Araiz, el coreógrafo de las bacanales, pone en movimiento al Ballet del Teatro Argentino de La Plata

Un ensayo con los bailarines del Argentino y la dirección de Araiz, un maestro
Un ensayo con los bailarines del Argentino y la dirección de Araiz, un maestro Crédito: Guillermo Genitti
A partir de mañana, el elenco deja por un rato el tutú y los clásicos, y sale a bailar para el público porteño un tríptico con obras del consagrado creador contemporáneo
Laura Chertkoff
(0)
26 de octubre de 2018  

Juegos de olas, bacanales, dos amaneceres y un verano eterno. El triple programa que desde este fin de semana el Ballet y la Orquesta estables del Teatro Argentino de La Plata presentará en el Coliseo se zambulle en el universo de Oscar Araiz. Después de un bienio con más funciones suspendidas que en escena (ver aparte), el elenco bonaerense regresa al movimiento y promete que saldrá airoso en sus funciones para el público porteño.

"Empezamos a trabajar a mediados de agosto -cuenta el consagrado coreógrafo- y, como es una compañía que visita poco el repertorio contemporáneo, hubo que hacer un trabajo bastante primario en ciertos aspectos técnicos, como el uso del suelo y los movimientos del torso más orgánicos. Yo utilizo una gran fluidez, que no es la fluidez del El lago de los cisnes. Hubo un tiempo de adaptación y los resultados que estoy viendo son muy buenos".

Formando un equipo con los repositores María Fernanda Bianchi y Oscar Farías, que se dedicaron respectivamente a las obras Cantares, con música de Ravel, y La Mer, sobre la misma obra de Debussy, el coreógrafo pudo concentrarse en el montaje de una pieza nueva: Daphnis et Chloé. Aunque se trata de un estreno mundial, es también un regreso a la suite de Ravel que utilizó en otros contextos. La primera vez fue con una compañía independiente, en los años 70; la segunda, en 1984, cuando creó Fenix para Jean François Casanovas y su grupo Caviar. "En las tres creaciones que hice sobre Daphnis et Chloé no hubo pasos iguales, pero sí un clima poético que tiene que ver con lo dionisíaco: yo soy el coreógrafo de las bacanales -sonríe-, hice todas las óperas que tienen bacanales, empezando por "Bomarzo". Y acá también está ese espíritu".

Lo que Araiz le propuso al Ballet del Teatro Argentino es alejarse del unísono y el control apolíneo de los cuerpos. Aquí hay pasos que dependen de la apropiación que cada uno de los bailarines pueda hacer. Secuencias en canon que permiten encontrar el propio ritmo. Exigencias corporales a escala humana. No podría haber un planteo más amigable para una compañía tan castigada por la quietud.

"No es que esté en contra de la protección de los trabajadores, porque esta es una profesión muy castigada y en este momento peor que nunca - advierte Araiz-, pero no se trabajó con la intensidad que yo hubiera querido. Las ganas de hacerlo pudieron más que los usos y costumbres. Y por eso, a pesar de todo, el resultado coreográfico es estupendo".

El otro elemento que sostiene la energía de la compañía en escena es un lujo poco usual para la danza contemporánea: bailar con una orquesta en vivo. Y eso se ve en la actitud de los bailarines. "La intensidad es otra cuando es música viva. Sobre todo cuando está bien tocada -enfatiza Araiz-. Carlos Calleja es un estupendo director de orquesta, especialista en danza: tiene una actitud de escucha poco habitual".

Los distintos roles solistas en las tres piezas serán asumidos por integrantes del cuerpo estable, en dos repartos. Entre ellos se destaca, como siempre, Julieta Paul. "Y Emanuel Gómez, que es un descubrimiento para mí -observa el coreógrafo-. Es una promesa grande. Tiene algo naturalmente desbocado, que va perfecto con esta bacanal".

En cuanto al título, Oscar Araiz heredó el plan que tenía Carlos Trunsky de montar el año pasado con esta compañía Daphnis et Chloé. Aunque el proyecto no es el mismo: Trunsky pensaba utilizar la partitura completa de una hora y le iba a sumar otras músicas. Araiz solo trabaja con la suite N° 2, que dura 18 minutos.

De esta manera, la constelación que se armó con las tres obras de Araiz se extiende en un espectáculo de una hora y media. Y retorna a una época del arte plástico y musical de principios del siglo XX, en la que el creador es un viajero frecuente. "Todo es muy abstracto, pero hay atmósferas luminosas. Hay ciertos retratos, situaciones conflictivas, momentos corales", enumera.

Responsable también del diseño de iluminación junto a Esteban Ivanec, Araiz acude una vez a Renata Schussheim para el diseño de vestuario, en los originales La Mer (muy luminoso, etéreo y transparente) y Daphnis et Chloé (una neutralidad que se acerque a los colores de la naturaleza) , y un replanteo del vestuario original de Carlos Cytrynowski en 1974 para Cantares.

Sin climas intimistas ni brillos acrobáticos, Oscar Araiz compone con una paleta de colores, de intensidades y velocidades que permiten la armonía de la compañía, con el piso de un modo muy contemporáneo y algunos momentos con técnica de puntas sin estrés. Todas son condiciones más que favorables para el reencuentro del Ballet Estable del Teatro Argentino con el público.

Que el movimiento no se corte.

En números

Las cuatro funciones que el Ballet del Argentino presentará en el Coliseo de Buenos Aires son una buena noticia per se: "cuatro" ya es más que todas las veces que salieron al escenario esta temporada (y también es más que el total de presentaciones realizadas de 2017: tres funciones de Giselle). La sala principal del teatro platense está cerrada por una obra de infraestructura que prevén finalizar el próximo invierno.

Programa Araiz

Espectáculo coreográfico con obras de Oscar Araiz: Cantares, La mer y Daphis et Cholé

Por el Ballet y la Orquesta estables del Teatro Argentino de La Plata

Teatro Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1125.

Funciones, mañana, el martes 30 y el miércoles 31, a las 20.30; el domingo 28, a las 18.

Entradas, desde $400.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?