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Cómo es el PH de una recicladora profesional

Viviana Alvarez
Karina Contini
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24 de octubre de 2018  

Virginia Escribano llegó a este PH en un primer piso hace ocho años. Todavía no habían nacido sus hijos -que hoy tienen 7 y 5-, pero desde el primer momento su prioridad fue preparar cada espacio para cuando llegaran. Con ese sueño en mente, generó ambientaciones flexibles, funcionales, lindas y poco exigentes en cuanto al mantenimiento haciendo lo que mejor sabe desde que creó su escuela de oficios y tienda online Aires de Bohemia: aplicar técnicas decorativas para renovar los muebles que la acompañaban desde siempre. Y así es como, sobre una base neutra dócil y gauchita, hoy se destacan recursos para copiar que cambian de piel según las necesidades de la familia.

La hamaca, colocada entre el living y el comedor, fue realizada en el workshop de Blue Flamingo en Aires de Bohemia. Los percheros son de Anthropologie.
La hamaca, colocada entre el living y el comedor, fue realizada en el workshop de Blue Flamingo en Aires de Bohemia. Los percheros son de Anthropologie. Crédito: Magalí Saberian

La mesa baja de pino fue color cobre, visón, blanco, rosa, estuvo pintada por los hijos de Virginia; ahora, decapada. Sobre ella, bandeja de mármol de Carrara (Chela Home & Deco). El living también cuenta con una banqueta rescatada y retapizada con dos géneros (Lucía Giraudo Reciclados), sillón de tres cuerpos con funda de corderoy (Texsao), mesa ratona (Puerto de Frutos), y banqueta y sillón góndola con fundas tejidas (Sin Duda Tejidos). Además, manta y almohadones (Cosa Bonita), y kilim (Mihran Alfombras). Se sumó una vela en cuenco de palo santo (Bohemia Velas), un baúl dejado al natural por Dolita, canastos (Puerto de Frutos), hamaca realizada en el workshop de Blue Flamingo en Aires de Bohemia y percheros (Anthropologie).

Virginia llama "paredes ciruja" a las composiciones libres que arma sobre ellas con todo tipo de objetos, guiada por el azar y el instinto.

Tomó meses encontrar el tono justo para este aparador verde, que antes estaba empapelado. La repisa superior con ménsulas (Anthropologie) sirvió para darle más presencia, con su ilusión de continuidad, y también para "esconder" el aire acondicionado.
Tomó meses encontrar el tono justo para este aparador verde, que antes estaba empapelado. La repisa superior con ménsulas (Anthropologie) sirvió para darle más presencia, con su ilusión de continuidad, y también para "esconder" el aire acondicionado. Crédito: Magalí Saberian

Los "cajoncitos" del aparador de MDF (Marichu Fajardo), en realidad, son una puerta. Con los herrajes el mueble gana carácter, aspecto simétrico, y, sobre todo, espacio de guardado. La base neutra, también en los pisos hidrolaqueados, hace que se luzcan los elementos coloridos. Las plantas se pusieron en canastos de palma (Paysana). Pava y maceta antigua de cobre (Yordaki), cuenco de rakú (Antes Pella), arreglo floral y plantas de interior (Clara Marré y Magdalena Areco, de En Raizar).

Nunca fui detrás de cosas caras: fui armando mi casa con muebles y objetos que encontré o que tengo desde siempre
Virginia Escribano

Estratégicamente ubicado, un reloj de dos caras marca la separación entre el comedor y la cocina.
Estratégicamente ubicado, un reloj de dos caras marca la separación entre el comedor y la cocina. Crédito: Magalí Saberian

"A la mesa de pino tea le apliqué laca poliuretánica al agua para proteger la madera. Las sillas Thonet son para los adultos; las de color, para los chicos. Y para darle alegría al espacio".

Sillas de bar pintadas con chalk paint (Mercado Libre), una pintura sin acrílicos a base de tiza; y antiguas sillas Thonet lavadas (Dolita). Araña antigua y alfombra (Mihran Alfombras). Virginia hizo la obra colocada detrás de la mesa, con estampados, estucado e incrustaciones de puntilla.

