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Adolfo Rubinstein: "La atención primaria es clave para alcanzar la salud para todos"

El Secretario de Salud de la Nación participa activamente en las actividades de la Conferencia Global soblre Atención Primaria de la Salud
El Secretario de Salud de la Nación participa activamente en las actividades de la Conferencia Global soblre Atención Primaria de la Salud Crédito: Nora Bär
Nora Bär
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25 de octubre de 2018  • 17:52

ASTANA, Kazajistán.- A pesar del largo viaje, el secretario de gobierno de Salud y Acción Social, Adolfo Rubinstein, es uno de los funcionarios que participa activamente en las actividades de la Conferencia Global sobre Atención Primaria de la Salud organizada por la OMS, Unicef y el gobierno del país anfitrión. No es casual: Rubinstein, uno de los pioneros de la medicina familiar en la Argentina, fue durante 20 años jefe de ese servicio en el Hospital Italiano antes de dedicarse a la investigación como uno de los fundadores del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria. "Para mí, esto tiene una significación especial", afirma.

-Usted concuerda ampliamente con esta visión de la salud pública. ¿Cómo lo traduce en su gestión?

-Tengo tres ejes. Uno es la implementación de la cobertura universal de salud, que tiene varios componentes. El primero es el desarrollo de la estrategia de salud familiar y comunitaria. Junto con las provincias, estamos desarrollando una estrategia territorial de salud familiar y comunitaria, creando equipos de salud familiar (un médico de familia o de atención primaria, enfermera, agentes sanitarios con población definida a cargo, en áreas georreferenciadas que se van ampliando) que proveen cuidados de atención primaria a la población, con calidad y cercanía. Tratamos de evitar las intermediaciones, de mejorar la programación de las consultas. Empezamos en Mendoza y allí estamos escalando la experiencia, pero también estamos empezando lo que llamamos "proyectos provinciales escalables" en otros lugares. Son una prueba de concepto: la provincia define con nosotros una población que tenga centros de atención primaria y un hospital de referencia donde ponemos todos los componentes, sobre todo para empezar a adaptarnos a las realidades de cada distrito. Por último, estamos empezando a priorizar condiciones para las cuales son inadmisibles las disparidades sanitarias entre provincias ricas y pobres en mortalidad infantil y materna, cáncer de mama, de colon y de cuello de útero, infarto...

-¿Qué tipo de disparidades?

-Por ejemplo, tenemos ocho veces más cáncer de cuello uterino en las provincias más pobres, cuatro a cinco veces más mortalidad por cáncer de colon, y diferencias de entre seis a ocho horas, en promedio, entre provincias y obras sociales más ricas y más pobres en el tiempo que media entre el comienzo de un infarto y el procedimiento de revascularización o el tratamiento trombolítico. Esa demora es crítica: cuantas más horas pasan, mayor es la mortalidad o las secuelas.

-¿Cómo se pueden reducir esas brechas?

-El Estado Nacional tiene que acordar con las provincias y con la seguridad social, apoyando las estrategias que estén orientadas a disminuirlas a través de una estructura territorial, con equipos de salud familiar, con atención primaria, con información, con la historia clínica electrónica y la consulta programada para mejorar la calidad de la atención. Y, también, dando incentivos para que se trate mejor el infarto, el cáncer o los problemas de salud maternos e infantiles. Sin atención primaria, no hay cobertura universal de salud.

-Alma-Ata fue un hito inspirador, pero que en los hechos no se cumplió. ¿Qué diferencia hay entre aquella declaración y ésta de Astana?

-Alma-Ata fue una manifestación de intenciones: quisiéramos que en el año 2000 hubiera salud para todos, con servicios asequibles, locales, con participación de la comunidad, integrados, pero no daba los instrumentos. Esto se produce en el marco de una estrategia universal, que son los objetivos de desarrollo sustentable, que sí dan un Norte mucho más claro. El número 3, dedicado a la salud y el bienestar, se refiere básicamente a la implementación de la cobertura universal de salud. Se delinea un camino sobre cómo asegurar los fondos de financiamiento, con qué ejes hay que trabajar, población, servicios, protección financiera. Y el marco claramente tiene que ver con la atención primaria; si no, no es posible alcanzar los objetivos de desarrollo sustentable. Nosotros, en la Argentina, lo haremos a nuestra manera, sin por eso reinventar la rueda, porque la mayoría de las cosas ya están hechas.

-¿Cuál es el papel del Estado en esta transformación?

-Tiene un rol protagónico, especialmente para proteger a la población más vulnerable. Esto no puede quedar librado al sector privado, lo cual no quiere decir que no pueda colaborar. La cobertura universal de salud se apoya, fundamentalmente, en el Estado. Fíjese que en los países más desarrollados, excepto los Estados Unidos, la salud es pública. Tanto los países europeos, como Canadá o Australia, todos los que poseen sistemas orientados a la atención primaria tienen un fortísimo sector público.

Por: Nora Bär

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