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El cuestionado príncipe saudita se distancia del "crimen atroz"

Mohammed, ayer, en el "Davos del desierto", en Riad
Mohammed, ayer, en el "Davos del desierto", en Riad Fuente: AP
Mohammed salió al cruce de las versiones sobre su responsabilidad en el asesinato del periodista Khashoggi
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25 de octubre de 2018  

RIAD.- El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed ben Salman, blanco de todas las sospechas por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, adoptó ayer un papel más activo con sus primeras declaraciones sobre la crisis que dinamitó su cuidada imagen internacional de reformista y modernizador.

Después de tres semanas de reserva y silencio que alimentaron las versiones sobre su responsabilidad en el crimen, Mohammed tomó la palabra dos veces para referirse a la muerte de Khashoggi, bestia negra de la familia real con sus columnas condenatorias sobre los entretelones de la corona saudita publicadas en The Washington Post.

Durante una conversación "a pedido" del príncipe heredero, Mohammed llamó al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, para discutir sobre los "esfuerzos conjuntos para aclarar todos los aspectos del asesinato de Khashoggi, y medidas a tomar en este marco", según una fuente turca.

Era la primera conversación entre el príncipe y Erdogan. En cambio, Erdogan había hablado un par de veces con su padre, el rey Salman, desde que Khashoggi fue asesinado, el 2 de octubre, cuando acudió al consulado saudita en Estambul para obtener un documento necesario para su casamiento.

Erdogan no culpó directamente a Riad por el crimen, pero prometió que Turquía no permitirá que los culpables se salgan con la suya, y fuentes de su gobierno hicieron circular grabaciones y otras pistas que condujeron al arresto de 18 personas, que permanecen detenidas en la capital saudita.

La segunda etapa de esta incipiente campaña de relaciones públicas llevó ayer a Mohammed al foro internacional sobre inversiones -el llamado "Davos del desierto"- que tiene lugar en Riad, y que líderes y empresarios boicotearon en repudio por el crimen, una sanción moral que desfiguró el evento que desde el año pasado pretende ser la vidriera máxima del renovado reino bajo la conducción de Salman.

"El incidente fue muy doloroso para todos los sauditas, es un incidente atroz y nadie puede justificarlo", dijo Mohammed durante un discurso en el Future Investment Initiative (FII).

"Los responsables deberán rendir cuentas y al final prevalecerá la justicia", agregó.

"Muchos intentan explotar el caso Khashoggi para sembrar la discordia entre Arabia Saudita y Turquía. Pero mientras haya un rey llamado Salman y un príncipe heredero llamado Mohammed ben Salman, no lo lograrán", insistió desafiante.

Mohammed debió salir al ruedo luego de que incluso su más estrecho aliado, el presidente norteamericano, Donald Trump, y su gobierno pusieran en tela de juicio la inocencia de la dirigencia saudita en el asesinato.

La Casa Blanca revocó anteayer las visas a un número no revelado de funcionarios sauditas que considera implicados en el caso, en una lista negra que incluye a cargos diplomáticos, de inteligencia y de ministerios.

Horas después, el propio Trump dijo en declaraciones a The Wall Street Journal que el príncipe "está a cargo" de los asuntos corrientes del reino en este momento. "Por lo tanto, si alguien hubiese podido estar implicado sería él", afirmó.

La premier británica, Theresa May, anunció también que revocará las visas para Gran Bretaña de aquellos sospechosos que las tuviesen. Y Francia indicó que impondrá sanciones "si se demuestra la responsabilidad de Arabia Saudita".

Lejos del tablero diplomático, las investigaciones continúan sobre el terreno en Estambul, donde, a pesar de la retórica del príncipe de "esclarecer" el incidente, los diplomáticos sauditas se resisten a autorizar a los investigadores turcos a registrar un pozo en el jardín del consulado.

Y mientras las dilaciones y el tiempo tienden a favorecer a los asesinos, Turquía subió la apuesta. Según reveló un diario turco cercano al poder, los servicios de inteligencia comparten informaciones sobre el avance del caso con la directora de la CIA, Gina Haspel, que aterrizó anteayer en Estambul.

Agencias AFP, AP y Reuters

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