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Sheila, una oportunidad para reflexionar; Alentar la producción; Maltrato a Cavallo; Dueños de la calle; Injusticia y venganza; La misma piedra
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21 de octubre de 2018  

Carta de la semana

Sheila, una oportunidad para reflexionar

La memoria no se reduce a mirar al pasado, sirve también para ver el porvenir. Si las instituciones familiares, escolares, políticas y sociales no han mirado y actuado sobre la vida cotidiana de Sheila y de tantos otros niños y niñas, es una oportunidad para recorrer hacia atrás los diez años transcurridos y hacer una autocrítica sobre cuáles son los asuntos que distraen los intereses de esas instituciones.

Lo ocurrido con Sheila es lo más nefasto que puede ocurrir en una sociedad que se dice defensora de los derechos humanos. ¿Será a la vez una oportunidad? ¿Nos preguntamos como sociedad madura si se repetirá?

Es hora de revisar, de reflexionar sobre las acciones u omisiones que pudieron llevar a esto, para evitar que vuelva a suceder. Si no lo hacemos -para no cargar con los riesgos que implica la función pública o privada- no estamos a la altura de los acontecimientos, por más explicaciones que ensayemos para justificar la indiferencia.

Monica Straschnoy

DNI 6.429.055

Alentar la producción

Integro un grupo de WhatsApp que se llama Ganaderos, Argentina. Está integrado por ingenieros agrónomos, veterinarios, productores y otros especialistas relacionados con la producción ganadera. Somos 260 y nos comunicamos para intercambiar ideas para producir más carne y mejorar y tratar así de que mejore el país. La mayoría son jóvenes, que apuestan al futuro y a la producción. Lo mismo pasa con otros temas agropecuarios, y me imagino que en otros sectores productivos del país. En el caso de nuestra producción luchamos contra el clima y contra cambios en la política, pero igual seguimos adelante, apostando al futuro. También tenemos que escuchar que algún político nos critique, cuando siempre vivió del Estado y no sabe lo que es la producción. Vemos absortos a los opositores que se pelean para ver quién hace un acto más grande, a sindicalistas que creen que amenazar es el camino, y al oficialismo que en lugar de apuntalar la producción nos castiga con más impuestos.

Políticos, el país necesita producir y vender más al mundo, es la forma de mejorar y de disminuir la pobreza. Con el sistema de ustedes, con el gasto político que no quieren bajar, con la demagogia que gana votos pero nada mejora, seguiremos como hasta ahora. Y la pobreza nunca bajará.

Marcelo Rojas Panelo

rojaspm@gmail.com

Maltrato a Cavallo

Con referencia al fallo de la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal que condenó al exministro de Economía Domingo Cavallo a tres años y medio de prisión por el pago de sobresueldos en la década del 90, quiero hacer la siguiente aclaración. Cuando asumió como ministro de Economía en 1991, Cavallo trató de convencerlo a Menem de mejorar las remuneraciones de los miembros del gabinete en forma transparente con gastos de representación como se hace en Cancillería, donde Cavallo había sido ministro. Menem prefirió la vía del decreto secreto, que autorizaba el uso de fondos de la SIDE con ese fin. Sin otra alternativa, Cavallo usó la partida anual que le tocaba a Economía para mejorarle el sueldo a secretarios y subsecretarios entre los cuales me incluyo. O sea, los distribuyó entre muchos. En mi caso, mi sueldo pasó de 5000 a 9000 pesos, bastante mayor pero apenas la mitad de lo que yo ganaba, incluyendo beneficios, en el Banco Mundial, entidad a la que renuncié para servir a mi país. En cambio, otros ministros de Menem como Granillo Ocampo, Camilión y María Julia Alsogaray los usaron íntegramente para pagarse a ellos mismos y a unos pocos de sus colaboradores más cercanos. Entiendo que Granillo y María Julia declararon que cobraban 50.000 pesos mensuales en concepto de sobresueldos, mientras que, en el caso de Cavallo, se determinó que solo había cobrado 7000 pesos mensuales hasta 1994, año en que los sobresueldos se oficializaron siguiendo el consejo del propio Cavallo. Sin embargo, a Granillo y Camilión los sobreseyeron (no así a María Julia, que purgó años de cárcel, en parte por lo exorbitante del sobresueldo y en parte por ser Alsogaray). Mientras tanto, a Cavallo lo acusaron y ahora condenaron de ser, con Menem, el jefe de la "organización delictiva que distribuía los sobresueldos," a pesar de que los fondos de la SIDE eran extrapresupuestarios y los manejaba directamente la Secretaría General de la Presidencia y no el Ministerio de Economía. El entonces secretario de Ingresos Públicos, Carlos Tacchi, nos recomendó a los que teníamos aprehensión y dudas sobre la legalidad de los sobresueldos que cobráramos que los declaráramos a la DGI (hoy AFIP) mencionando el decreto que los autorizaba. Irónicamente, los que hicimos esto fuimos procesados años después en la misma causa hasta que finalmente nos exculparon por "falta de mérito," aunque, en rigor de verdad, nunca fuimos realmente sobreseídos. En cambio, los que, astutamente, no declararon sus sobresueldos zafaron olímpicamente. Cavallo, un verdadero patriota cuyo único defecto acaso fue su excesiva confianza en las instituciones de la República, otra vez está siendo injustamente maltratado. El hombre que le dio a la Nación seis gloriosos años de estabilidad, crecimiento e integración al mundo entre 1991 y 1996, el que salvó a la patria de la mafia de Yabrán, el que sacrificó su enorme reputación personal tratando, sin lograrlo, de sacar al país de una tremenda crisis económica y financiera lamentablemente irreversible en 2001 y que hoy está luchando para vencer una grave enfermedad que lo aqueja ha sido, otra vez, castigado y vilipendiado sin merecerlo.