Para la merienda, juego completo de té (DecoVintage New), posatetera tejida al crochet y posavasos con puntillas de cerámica (Agustina Cerato Decoración), con catering de Marina Becher y frutos secos (Cynthia Silvana Guirlli).
Para la merienda, juego completo de té (DecoVintage New), posatetera tejida al crochet y posavasos con puntillas de cerámica (Agustina Cerato Decoración), con catering de Marina Becher y frutos secos (Cynthia Silvana Guirlli). Crédito: Magalí Saberian

La idea de iluminación fue del marido de Virginia. De la boca de luz salen cinco cables con lamparitas de filamento, que se enroscan en un caño hueco.
La idea de iluminación fue del marido de Virginia. De la boca de luz salen cinco cables con lamparitas de filamento, que se enroscan en un caño hueco. Crédito: Magalí Saberian

Con una tapa de pino tea en L, Virginia convirtió en barra el mueble de demolición. Tras decaparla con removedor, la madera quedó casi al natural. Sobre ella, frascos de opalina, antigua botella de leche y sifón azul (Feria Antigüedades Cosas Raras), bandeja de palo santo con frutas (Bohemia Velas). Los cajones del frente, enchapados, tienen pintadas las iniciales de los integrantes de la familia. Amplió así el espacio de mesada, y sirve también para trabajar o para una comida informal. En el sector, estante sobre ménsulas romanas (Villatte, La Maison), con pingüino (Casa Viló) y tazas varias (Monoblock y Anthropologie). Acompañan banquetas Bertoia (Mercado Libre).

Al ropero que había en el hall de recepción le sacaron las puertas de vidrio y le agregaron estos estantes separadores, inspirados en el portallaves de un hotel.
Al ropero que había en el hall de recepción le sacaron las puertas de vidrio y le agregaron estos estantes separadores, inspirados en el portallaves de un hotel. Crédito: Magalí Saberian

Originalmente, los muebles eran de melamina gris. Para darle más luz, hoy tienen puertas laqueadas (carpintero Oscar Peralta) y tiradores de metal tipo fichero (Herrajes Diagonal). Por su parte, la alzada -que, al igual que la mesada, era granito negro- se cubrió con azulejos hexagonales y pastina negra para las juntas. Las tablas y cucharas de madera talladas a mano son de Vienede y el jarrón de gres, de Antes Pella.

Consejos de Virginia para comprar muebles usados

  • Chequeen que no tengan agujeritos en las zonas de menor exposición a la luz (fondos, bases o respaldos): señal casi segura de que están apolillados.
  • Que no haya partes flojas ni faltantes difíciles. Generalmente son difíciles (si no imposibles) y resultan en un gasto importante al momento de restaurar.
  • Constatar que no estén humedecidos.
  • Las patas y los apoyabrazos deben estar firmes y bien encolados.
  • Sospechen de las uniones extrañas. En general, los muebles antiguos tienen uniones y encastres perfectos.
  • Descarten los que sean de colores muy oscuros. Es probable que escondan imperfecciones, parches o arreglos de dudosa calidad.
  • El reciclado puede adaptarse a la tendencia, obvio, pero no perdamos de vista el estilo propio.

El playroom le ganó espacio al patio. Con el mismo piso que la cocina, tiene un cerramiento de vidrio reticulado para mayor luminosidad.
El playroom le ganó espacio al patio. Con el mismo piso que la cocina, tiene un cerramiento de vidrio reticulado para mayor luminosidad. Crédito: Magalí Saberian

Antes de usar por primera vez un pizarrón, hay que pasarle un borrador colmado de polvo de tiza y, recién después, estrenarlo. Así, no queda marcado.

Arriba del pizarrón de MDF, la pared se revistió con papel texturado. Sillas y mesa compradas en remate, libros (Casa Viló), conejo de cerámica con lapiceras-zanahoria (Petite Margot) y tatetí de madera tallada a mano (Vienede). Cocina de madera (La Merienda). Canasto con forma de rinoceronte (O Deco), banquito de madera (Chela Home & Deco) y mochila (Cosa Bonita). Sobre la repisa, lámpara zorro (Casa Viló); reloj, gato y robot de madera (Oficio Mudo).

"Es un espacio clave: me permite ver a los chicos desde la cocina y es un lugar exclusivo para ellos".

Un muro de machimbre desgastado fue el recurso perfecto para darle identidad a un sector del patio. El toque verde, dentro de macetas de zinc (los centros de mesa del casamiento de Virginia).
Un muro de machimbre desgastado fue el recurso perfecto para darle identidad a un sector del patio. El toque verde, dentro de macetas de zinc (los centros de mesa del casamiento de Virginia). Crédito: Magalí Saberian

Las macetas de fibrocemento marcan el límite del patio, con plantas aromáticas y otros vegetales de la huerta (En Raizar). Compostera (Dedo Verde) pintada por Virginia. Caballito de madera (Marichu Fajardo).

