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Las Pelotas

Las Pelotas: en la ruta de Sumo, de su legado y de sus enseñanzas

Sebastián Espósito
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26 de octubre de 2018  

NONO, Córdoba.- "¿Qué querés que diga?". Germán Daffunchio se acomoda en una silla como quien se dispone a charlar largo y tendido. El interrogante no es más que un reflejo de ese papel de rockero cascarrabias que sabe interpretar muy bien. El primer socio de Luca Prodan en Sumo, el primer amigo de ese tano que cantaba en inglés y que revolucionó el rock argentino a comienzos de los 80, está feliz. Las sierras cordobesas son su lugar en el mundo. Hasta aquí vino con Luca para empezar la aventura que lo marcaría a fuego; aquí decidió vivir con su familia y aquí está la sala de ensayo de su banda, Las Pelotas . De hecho, no solo él vive en Nono, también su mánager, Timmy MacKern, el amigo de Luca de la adolescencia, y también Tomás Sussmann, el otro guitarrista de la banda. La bajista, Gabriela Martínez, cuenta que ya vino tres veces este año y que empezó a ver "con buenos" ojos la posibilidad de radicarse en la zona. "Lo que te mata son las distancias. Hacemos muchos kilómetros desde acá para salir a tocar por el país", cuenta Sussmann.

El nuevo viaje que emprenden en estos días los trae una vez más a Buenos Aires, ahora para ser la banda principal del Movistar FRI Music Celebra a Sumo que se realizará mañana en Dorrego y Figueroa Alcorta. Pero ahora están en Nono, ensayando un repertorio especial, saliendo al parque para respirar el aire serrano y ver al burrito que, cuentan, lleva días pastando en el lugar.

La reunión de los exintegrantes de Sumo

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"Cada show de Sumo era una batalla", dispara Daffunchio dispuesto a recordar, incluso cuando algunas historias pueden reabrir viejas heridas. "En esa época no sabías con qué te ibas a encontrar en un show. Había mucha intolerancia, batallas entre punks y heavy metal y represión policial. Nosotros acá estábamos aislados del mundo, incluso decíamos que no queríamos pertenecer a ningún país".

Cuando Daffunchio dice acá habla de la Traslasierra de los 80, la que aún no era turística y la que estaba poblada casi exclusivamente por lugareños. A ese lugar vino a parar Luca Prodan, un tano que quería escapar de Londres y de su adicción a la heroína y que encontró el salvoconducto en una foto idílica de su amigo de la adolescencia Timmy MacKern junto a su familia.

"En el hotel de Nono se juntaban jubilados ingleses y alemanes a tomar unos tragos. Fuimos varias veces con Luca y él se ponía a cantarles temas que pensaba que les iban a gustar, tradicionales. Los tenía a todos pendientes de él, hipnotizados y ya te dabas cuenta ahí de que tenía un carisma, un imán que atraía a la gente", recuerda Timmy.

La banda en su búnker de Nono, en pleno ensayo de las canciones que tocarán mañana en el Movistar FRI Music Celebra a Sumo
La banda en su búnker de Nono, en pleno ensayo de las canciones que tocarán mañana en el Movistar FRI Music Celebra a Sumo Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

En ese comienzo, entre el 81 y 82, la formación de Sumo era muy distinta a la que después grabaría en los discos. "El núcleo fueron Stephanie (Nuttal, inglesa y baterista), Alejandro (Sokol), Germán y Luca. Ellos empezaron tocando en el living de mi casa, no se podían comunicar, porque Stephanie hablaba solo inglés; Luca, inglés e italiano, y Germán y Alejandro, solo castellano. Pero tocaban y sacaban cosas muy buenas sin hablarse, entre señas y risas. Había una química muy fuerte cada vez que tocaban".

