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En una reunión de la OMS y Unicef, acuerdan por unanimidad un nuevo rumbo para el cuidado de la salud

La apertura de la Conferencia Global sobre Atención Primaria de la Salud en Astana, Kazajistán
La apertura de la Conferencia Global sobre Atención Primaria de la Salud en Astana, Kazajistán Crédito: Global Conference on Primary Health Care
Nora Bär
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25 de octubre de 2018  • 09:16

ASTANA (Kazajistán).- Tras una ceremonia colorida, música tradicional, bailarinas vestidas con túnicas y tocados de colores brillantes, un espectáculo de luces y discursos de las máximas autoridades de la Organización Mundial de la Salud, Unicef y el gobierno de Kazajistán, todos los países miembros de las Naciones Unidas acordaron hoy promover la atención primaria de la salud como estrategia prioritaria para llegar a la meta de "salud para todos", lema de la próxima Asamblea General de este organismo internacional en 2019.

A 40 años de la Declaración de Alma-Ata, que por primera vez instituyó la noción de la salud como un derecho humano, y a la luz de los enormes cambios sociales, económicos, tecnológicos y epidemiológicos que se registraron en estas cuatro décadas, más de 1200 líderes políticos y académicos, de ONG y organizaciones sociales renovaron el compromiso de avanzar en la reformulación de los sistemas de salud para orientarlos hacia este enfoque que pone al ser humano y no a las enfermedades en el centro del escenario.

"El trabajo de nuestros antecesores fue inspirador, pero hoy estamos acá no para celebrar, sino porque no cumplimos con nuestro objetivo -dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS-. En lugar de salud para todos, tenemos salud para algunos. El progreso fue desigual no solo entre, sino también dentro de los países. Hay 31 años de diferencia entre los que tienen mayor y menor expectativa de vida. Algunos nacemos con privilegios y otros, con privaciones. Algunos, con grandes ambiciones y otros, con la esperanza de llegar al final del día. Pero todos compartimos el ansia de disfrutar de buena salud. Estamos aquí para volver a comprometernos. Permitimos que la visión de Alma-Ata se empequeñeciera, que se diluyera. Tenemos la responsabilidad de asegurar que el acto de hoy le dé a cada persona, donde sea que viva, la posibilidad de ejercitar su derecho fundamental a la salud".

Atención primaria de salud

La declaración de Alma-Ata puso los cimientos para lo que se conoce como "atención primaria de la salud", una modalidad basada en el trabajo comunitario, la prevención, la detección precoz y las políticas públicas orientadas al cuidado del bienestar físico, mental y social de las personas. Según los especialistas, los estudios de costo-efectividad de las intervenciones, las nuevas tecnologías digitales y de inteligencia artificial, y el uso novedoso de tecnologías ya existentes pueden ayudar a hacerla realidad.

"A pesar de que el mundo es hoy un lugar mucho más saludable para los chicos que nunca antes, todavía cerca de seis millones mueren diariamente antes de su quinto cumpleaños por causas prevenibles y más de 150 millones no se desarrollan adecuadamente", dijo Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef-. Podemos cambiar eso llevando los servicios más cerca de aquellos que los necesitan. De eso se trata la atención primaria de la salud."

La Declaración de Astana, elaborada por más de mil autores, llega cuando múltiples estudios respaldan esta visión para lograr la cobertura universal de salud. Propone intervenciones integradas, que contribuyan a desarrollar sistemas de salud centrados en la persona y la familia, en lugar de destinar enormes sumas de dinero a tratar enfermedades individuales separadamente.

"Logramos mucho, pero tenemos que lograr mucho más -agregó Ted Chaiban, director de programas de Unicef-. El mundo está esperando soluciones y debemos cumplir. Los desafíos son sustanciales, pero las oportunidades son incluso mayores. Hagamos de la atención primaria de la salud un movimiento y no solo un momento".

Por su parte, el secretario de gobierno de Salud y Acción Social de la Argentina, Adolfo Rubinstein , que fue uno de los protagonistas de la sesión inaugural del evento, subrayó durante su exposición que "en 1978, el lema 'salud para todos' parecía algo muy distante, aspiracional más que operativo. En ese momento -destacó-, las enfermedades infecciosas, los problemas de la madre y el niño, y la desnutrición eran los dominantes en los países subdesarrollados. Cuarenta años más tarde, considerando los dramáticos cambios demográficos y epidemiológicos, la atención primaria de la salud debe ser reconvertida para atender el creciente peso de las enfermedades no transmisibles, responsables de más del 70% de la mortalidad prematura y la morbilidad en la región".

Rubinstein concluyó con una pregunta provocativa: "Más que nunca -observó- esta debe ser la fuerza impulsora que nos lleve a la meta de salud para todos. En el país, la atención primaria es todavía nominal e implícita. Tenemos la enorme oportunidad de lograr un cambio duradero. Parafraseando el título de la famosa novela de Primo Levi, podríamos decir: 'Si no es ahora, ¿cuándo?'"

Por: Nora Bär

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