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La lucha de Fátima Florez contra la anorexia: "Me veía gorda y era un palito"

La comediante reveló que llegó a pesar 40 kilos y se asustó tras los resultados de unos análisis médicos
La comediante reveló que llegó a pesar 40 kilos y se asustó tras los resultados de unos análisis médicos
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24 de octubre de 2018  • 19:10

En una charla íntima con Pampita Ardohain , Fátima Florez habló sobre la anorexia que sufrió de adolescente. La comediante se animó a hablar sobre lo duro que fue para ella la separación de sus padres, hecho que derivó en un trastorno alimenticio.

"Mis papás se separaron cuando tenía 9 años y lo sufrí mucho. Lo pasé mal. Me encerré mucho, era muy tímida y no hablaba", dijo en tono reflexivo antes de tocar el tema de su anorexia y cómo este hecho hizo que su relación con la comida cambiara. "Cuando hice terapia no lo analicé, pedí analizar los problemas actuales. Pero analizándolo yo sola creo que sí, seguramente en algo me afectó, porque yo empecé a tener problemas alimenticios de muy chica. Al poquito tiempo que se separaron mis papás, empecé con eso de que se me cerraba el estómago y me costaba comer. Después de adolescente, a los 16 años, se acentuó".

Pampita quiso saber si era verdad que llegó a pesar 40 kilos, un hecho que la comediante reconoció que era cierto. "Sí. Cuando veo fotos mías, digo «quémenlas». Disimulaba sobre todo con mis padres, cuando me preguntaban si había comido y les mentía, les decía que sí y no había comido nada o me había comido una manzana nada más. Por eso siempre le digo a los padres que chequeen si sus hijos comen y qué van a hacer al baño".

"Yo no vomitaba, tuve anorexia. Me veía gorda y era un palito, uno tiene deformada la imagen del espejo", reflexionó. Si bien salir de esta enfermedad no fue sencillo, su fe resultó ser el pilar más grande al que se aferró para hacerlo. "Creo mucho en Dios, soy muy creyente. Cuando era chica me aferré mucho a Dios porque mi mamá me llevó al médico y los estudios me salieron muy mal. Me pegué un susto grande, estaba muy débil y ahí me comuniqué con Dios. Me cayó una ficha. Dios está muy presente en mi vida, rezo mucho, siento que me escucha y es una protección muy grande".

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