¿Tratará la Corte Suprema el recurso extraordinario? ¿Harán justicia sus miembros, a diferencia de los jueces de la Cámara de Casación? En un país como el nuestro, esto es siempre algo difícil de predecir.

Joaquín A. Cottani

Economista, exsubsecretario de Programación Macroeconómica (1991-1993) y de Financiamiento (1994-1996).

jcottani@gmail.com

Dueños de la calle

El miércoles pasado la ciudad se convirtió en un caos total, donde grupos uniformados con remeras alusivas al Día de la Lealtad cortó calles, dirigió el tránsito, desvió colectivos e impidió la circulación de personas que se dirigían a cumplir con sus obligaciones. Con música partidaria a todo volumen aturdieron a los vecinos. Y a esto se sumaron los bombos y los bocinazos. Si estas personas tuvieran que ir a trabajar no podrían estar en las manifestaciones. Es evidente que algo está mal. Y la policía contempla, asombrada, como los "dueños de la calle" hacen lo que quieren, mientras los que subvencionamos sus planes con nuestros impuestos somos rehenes de quienes lo único que buscan es molestar. Creo que ha llegado el momento de que se recupere el Estado de derecho y la ciudadanía pueda volver a transitar libremente por el suelo argentino .

Adriana Di Paolo

DNI 6.221.705

Injusticia y venganza

Desde el 26 de abril de 2010 estoy detenido a disposición del Juzgado Federal Nro 2 y el TOCF San Juan, por denuncias totalmente falaces, que responde a varios objetivos, como el cobro de indemnizaciones principalmente y la ejecución de la venganza ejercida por sectores afines a los vencidos grupos subversivos que actuaron asesinando a mansalva en nuestro país. Actualmente me encuentro internado, como procesado, en la unidad 34 del SPF, por ser considerado un peligro para la sociedad, acusado de haber vivido la década del 70 primero como cadete en el Colegio Militar de la Nación y posteriormente como subteniente del glorioso Ejército Argentino. Ingresé a los 17 años al Colegio Militar de la Nación en 1969 y egresé en diciembre de 1973 como subteniente bajo la presidencia del general Perón. Solo quienes vivimos en aquel período y padecemos eternas prisiones preventivas, en muchos casos mayores a 10 años, podemos dimensionar la indefensión a la que estamos expuestos, solo somos, para la clase gobernante y judicial, carne humana descartable, condenados a una muerte biológica, cuál forzada eutanasia, como ya sucedió con 454 detenidos, de los cuales 114 murieron durante la actual presidencia, en su gran mayoría sin sentencia firme. Hoy nos toca recibir las condenas a modo de exculpación de todos aquellos involucrados en los 70. Es necesario que nuestra clase política atienda esta situación y corrija la injusticia y venganza a la que estamos siendo sometidos fuera de las normas legales vigentes en nuestro país.

Juan Francisco Del Torchio

DNI 8.604.921

La misma piedra

Corría los años 1942 y 1943 y mi padre, un inmigrante italiano que llegó al país en 1923, se había convertido en un próspero empresario con una pequeña fábrica de mosaicos con ocho empleados. Como la guerra le había dejado un asma irreversible, y viendo su fin cercano, vendió la fábrica y con esos fondos construyó dos viviendas. Con el alquiler de estas vivíamos relativamente bien los tres, mis padres y yo, hasta al fallecimiento de mi padre, en 1945. En 1946 se promulgó la ley de alquileres, que los rebajó en un 20% y los congeló. Al cabo de un año y debido a la inflación quedamos en la indigencia. Ahora, en 2018, quieren imitar aquella maldita ley que paralizó la construcción de nuevos edificios para alquiler y perjudicó a miles de propietarios -como en nuestro caso- y a los futuros nuevos inquilinos.

No volvamos a tropezar con la misma piedra, porque así nos va.

Mario Vicente D'Acunti

DNI 4.116.891

En la Red

Tras regresar al país, Pablo Moyano llamó "payaso" al fiscal y criticó al Gobierno

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  • "Cómo pueden tolerar que esta gente se exprese y falte respeto de esa manera a las autoridades" - Rachel Ramos
  • "Esto es culpa de jueces nefastos que hacen que esta gente se crea por encima de la Justicia. Patético" - María Marta Pietranera
  • "Qué lastima el ejemplo que dan. Viven de los trabajadores sin hacer nada..." - Silvia Oviedo

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