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Familias frente a frente: los sabores españoles dejaron afuera a los platos de Perú

El jurado de FFF debió someter a prueba al equipo de cocina española y peruana.
El jurado de FFF debió someter a prueba al equipo de cocina española y peruana.
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22 de octubre de 2018  • 01:26

Con la conducción del Chino Leunis y la mirada de un jurado integrado por Christophe , Dolli Irigoyen y Mauricio Asta, el reality culinario de Telefe llegó a una nueva instancia de duelo, y el domingo se enfrentaron los Rodríguez de Perú, y los Ramírez de España. A lo largo de la emisión, ambos equipos debieron atravesar una batalla televisiva dividida en dos etapas, y allí nuevamente tuvieron que mostrar lo mejores platos de sus países.

La primera prueba consistió en preparar tres tipos de milanesas con sus respectivas guarniciones, pero más allá del plato en sí, la particularidad de la prueba era que solo podían cocinar dos miembros del equipo, mientras que los otros dos debían quedarse observando en calidad de consejeros. Si bien el jurado les dijo que preparar milanesas no debía ser especialmente difícil, sí destacó que debían tener en cuentan algunas dificultades, y Dolli subrayó que en el punto de la fritura estaba el secreto.

Los equipos entraron en sus lugares y rápidamente los nervios se apoderaron del ambiente. Mientras Boro de España se posicionaba nuevamente como un líder algo tirano, en la cocina de Perú la situación no era más relajada, al punto que uno de los observadores por accidente rompió un plato. Mientras tanto, el jurado notaba todo tipo de problemas, y al momento de probar los preparados, los resultados no fueron de los mejores.

Con respecto a la evaluación, Leunis explicó que cada jurado le daría un puntaje a cada familia, y de esa forma se sumarían todos los votos y el equipo con un total mayor, quedaría en el juego. La primera familia en someterse a la evaluación fueron los Rodríguez, y con el puntaje de Dolli (5), Christophe (4) y Mauricio (7), lograron un total de 16. Con respecto a los Ramírez, el balance les dejó un favorable 21 luego de las observaciones de Dolli (7), Christophe (8) y Mauricio (6).

La segunda instancia de la prueba, era presentar un festín tipo fast food, con mucho color y mucha tradición. En el equipo español, Boro nuevamente comenzó una pequeña tiranía y eso a Christophe no le gustó en absoluto. En medio de la prueba y cuando faltaban pocos minutos, el Chino les dijo que debían incluir un clericó como parte de la evaluación.

A la hora de probar los platos, el jurado se retiró y degustó los resultados del trabajo de ambos equipos. Primero se dedicaron a los preparados peruanos, y si bien Mauricio celebró la variedad, Christophe consideró que no estuvieron muy logrados. Dolli dijo que vio mucha desprolijidad al trabajar, pero sí notó "verdaderos sabores peruanos".

Con respecto a los platos españoles, a los tres especialistas le interesó la amplitud de propuestas, pero Christophe y Dolli notaron un exceso de sal. Al chef francés los sabores no lo convencieron, aunque Mauricio destacó que todo estuvo muy bien servido.

En el puntaje final, los españoles se impusieron solo por un punto, dejando afuera de la competencia a los Ramírez. Sin embargo, Christophe le dio a Boro una advertencia contundente sobre su actitud, insistiéndole en que no debe ser irrespetuoso con sus compañeros, y en que no debe pecar de pretencioso en sus comidas.

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