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En Kazajistán, líderes de todo el mundo llaman a impulsar la atención primaria de la salud

Centro de salud ambulatorio, con consultorios ginecológico, odontológico, clínico, pediátrico y oftalmológico
Centro de salud ambulatorio, con consultorios ginecológico, odontológico, clínico, pediátrico y oftalmológico Fuente: LA NACION - Crédito: Nora Bär
Nora Bär
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24 de octubre de 2018  • 13:43

Astana, KAZAJISTÁN.- "A veces vamos casa por casa en los pueblos que visitamos tomando la presión, haciendo análisis de sangre o simplemente hablando con las personas. En ciertas circunstancias, una palmada o una sonrisa pueden ser tan importantes como una medicina. Me encanta este trabajo", afirma con una sonrisa Aizhan, una joven médica clínica kazaja que, junto con ocho colegas, integra la dotación del hospital ambulante que combina consultorio oftalmológico, odontológico, ginecológico, pediátrico y clínico en un camión de doble acoplado estacionado en el terreno de la Policlínica N° 9 de esta ciudad, junto a una ambulancia de atención de urgencias, y otra para atención de partos.

Afuera hace -4 grados, pero dentro del centro sanitario, después de franquear la doble puerta tradicional en los edificios de esta ciudad futurista, hay que circular en camisa. Creadas entre 2014 y 2015 dentro del plan "100 escuelas y 100 hospitales", este tipo de policlínicas de atención ambulatoria representan un giro de 180 grados en las estrategias de salud de este país continental que limita con Rusia, China, Kirgiztan, Uzbekistan y Turkmenistan, es el noveno del mundo por su extensión y el más rico de Asia Central: gracias a su industria petrolífera y gasífera, y sus recursos minerales, genera el 60% del PBI de la región.

Las clínicas, que son públicas y gratuitas, ponen el acento no en tratar la enfermedad, sino en preservar el bienestar. Practican lo que se conoce como "atención primaria de la salud", un concepto instalado en 1978 en la histórica Declaración de Alma-Ata (la entonces capital de Kazakhstan), cuando expertos y líderes del mundo se comprometieron a alcanzar la meta de asegurar el acceso a la salud para todos. A 40 años de esa fecha, desde mañana y durante dos días más de 1200 ministros de salud y líderes políticos de todo el mundo, ONG, asociaciones profesionales y académicas, y organizaciones sanitarias internacionales se reunirán en esta ciudad para renovar el compromiso y firmar la Declaración de Astana.

Estado de bienestar

Entre otras cosas, Alma-Ata reafirmaba la definición de la salud como "un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedad", consideraba inaceptable la desigualdad entre los países desarrollados y en desarrollo, y llamaba a cuidar de todos, independientemente del status o extracción social.

"Cuatro décadas más tarde, esa visión no se concretó -dice en un editorial la revista científica The Lancet, que participa activamente en la reunión-. En lugar de eso, el foco se centró en enfermedades individuales con resultados variables. Ahora, las Metas de Desarrollo Sostenible inyectan nuevo ímpetu para alcanzar la cobertura universal de salud a través de una atención primaria robustecida".

Una de las policlínicas de atención ambulatoria de la ciudad de Astana, en Kazajistán, centradas en la atención primaria de la salud
Una de las policlínicas de atención ambulatoria de la ciudad de Astana, en Kazajistán, centradas en la atención primaria de la salud Fuente: LA NACION - Crédito: Nora Bär

Se calcula que la mitad de los más de 7300 millones de personas que habitan el planeta todavía carecen de acceso a los servicios esenciales de salud y que cada año alrededor de 100 millones caen en la pobreza a causa de los costos de tratamientos médicos.

La atención primaria se propone ofrecer servicios tan cercanos a las comunidades como sea posible, estrategias para ayudarlas a cuidarse y mantenerse sanas (como la vacunación, la seguridad en las rutas y las políticas contra el tabaquismo), o curarse cuando sus integrantes están enfermos.

Es justamente en cumplimiento de estos principios, que en Astana, la actual capital del país anfitrión, hay 27 policlínicas ambulatorias y cada una tiene asignada una población de alrededor de 80.000 personas que atiende desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche, más un servicio de emergencia que funciona las 24 horas. Cada médico clínico tiene asignados alrededor de 1900 pacientes.

