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El fútbol chino le da más oportunidades a la Argentina

Marcelo Gantman
Marcelo Gantman PARA LA NACION
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22 de octubre de 2018  • 23:59

La Asociación China de Fútbol lanzó una convocatoria para contratar a cien entrenadores extranjeros para formar niños futbolistas que tengan entre 9 y 15 años. China continúa con su plan para ser una potencia del fútbol en 2050 y lograr que en 2020 haya no menos de 20 millones de chinos que jueguen al fútbol de manera orgánica. Cada coach, a su vez, deberá trabajar con tres profesores locales: al final del camino, la Asociación habrá formado en ese proceso a 300 entrenadores de fútbol. Todo por el mismo precio,

Los primeros quince entrenadores que firmaron sus contratos llegaron de España. La Liga tiene sus mecanismos bien aceitados para penetrar en el mercado chino, especialmente con El Clásico como Caballo de Troya de toda su planificación: el primer Barcelona-Real Madrid se jugará en un horario acomodado para China (0.15 del lunes en ese país), mientras que el segundo será a una hora más amigable para la costa este de Estados Unidos.

El interés de la Argentina por el fútbol chino se desinfló cuando Carlos Tevez hizo sus valijas y abandonó Shanghai Shenua. Fue un paso que no dejó huellas. Una aventura solitaria como tantas hubo y habrá en el millonario mercado de pases que mueve el fútbol. Ninguna acción coordinada detrás de Tevez, como para iniciar el trabajoso proceso de hacer negocios con los chinos, que suelen mostrarse más confiados cuando conversan con instituciones y organismos que con emprendedores privados. ¿Habrá en este momento algún club, liga o federación de nuestro país, atenta a esta demanda de conocimiento de la Asociación China de Fútbol?

La AFA, mientras tanto, lleva su propio relato a China. El día del último amistoso contra Brasil en Arabia Saudita anunció su presencia en cinco redes sociales de ese país para promover contenidos vinculados a la Selección Argentina. Es un segundo paso luego de haber sellado antes del Mundial cuatro patrocinios regionales con empresas chinas que le reportaron 1,5 millones de dólares.

Cada plataforma tiene un perfil diferente. Algunas son poderosas redes sociales como Weibo con 500 millones de seguidores y Touitao, con 700 millones de perfil más periodístico. Los acuerdos alcanzan a otros medios que producen videos, sesiones de preguntas y respuestas con personajes destacados y un portal de fútbol llamado Dongqiudi. La AFA dejará en manos de una agencia de marketing deportivo local la generación y distribución de esos contenidos. Además de lo que implica insertar a la selección en un mercado tan poderoso, la AFA encuentra en esta acción un espacio que no está contaminado por las naturales demandas argentinas: los chinos no preguntan por proyectos ni reclaman que la Selección sea la prioridad número uno. No por ahora.

De todos modos, nada es mágico en China. Los millones de fanáticos del deporte no garantizan ingresos instantáneos. Lo sabe la NBA con su proceso de construcción de marca. Fueron años de estrategia. Las franquicias también hicieron lo suyo y pocas hicieron tanto como Dallas Mavericks: en enero de este año, luego de una masiva votación de fanáticos chinos, pasó a llamarse Lone Rangers Héroes porque los chinos traducían su nombre original como "vacas pequeñas". Exigencias del mercado.

Con el nombre que fuera, el fútbol argentino debería analizar cómo capturar algunas de las 85 vacantes que dejaron los españoles en la Asociación China de Fútbol. Y empezar de una vez por todas una sólida relación.

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