la Rosa, está dirigida a lectoras que se llevan bien con el sarcasmo y la ironía. En la contratapa, las autoras anuncian: "La maternidad es hardcore, aunque se empeñen en decirte lo contrario".

Dedicado a dos chicos, Hugo y Teo, con el deseo de que comprendan los dilemas y lamentos maternales cuando crezcan, el cómic creado por la ilustradora Castaño y la periodista De la Rosa nació en un blog en 2016. Fue un proyecto a cuatro manos desarrollado a distancia: radicada en Nueva York, donde transcurren las escenas planteadas en las viñetas, De la Rosa enviaba los textos a Castaño, que trabaja en Madrid. La mayoría de las historias surgieron de situaciones reales que vivió la autora al instalarse en Estados Unidos, a donde llegó casada y con un hijo para convertirse enseguida en madre separada, desesperada y al borde de un ataque de nervios.

"Llegué a Nueva York con mi familia para comenzar una nueva vida. Tenía un marido, un niño precioso y un apartamento con vistas. Todo era perfecto", cuenta la narradora en el primer cuadro del episodio 1, "Érase una vez la mamá-mujer". Cuatro cuadros después, y tras quince años de pareja, se separa.

"Pasé así de la categoría de mamá-esposa a la de mamá-mujer. Lo que no me imaginaba era que este último binomio, a menudo, pudiese resultar tan complejo". Ahí comienza el lado B (o el lado hardcore de la maternidad), que está lejos de los finales dulces y felices, como en muchas comedias de Hollywood. "No hay una única forma de vivir la vida. Tampoco de ser madre. Esta es la historia de cómo un grupo de amigas viven -y sobreviven a- la maternidad".

En cada episodio aparecen distintas situaciones extremas que harán reír y sentirse identificadas a la mayoría de la mujeres: la "sana" envidia a las amigas sin hijos que salen de copas cualquier día de la semana; la separada que quiere volver a la cancha y abre un perfil en Tinder; la que sueña con que su hijo sea músico, escritor o artista e invierte su sueldo en clases carísimas de idioma, arte, música. "y todo para que llegue un día y te diga: 'Mamá, quiero ser profesor de zumba'."

Imperfectas

Más allá del humor y la ironía, las autoras españolas (y otras mujeres que se animaron a escribir sobre el tema sin una visión edulcorada) apuntan a desmitificar "la sacrosanta misión" de la maternidad al narrar experiencias personales políticamente incorrectas.

"Hay muchas formas de ser madre y hay que aligerar un poco el discurso de la maternidad. Somos madres, pero también somos mujeres, somos profesionales, somos amigas, somos locas, somos rebeldes, a veces somos perfectas, a veces imperfectas.", dice De la Rosa. "Somos humanas, como todos, y es imposible que siempre todo sea perfecto y maravilloso", completa Castaño.

En la línea de las madres que hacen lo mejor que pueden con sus vidas y no buscan la perfección aparece también la protagonista de Subacuática, la inquietante novela de Melina Pogorelsky que publicó este año el sello independiente Odelia Editora. Estructurada con entradas breves que remiten a un diario íntimo, está narrada a dos voces: la de la madre culposa y desesperada y la de un viudo desbordado por las exigencias de una paternidad solitaria. Así, la trama avanza en dos planos simultáneos y los personajes se cruzan por azar en las clases de matronatación de sus respectivos hijos. Sus diatribas van en paralelo, en una primera persona furiosa.

"Subacuática es una novela atravesada por el duelo, la muerte, la paternidad y la maternidad. Y el amor, claro. Todas esas experiencias me tocan de distinto modo. No es autobiográfica, aunque hay puntos que tienen que ver con situaciones que conozco y de las que estuve o estoy cerca. Voy a nadar, como los personajes. Soy mamá, como Alejandra y Mariela. Y pasé mucho tiempo preguntándome qué pasa cuando una madre muere en el parto. Esa pregunta dio origen a esta historia", explicó Pogorelsky a LA NACION.