"Aquí hacemos prevención y tamizaje para el diagnóstico y tratamiento precoces mediante un enfoque multidisciplinario que aplican equipos de médicos clínicos, trabajadores sociales, enfermeros y psicólogos. Los enfermeros se ocupan de llamar a los pacientes por teléfono para invitarlos a hacerse los exámenes que les corresponden y tenemos escuelas de planificación familiar, madres jóvenes, asma y adultos mayores, entre otras", asegura Zhanar Kapshayeva, directora de prevención en la Policlínica N° 10, la más grande del país. En la farmacia de estos centros, los pacientes reciben los medicamentos recetados en forma totalmente gratuita y las historias clínicas están digitalizadas. Además, cuentan con una aplicación electrónica para solicitar turnos o médico a domicilio, y consultar los resultados de estudios de laboratorio. Una vez por año, se puede optar por cambiar de médico o clínica de cabecera.

A pesar de esta apuesta, el progreso es lento. "Tenemos que seguir avanzando -afirma Kamalzhan Nadyrov, director del Departamento de Salud de Astana-. Todavía la mayor parte de las personas solo va al médico cuando está enfermo".

"La atención primaria de la salud está en crisis -subraya The Lancet-. Está subdesarrollada en muchos países, no cuenta con los presupuestos necesarios en otros, y enfrenta graves desafíos en el reclutamiento y retención de recursos humanos. Sin embargo, entre el 80 y el 90% de las necesidades de salud de una persona a lo largo de su vida puede ser provista dentro de este marco, desde el manejo del embarazo y la prevención de enfermedades a través de la vacunación, hasta el manejo de cuadros crónicos o el cuidado paliativo. A medida que las poblaciones envejecen y la multimorbilidad se transforma en la norma, el rol de los trabajadores de la atención primaria de la salud se hace cada vez más importante".

Mapa de resultados

Para hacer realidad la atención primaria de la salud es indispensable cartografiar cómo se manejan los fondos, qué atención se ofrece y cuáles son sus resultados. Una iniciativa de la Fundación Bill & Melinda Gates, el Banco Mundial y la OMS, en colaboración con Ariadne Labs, promueve el diálogo entre todos los actores de este escenario a través de la Iniciativa de Desempeño en Atención Primaria de la Salud (Primary Health Care Performance Initiative o Phcpi) que está midiendo indicadores en las áreas más decisivas.

La doctora Gulnar Alpysbekova, directora de la policlínica número 10
La doctora Gulnar Alpysbekova, directora de la policlínica número 10 Fuente: LA NACION - Crédito: Nora Bär

"Vemos la atención primaria de la salud como un modo de cuidado, pero además como un enfoque más integrado que vincula los sistemas públicos y privados -explica Asaf Bitton, director de atención primaria de la salud de Ariadne Labs-. Sabemos por estudios que esta modalidad de atención salva vidas y a un costo menor, además de ser promotora de equidad e inclusión. Creemos que a largo plazo ofrece la posibilidad de alcanzar la meta de salud para todos".

"Tenemos 40 años de conocimiento acumulado: tanto éxitos como oportunidades de aprendizaje -destaca Bitton-. Ahora, por primera vez están alineados los donantes y los organismos de salud, no solo en las palabras sino también en la acción. Para eso tenemos que saber cómo funcionan nuestros sistemas, hacer visible lo invisible, entender lo que nos falta".

El problema es que los datos disponibles son de baja calidad o insuficientes; entre otras cosas, porque el cuidado está fragmentado en innumerables especialidades y programas verticales.

En la práctica, después de definir cuáles son las condiciones claves para desarrollar el enfoque de atención primaria de la salud (como acceso al cuidado, calidad, equidad, gobernanza, financiamiento), los investigadores lo tradujeron en una prueba de concepto: elaboraron el perfil de once países con respecto a su ejercicio de la atención primaria de salud. "Todos estos datos faltaban -subraya Jeremy Veillard, director de programa por el Banco Mundial-. Queremos medir desde la perspectiva del paciente".

"En el caso de la Argentina (uno de los incluidos), el doctor Adolfo Rubinstein [actual secretario de Salud] se acercó a nosotros porque tenía interés en monitorear el desempeño del sistema de salud -explica Federica Secci, especialista del Banco Mundial que está elaborando el perfil nacional-. Algo de lo que vimos es que existen muchas inconsistencias o directamente falta de datos; en parte, debido a las complejidades de la estructura federal que tiene el país. Pero más allá de los obstáculos, lo importante es que este trabajo tiene que ser un promotor del diálogo entre los distintos prestadores, que permita acentuar y desarrollar este enfoque".

Por: Nora Bär

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