Suscriptor digital

Diferencias éticas y empresariales: entre el reclamo de ir "a fondo" y un pedido de tregua

El 54° Coloquio de IDEA en Mar del Plata
El 54° Coloquio de IDEA en Mar del Plata Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro V. Rizzi
En IDEA quedaron expuestas las posturas ante los planteos de depuración por el caso de los cuadernos
Maia Jastreblansky
(0)
21 de octubre de 2018  

El tópico es ineludible cada vez que se reúnen empresarios con café de por medio. El caso de los cuadernos de las coimas hoy es una herida abierta entre los hombres de negocios que, estén o no involucrados en el expediente que lleva el juez Claudio Bonadio , se sienten interpelados por el escándalo.

Esta semana, en los pasillos del Coloquio de IDEA , la dicotomía entre los empresarios era cómo responder a la penitencia social que abrió el caso de corrupción. Mientras algunos pedían "ir a fondo", así queden afuera importantes jugadores del sector privado, otros consideraban que hay que tener controles más robustos de acá en más, pero pregonaban mayor clemencia para no perjudicar a las industrias en medio de la crisis económica.

"Hay consenso general en que nunca más se deben repetir los cuadernos. Algunos quieren ir con cambios más profundos y que la Justicia actúe a fondo. Otros piden una suerte de amnistía y están preocupados por el panorama económico", analizaba un importante ejecutivo del Coloquio.

En uno de los recreos de IDEA, un directivo de una firma automotriz opinaba: "Yo creo que hay que ir a fondo, si no la sociedad no lo va a perdonar... Si se salvan los poderosos, la sociedad no lo va a perdonar. Claro que hay preocupación por lo económico, pero los responsables de la corrupción se tienen que apartar del management de las empresas". El foro empresario que se celebró en Mar del Plata este año aludió a la corrupción empresarial en la mayoría de sus conferencias, con fuertes notas de autocrítica.

El Gobierno ya decidió hasta dónde les exigirá a las empresas que quieran contratar con el Estado. Las compañías que están complicadas por los cuadernos no perderán los contratos vigentes ni quedarán automáticamente excluidas como proveedoras del Estado.

La gestión de Mauricio Macri pedirá, en cambio, dos requisitos para seguir participando de las licitaciones públicas: que las firmas suscriban "programas de integridad" y que den un paso al costado aquellos accionistas estratégicos que estén procesados en causas de corrupción.

Un abogado que asesora a importantes empresas describió el clima corporativo: "Algunos están desarrollando su programa de integridad con la incorporación de un compliance officer, mapa de riesgos, canal de denuncia y protocolo de protección de denunciantes, mientras que otras están evaluando sus programas ya existentes. Algunos de los empresarios involucrados en la causa de los cuadernos decidieron dar un paso al costado hasta que su situación se defina en la Justicia. Otros, por el contrario, no creen necesario dejar su cargo".

Entre las empresas complicadas en el caso de las coimas hubo reacciones disímiles. Algunos empresarios arrepentidos ya cedieron el control de sus compañías, acorralados por el caso de los cuadernos. Armando Loson (BTU), Aldo Roggio (Roggio), Juan Chediack (Chediack), Manuel Santos Uribelarrea (UCSA) y Gerardo Ferreyra (Electroingeniería) ya dieron un paso al costado para no perjudicar a sus firmas.

En otros casos, en los que las empresas negaron ante la Justicia haber pagado coimas a cambio de obras, las compañías -al menos hasta ahora- tuvieron otro temperamento con los ejecutivos procesados por Bonadio. Es el caso de Techint, en el que el director institucional corporativo Luis Betnaza admitió haber pagado "contribuciones" ante la exigencia de funcionarios de la administración kirchnerista para resolver la situación de Sidor en Venezuela. O de Hugo Eurnekian, presidente de Compañía General de Combustibles (CGC), que dijo que hizo una contribución a la campaña electoral del FPV, pero a título personal.

Un ejecutivo de un banco analizaba en uno de los almuerzos de IDEA: "Muchos se están corriendo de las empresas y en muchos casos es todo una gran ficción. Pero no es distinto a lo que se hace en el mundo. Hay que hacerlo para salvar el negocio".

Un funcionario de Cambiemos que caminaba durante el foro la recepción del Sheraton Mar del Plata analizaba: "El compliance internacional los va a obligar a hacer cambios en el management. Hay empresas que cotizan en las bolsas del mundo. Ahí son implacables".

Integridad

Respecto a los programas de integridad, un experto de una de las empresas más importantes en una consultora de llamadas "big four" explicaba a LA NACION: "Las compañías abiertas al mercado externo están más acorraladas porque pierden negocios y tienen que imponer controles más profundos. En el caso de las empresas más chicas o familiares, en las que el fundador conduce el negocio, es más complicado porque hay otra tradición y otra cultura".

Lo cierto es que las empresas argentinas ya ajustaron las clavijas en materia de integridad y compliance. "Vimos un primer cambio con la ley de responsabilidad penal empresaria. Las firmas de capitales nacionales se interesaron en cumplir en lo meramente formal, porque no sabían la aplicación efectiva que iba a tener. Pero después de los cuadernos se empezaron a preocupar en serio", dijo. Y agregó: "Las empresas quisieron verificar si no estaban involucradas en las maniobras y buscaron comprometer a la conducción e implementar monitoreos. Sobre todo las que tienen alguna relación contractual con el Estado".

Como símbolo del ánimo que se vive en las compañías, en IDEA lanzaron un Código de Ética y Conducta para todas las empresas miembros, que incluye un apartado anticorrupción y que fue anunciado durante el coloquio por el presidente del foro empresario, Javier Goñi. "El que no lo quiera cumplir, se tendrá que ir", se animaban a decir algunos miembros del directorio en uno de los recreos del encuentro. El caso de los cuadernos incomoda a todos.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?