Mariela, una mujer joven que muere poco después del parto de su única hija, aparece en los recuerdos de Pablo, el marido, y la pequeña Lola. "Yo estaba escribiendo la historia de Pablo, que es el padre viudo. Y a la vez buscaba la presencia de Mariela, la mamá de Lola. Quería que estuviera presente como buceando por debajo de la historia de padre e hija. Y en el desarrollo de la historia, en la pileta donde transcurre gran parte de la novela, apareció Alejandra, otra madre. Me gustó, le di lugar. No buscaba hablar de la maternidad, pero apareció un personaje que sí necesitaba contar algunas cosas sobre el tema. Elegí una estructura muy simple para la voz de Alejandra. Lo pensé como si ella llevara un blog mental y los capítulos fueran pequeñas entradas que no expliquen de más, que dejen blancos y silencios. A veces los silencios son los que más cuentan".

Para la autora, Alejandra es una madre muy humana y honesta. "Hay algo que oscila entre el susto y el fastidio que genera la mirada del otro. Los otros y las otras mirándote ser mamá. Puede leerse como desesperación; pero para mí, ella está, más que nada, cansada, asustada y atravesada por el vértigo de la maternidad. Y ese vértigo viene de un sentimiento de amor. Y el amor a los hijos e hijas es un toque desesperante".

Incorrectas

Así como hay ficciones y cómics sobre el lado B maternal también hay muy buenos libros de no ficción que también abordan el asunto desde la ironía. Nueve lunas, de Gabriela Wiener (publicado en la Argentina por Marea), es un antimanual sobre el embarazo, dirigido a primerizas que no temen al cinismo. Periodista y escritora peruana radicada en Madrid, Wiener describe en su libro un "viaje alucinado a la maternidad" con el recurso literario de la guía para sobrellevar la "nada" dulce espera.

En La madre que puedo ser (Paidós), la periodista ecuatoriana Paulina Simón Torre ofrece una crónica autobiográfica brutal sobre los claroscuros de ser madre hoy. En la foto de tapa, la autora aparece bostezando con un bebé en brazos y un nene de pocos años. Y en la imagen que abre el libro, está sentada en un sofá dormida con un bebé al lado. En otra, el nene ya creció y ella sigue tirada en el sillón. dormida. Aunque está claro el "mensaje" que transmiten las imágenes de la madre agotada, también hay otras fotos en las que es ella quien mira dormir a sus hijos con mirada de amor incondicional. "No hay nada inocente en tener hijos. Una creería que si el mundo está superpoblado es porque el trabajo es de lo más sencillo. No lo es. Los hijos vienen de otro mundo. Llegan, se paran frente a ti y te dicen: 'Estoy aquí, dámelo todo', escribe Simón Torre en la nota final del libro. El cierre es un manifiesto personal:

"Voy a ser la madre que tenga que ser [.] Voy a despedir a la mujer en constante estado de autoflagelación; ella me aleja de todo lo que puede ser divertido en la crianza. A la mala madre, porque ella me sabotea las vacaciones prolongadas (.); a la que vive con el cronómetro en la mano para cumplir con todas las rutinas. Voy a despedir a todas ellas y voy a ser yo: la madre que puedo ser".

Ahora... las promos por el Día de la Madre

Editoriales, librerías y bancos buscan alentar la compra de libros con diversas promociones. Dos son las principales

La primera fomenta la compra de libros de impresión nacional, que hasta el 31 de diciembre se sumarán al programa Ahora 3 y 6, para ser adquiridos en cuotas fijas (de jueves a domingos) en librerías adheridas de todo el país. Ocurre así que el programa Ahora 3 y Ahora 6, ya disponible para calzado, indumentaria, marroquinería, juguetes y juegos de mesa, suma también a la industria editorial

La segunda promoción, más acotada, será válida hasta el domingo, en el marco precisamente del Día de la Madre, llega desde el Banco de la Nación Argentina y ofrece un 25% de reintegro en todas las compras en un pago en librerías de todo el país

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