Daffunchio recuerda largas noches de zapadas y delirios. "Eran épocas muy intensas", resume, y lo fueron más aún cuando empezaron a caminar el incipiente under porteño. "El primer semillero de eso fue Einstein, un pequeño reducto de libertad. Después nació el minicircuito, Zero, La Esquina del Sol... Es curioso, la primera vez que Sumo llegó a Obras nos miramos con cara de... 'llegamos'. Ahí entraban 6000 personas y hoy las bandas tocan para 20, 30, 40.000. La gran incógnita es hasta dónde hubiese llegado Sumo. Pero nunca lo vamos a saber...

-¿Los Redondos ocuparon ese vacío?

-El camino de los Redondos no tiene nada que ver con nuestra proyección. Los Redondos siempre quisieron hacer guita. Es un tema muy delicado... Sí es cierto que después de la muerte de Luca el Indio se sacó el bigote y se peló".

Un homenaje implícito a Alejandro Sokol

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Ver a Luca y sobrevivr para contarlo

Gustavo Jove (batería) no llegó a ver a Sumo. Oriundo de Quilmes, amagó con ir un par de veces cuando la banda pasó por su pago, pero no logró hacerlo. Gabriela Martínez (bajo), tampoco. Recién cuando murió Luca Prodan empezó a escuchar esas canciones que con el tiempo aprendería a amar y a tocar con Las Pelotas.

Sebastián Schachtel sí llegó a verlos y a compartir el under con esos extraterrestres que aterrizaron en la escena local y la transformaron para siempre. "Los vi un par de veces, una vez en el Stud Free Pub, en la que nosotros tocábamos con Clap, la banda que teníamos con Christian (Basso), Diego (Frenkel) y (Fernando) Samalea, y la segunda en el centro, creo que en el Chantecleur, un viejo cabaret. La primera vez me pareció muy raro que cantaran en inglés, después los conocí más y entendí de qué iba la cosa. Siempre me gustó Sumo. A todos los músicos nos gusta 'Estallando desde el océano' y personalmente también me gustan 'La mula plateada', 'Divididos por la felicidad'... Mucha de la música que se hizo en ese momento perdió algo y hoy hasta suena medio graciosa. Me pasa con el primer disco de Clap. Las canciones de Sumo no, esas canciones ganaron con el tiempo y están muy vigentes", cuenta el también integrante de La Portuaria y productor del álbum que acompaña esta celebración alrededor de la obra de Sumo, No tan distintos, que reúne versiones de artistas del sello Geiser como Diosque ("Crua chan"), Tomás Justo ("Estallando desde el océano"), Callate Mark ("La mula plateada"), Rey Hindú ("El ojo blindado"), Vanthra ("Mañana en el Abasto"), Placer ("El cieguito volador"), Viva Elástico ("No tan distintos") e Ibiza Pareo (una versión a la que llamaron "El rubio tarado"), entre otros.

El que sí vio a Sumo en sus diversas reencarnaciones es Tomás Sussmann (guitarra). "Lo conocí a Germán (Daffunchio) a finales de 1982. Yo estaba laburando en un taller de bijouterie y el jefe de él se asoció con el mío. Me invitó a un show de Sumo, tocaban en el Café Einstein y fue la primera vez que los vi. Alejandro Sokol tocaba en la batería, no estaban ni Ricardo Mollo ni Roberto Pettinato aún. Luca también tocaba guitarra. A los tres meses me fui a vivir España, volví en el 84 y los fui a ver a Zero Bar, ya con Alberto ("Superman" Troglio) en la batería. La última vez fue en el 86, en el primer Obras Sanitarias que hicieron. Me acuerdo que me la pasé todo el tiempo en el piso porque el volumen era descomunal y yo no estaba acostumbrado".

Movistar FRI Music Celebra a Sumo. En Dorrego y Figueroa Alcorta. Las Pelotas, a las 22; Massacre, a las 21; El Kuelgue, a las 20; Callate Mark, a las 19.30; Francisca y los Exploradores, a las 19; Rocco Posca, a las 18.30; Rey Hindú, a las 18

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