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Italia y España, los modelos de régimen laboral que sigue Macri

En el Coloquio de IDEA mencionó a esos países como sistemas que mejor se adaptan para generar nuevos puestos
Elisabetta Piqué
Martín Rodríguez Yebra
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21 de octubre de 2018  

Ante un escenario laboral conflictivo por la recesión y la inflación, Mauricio Macri hizo foco el viernes en la situación que atraviesan los empresarios argentinos a la hora de contratar a un empleado por los distintos riesgos que esto implica. El Presidente señaló, además, a las reformas que se implementaron en España e Italia sobre el mercado laboral como ejemplos positivos .

"Los empresarios me dicen que no se animan a tomar una persona por todo el riesgo de litigio que les impide estar tranquilos. Hay cientos de miles de puestos de trabajo que no se generan por la legislación laboral", dijo el viernes Macri durante el Coloquio de IDEA .

"Metimos lo de las ART [aseguradoras de riesgo del trabajo] pero no alcanza. No digo avanzar en leyes laborales anglosajonas que son mucho más restrictivas, pero sí en las que tienen los italianos o los españoles", manifestó el presidente ante la presencia de cientos de empresarios.

El Presidente convocó a los gremios a sentarse a discutir una nueva legislación laboral.

La situación que atraviesan estos dos países son distintas. El modelo español es un modelo de flexibilización laboral para los países que intentan encarar una reforma que fomente el empleo, pero con contratos temporales e indemnizaciones más bajas.

En Italia, a pesar de las modificaciones, los despidos por parte de las compañías tienen que estar justificados y, en caso contrario, se debe pagar la indemnización correspondiente. Los trabajadores tienen un mes de vacaciones por año trabajado.

Un esquema de flexibilización

Por Martín Rodríguez Yebra

En lo peor de la crisis del euro, con un desempleo que trepaba sin parar y rompía la barrera del 25%, el gobierno conservador de Mariano Rajoy aprobó en 2012 la reforma laboral más profunda en la historia democrática de España.

Siete años después, esa ley sigue despertando constantes discusiones y vive bajo amenaza de ser derogada, a pesar de los elogios que suelen dedicarle en el exterior como modelo de flexibilidad.

La reforma que ahora destacó en público Mauricio Macri incluyó medidas para reducir las indemnizaciones, ampliar las opciones de contratación temporal y dio a las empresas poder para reducir salarios en casos extraordinarios.

La indemnización por despido injustificado para empleados contratados se redujo de 45 a 33 días por año trabajado, con un tope de 24 sueldos (antes era de 42). Se ampliaron además las causales del llamado "despido objetivo", que permite a las empresas echar a empleados por cuestiones económicas y de producción con una indemnización de 20 días por año trabajado y un máximo de 12 sueldos. Y se facilitaron los trámites para despidos colectivos.

Para impulsar el empleo juvenil, se creó un contrato especial para trabajadores de hasta 30 años, sin indemnización y con un máximo de 12 meses.

Uno de los puntos decisivos de la reforma fue la transformación de la negociación colectiva. Se dispuso que la prórroga máxima de los convenios sea de dos años, de modo que las partes quedan obligadas a negociar uno nuevo al final de ese plazo. Se les da prioridad a los convenios de empresa.

Fuertes convenios colectivos

Por Elisabetta Piqué

El régimen laboral italiano por lo general se establece en los convenios colectivos nacionales y en los contratos individuales, sin que estos puedan contener cláusulas menos favorables que las establecidas por convenio. Los convenios nacionales se actualizan cada tres años para cada sector.

Un contrato de trabajo por escrito es obligatorio por ley en Italia. La legislación actual abre paso a la flexibilidad de los tipos de contratos, de acuerdo con las directivas comunitarias. Hay un distinción básica entre contratos permanentes y temporales, con tareas, lugar de trabajo y horas determinadas. Incluyen la posibilidad de ser prorrogados por una sola vez. Todas las variaciones posibles deben ser acordados previamente con el empleador.

La edad mínima laboral en Italia es de 15 años. El fin de un contrato puede ser de mutuo acuerdo o por voluntad de una de las partes. Si es el trabajador quien de manera unilateral deja el empleo, debe respetar el período de preaviso. Si es la empresa, se trata de un despido. Los despidos deben ser justificados y notificados correctamente.

La jornada laboral es de 40 horas a la semana, aunque se puede mejorar. El período mínimo de vacaciones es de cuatro semanas. La ley no fija un salario mínimo, sino que este se establece en el convenio colectivo de cada sector. Las retribuciones se establecen por convenio colectivo. En el caso de los operarios, la retribución suele establecerse por hora efectiva trabajada. Salvo pacto en contrario, el pago del salario es mensual.

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