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Los otros periodistas críticos de Arabia Saudita que desaparecieron antes que Khashoggi

Jamal Khashoggi
Jamal Khashoggi
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23 de octubre de 2018  • 09:53

Puede que el de Jamal Khashoggi haya sido el más destacado hasta el momento... pero no es el único.

El periodista entró en el consulado saudita en Estambul el 2 de octubre, y nunca volvió a aparecer, hasta que más de dos semanas después y entre crecientes críticas de la comunidad internacional, Arabia Saudita confirmó que había sido asesinado.

El gobierno saudita asegura que su muerte fue resultado de una "operación clandestina" de sus servicios de inteligencia.

Sin embargo, el presidente de Turquía , Recep Tayyip Erdogan, en una declaración ante el parlamento turco hoy, señaló que se trataba de una operación premeditada.

"No se trató de un acción menor hecha por pocos, sino una acto premeditado con varios días de anticipación y que se ejecutó en el consulado de Arabia Saudita", indicó el mandatario turco.

"Soy el único que queda", afirma Khaled bin Farhan.
"Soy el único que queda", afirma Khaled bin Farhan.

Pero Khashoggi no es el único crítico con el gobierno que vive en el extranjero y termina desapareciendo.

"La persecución a figuras de la oposición que viven fuera ha aumentado", asegura en declaraciones a la BBC Khaled bin Farhan, un príncipe saudita que pidió asilo en Alemania.

Una investigación de la BBC reveló en 2017 que tres príncipes sauditas, conocidos por criticar a la familia del rey Salman bin Abdelaziz, se esfumaron en los últimos años sin dejar rastro.

Hay evidencias de que fueron secuestrados en Europa, donde residían, y retornados forzosamente a su país.

"Solo quedo yo"

"Había cuatro príncipes como yo en Europa criticando a la familia real. Tres han sido secuestrados. Soy el único que queda", recuerda Khaled bin Farhan.

A uno de ellos, el príncipe Sultan bin Turki, un crítico acérrimo de la élite que gobierna su país, el consulado saudita en París le ofreció un jet privado para ir a El Cairo en 2016.

Pero en lugar de Egipto... el avión acabó en Riad.

Los tres príncipes habían criticado al gobierno saudita y pedido reformas desde el exterior.
Los tres príncipes habían criticado al gobierno saudita y pedido reformas desde el exterior.

Durante su estancia en Europa, el príncipe había ofrecido diversas entrevistas criticando al gobierno.

Condenó las violaciones de derechos humanos de su país, se quejó de la corrupción existente entre príncipes y funcionarios del gobierno, y promovió las reformas.

"Miramos por las ventanas y vimos un grupo de personas con rifles rodeando el avión", explicó uno de los acompañantes del príncipe en conversación con la BBC.

Al príncipe lo sacaron a la fuerza, mientras él gritaba a su equipo que llamara a la embajada estadounidense.

Un caso similar ocurrió con el príncipe Saud bin Saif al Nasr, un miembro de la realeza de bajo rango afincado en el viejo continente y el primero en "esfumarse".

Según la investigación de la BBC, lo engañaron para que se montara en un avión con destino a Roma y terminó en Riad.

Su desaparición ocurrió en 2015, un año después de que comenzara a criticar a la monarquía por Twitter, instando a procesar a los funcionarios que respaldaron la deposición del presidente egipcio Mohammed Morsi.

Mohammed ben Salman heredó el poder en 2017.
Mohammed ben Salman heredó el poder en 2017.

El príncipe incluso llegó a apoyar unas cartas anónimas que instaban a arrebatar el poder al rey Salman, el único miembro de la realeza en hacerlo.

El tercero que acabó en manos de los sauditas, según el trabajo de investigación de la BBC, fue el príncipe Turki bin Bandar.

Este miembro de la familia real llegó a ser un destacado funcionario de los servicios de seguridad sauditas, pero terminó en prisión tras una litigio sobre una herencia.

Cuando fue puesto en libertad, huyó a París y comenzó a publicar videos en YouTube en los que promovía las reformas en su país.

El príncipe acabó arrestado y encarcelado en Marruecos, y deportado posteriormente a Arabia Saudita, a petición de Riad.

Desde entonces, no se ha vuelto a saber nada de ellos y el gobierno se ha negado a comentar el asunto.

El caso Khashoggi

Tras la desaparición del periodista Jamal Khashoggi este mes, la BBC volvió a contactar al príncipe refugiado en Alemania, Khaled bin Farhan.

"El sistema político saudita se ha vuelto dictatorial y está llevando a cabo más detenciones", manifestó en declaraciones al servicio árabe de la BBC.

"Han puesto en prisión al 99% de las personas que pensaron que podrían alzar la voz, para silenciarlas".

Las autoridades turcas han abierto una investigación sobre lo ocurrido y fueron los primeros en asegurar que el periodista había sido asesinado en el consulado.
Las autoridades turcas han abierto una investigación sobre lo ocurrido y fueron los primeros en asegurar que el periodista había sido asesinado en el consulado.

Consciente de la situación que atraviesa su país, Khashoggi dejó Arabia Saudita en 2017 y comenzó a escribir artículos críticos con el gobierno desde el exterior.

Antes de que desapareciera, se preparaba para casarse con su prometida turca, Hatice Cengiz, quien dio la voz de alarma de su desaparición y también trabajaba en un documental.

Iyadh El Hajji lo estaba ayudando con ese último proyecto.

"Dijo en más de una ocasión que era fiel al rey y al príncipe heredero. Pero me dijo (...): 'El reino me trata como si hubiera intentado disparar al rey y luego huido'".

El periodista comenzó a firmar artículos de opinión en el diario The Washington Post y allí denunció al príncipe heredero y su oleada de arrestos para silenciar a los críticos.

"Este es un hombre (Jamal Khashoggi) que no pretendía ser un opositor, que no quería un cambio de régimen, que no quería una revolución en Arabia Saudita. Todo lo que quería era que se pusiera presión sobre Ben Salman para que dejara de hacer algunas de las cosas que ha estado haciendo", explicó a la BBC uno de sus amigos, el periodista Azzam Tamimi.

El último de los artículos que escribió Khashoggi le llegó al diario The Washington Post el día después de que desapareciera, a través de su traductor y asistente.

A la vista de los acontecimientos, el medio decidió publicarlo.

Como si se tratara de una especie de presagio, el periodista lo tituló así: "Lo que más necesita el mundo árabe es libertad de expresión".

La prometida del periodista speró durante más de 10 horas fuera del consulado y dio la voz de alarma cuando Khashoggi seguía sin aparecer.
La prometida del periodista speró durante más de 10 horas fuera del consulado y dio la voz de alarma cuando Khashoggi seguía sin aparecer.

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