Detrás del muro de palets (Franco Matesa) adornado con macetas en madera del mismo tono, se oculta el ténder.
Detrás del muro de palets (Franco Matesa) adornado con macetas en madera del mismo tono, se oculta el ténder. Crédito: Magalí Saberian

El corredor se aprovechó con una biblioteca y una alfombra de palma (Paysana). La entrada intervenida con vinilos anuncia el cuarto de los hijos de Virginia.
El corredor se aprovechó con una biblioteca y una alfombra de palma (Paysana). La entrada intervenida con vinilos anuncia el cuarto de los hijos de Virginia. Crédito: Magalí Saberian

Como los chicos comparten cuarto, se repitió una base neutra, pero con detalles que señalan el espacio de cada uno. Al lado de una de las camas, cómoda pintada con aerosol (Aires de Bohemia).

Una decoración que no admite modificaciones no es un buen plan. Con el tiempo, aprendí a convivir con cosas a medio hacer hasta que surge la idea que mejor les calza
Virginia Escribano

En su vida anterior, el cuadrorepisa que se colocó en la pared fue la parte superior del cambiador de los chicos. Además, barco de madera sobre la repisa alta (Oficio Mudo).
En su vida anterior, el cuadrorepisa que se colocó en la pared fue la parte superior del cambiador de los chicos. Además, barco de madera sobre la repisa alta (Oficio Mudo). Crédito: Magalí Saberian

La ubicación de las camas aprovecha bien los metros. En el medio, viejos cajones de aromáticas ahora se usan para guardar juguetes, como muñecos de tela (Ludovico y Casa Viló). Además, banquito de madera (Roxi Ameduri Marchettini), almohadones y cubrecamas tejidos a mano (todo de Cosa Bonita), guirnalda en la ventana (Chirola Cool Things), rompecabezas de bloques de madera (MontKids) y silla (Mercado de Pulgas de Dorrego).

En el dormitorio principal, una manta gris tejida a mano (Cosa Bonita) cuelga de la escalera-perchero de caña, otra obra de la dueña de casa.
En el dormitorio principal, una manta gris tejida a mano (Cosa Bonita) cuelga de la escalera-perchero de caña, otra obra de la dueña de casa. Crédito: Magalí Saberian

El ambiente se equipó con un respaldo capitoné de lino (Lucía Giraudo), lámpara de mesa (I Wish) sobre mesa antigua reciclada y otra de techo (Anthropologie). Todos los almohadones y la ropa de cama son de Huitrú. Sobre la cómoda Luis XV restaurada, vela (Bohemia Velas), fotos (Pepe Pugni) y tapiz de macramé (Blue Flamingo).

Los imprescindibles de la experta

Según Virginia, vale la pena el esfuerzo de recuperar su aspecto natural cuando se trata de buenas maderas. ¿Cómo? Con lija, lijadora, removedor o pistola de calor.
Según Virginia, vale la pena el esfuerzo de recuperar su aspecto natural cuando se trata de buenas maderas. ¿Cómo? Con lija, lijadora, removedor o pistola de calor. Crédito: Magalí Saberian

  • Laca poliuretánica de exterior al agua: protege la madera y le da un aspecto natural. Recomiendo que sea de acabado satinado que casi no tiene brillo. También sirve para interior.
  • Bloqueador de manchas: evita que, al poco tiempo de pintar un mueble de madera, aparezcan manchitas rojizas o amarillentas que terminan por ensuciar la pintura. Eso sucede porque las maderas tienen taninos y muchas veces "sangran" al tomar contacto con la pintura. Especialmente indicado en muebles de algarrobo, pino y maderas teñidas.
  • Chalk paint: sirve para cualquier superficie (incluso melamina, vidrio o plástico), y nos ahorramos lijar el mueble antes de pintarlo. Además, es al agua, muy cubritiva y de acabado mate.
  • Pinceles de cerdas sintéticas: ideales tanto para lacas como para pinturas. Duran mucho y son muy fáciles de lavar.
  • Herramientas básicas: destornillador, pinza, martillo, tornillos autoperforantes y lijas al agua número 80, 150 y 320.
  • Removedor en gel y viruta fina: para lavar muebles pintados y lustrados, si la intención es dejarles la madera al natural.

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