El calvario de ser gay en Medio Oriente

Nicolás Artusi
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28 de octubre de 2018  • 00:00

"Es como escalar la cima de una montaña y caer en picado desde el otro lado". En la frontera entre Siria y Turquía, un desconsolado Hussein Sabat medita sobre su suerte: "Pero es mejor que ir a la cárcel o encerrarme en mí mismo". Él es el protagonista de Mr. Gay Syria, el desgarrador documental que muestra su vida: seis meses antes, Hussein era elegido para representar a su país en el exilio durante un concurso de belleza masculino, pero nunca pudo llegar porque su condición de refugiado le impide obtener visas, sellos y pasaportes. En su calvario personal, él representa lo que es ser gay en un país de Medio Oriente: lo más parecido al infierno. La película se pudo ver en el Festival de Cine Migrante, que se realizó hace algunas semanas en el Centro Cultural San Martín, y hoy circula por las fronteras porosas de internet. Y si la parábola de la montaña sirve a Hussein para erigirse como un profeta desgraciado, la comparación no puede ser más actual: en su país, a los gays los tiran cabeza abajo desde las alturas.

"Solo EI mostró a los sirios gays", se queja Mahmoud Hassino, un activista por los derechos LGBT que está refugiado en Alemania y es el promotor de la participación de Siria en Mr. Gay World, un certamen internacional que se hace en Malta y que combina el músculo con el compromiso: el representante sirio tiene "una responsabilidad de divulgación". Los terroristas de Estado Islámico, que todavía dominan algunas zonas del país que está en guerra civil desde hace siete años, se ensañaron especialmente con los homosexuales: cientos de ellos fueron lanzados desde terrazas, colinas o montañas y después, lapidados. Algunos otros encontraron refugio en Turquía y Jordania o consiguieron asilo en países europeos, pero la mayoría no puede escapar. Por valor o desesperación, un grupo de sirios en el exilio ensaya la coreo, el pasito y el discurso: en Mr. Gay Syria, el elegido será el portavoz individual de una tragedia colectiva.

Pero algo detiene en la frontera a Hussein, coronado con los honores del título y una tiara de cotillón: después de la gloria, la caída. "Lo intenté pero no me curé", dice entre lamentos. Como tantos de sus amigos, pasó toda su vida escuchando que es un enfermo y tratando de encajar en el molde de lo que se considera normal. El de los gays en Siria es un holocausto de esta época. Hoy parece imposible, pero si está en la naturaleza, no debería ser tan raro: algún día, la bandera del orgullo finalmente combinará dos fenómenos celestiales, la media luna y el arcoíris.

LISTAMANÍA

Cinco países islámicos y su política sobre la homosexualidad

  • 1. Siria. En las zonas que todavía están bajo control de EI se ejecutan a las personas gays: las tiran desde terrazas o colinas y después las lapidan.
  • 2. Irán. Después de la revolución de 1979, oficialmente la homosexualidad es un crimen. Los hombres pueden ser castigados con la pena de muerte.
  • 3. Arabia Saudita. Los derechos LGBT no son reconocidos en el reino, que castiga con la muerte, latigazos o multas, según la decisión de jueces y clérigos.
  • 4. Turquía. La homosexualidad es legal desde la época del Imperio Otomano aunque es resistida socialmente. Hay muchos exiliados por su condición sexual.
  • 5. Jordania. Es uno de los países de Medio Oriente más tolerantes: la homosexualidad es legal desde 1951 y existe una ley de identidad de género.

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