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El maridaje menos pensado: vino y... ¡yoga!

Un nuevo ciclo combina clases para "la armonía del cuerpo y el alma" con degustaciones de las mejores etiquetas, de manera itinerante por distintas bodegas
Un nuevo ciclo combina clases para "la armonía del cuerpo y el alma" con degustaciones de las mejores etiquetas, de manera itinerante por distintas bodegas
Silvina Beccar Varela
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28 de octubre de 2018  

El yoga y el vino parecen dos mundos que difícilmente puedan unirse. Pero si se piensa en la naturaleza, los viñedos, la primavera que explota de colores en Mendoza y el vino en su justa medida, nada es imposible.

Así como existen ciclos de música y de cine por los caminos del vino, ahora llegó el turno del yoga. La experiencia consiste en practicar una disciplina ligada al bienestar del cuerpo físico y espiritual en un entorno natural, culminando con una degustación de vinos. Según sus organizadores, es un programa único en el mundo y las clases fueron pensadas para todas las edades y posibilidades físicas.

"Creé Yoga por los Caminos del Vino para unir mis dos pasiones: promover una especialidad que busca la armonía, la paz y el bienestar del cuerpo y el alma, y vincularla al mundo del vino, en el que trabajé durante 25 años. Que consumido en forma moderada -una copa diaria-, también ofrece beneficios para la salud debido a sus polifenoles, que previenen afecciones cardiovasculares y el envejecimiento prematuro de las células de la memoria", explica Alejandra Navarría, directora general del proyecto.

El ciclo de yoga entre copas tiene lugar durante ocho sábados desde las 10 de la mañana en distintas bodegas durante octubre, noviembre y diciembre. El precio es muy accesible y se dona a Fundafem, organismo que trabaja en la concientización y prevención del cáncer gineco-mamario. La idea es repetir la experiencia en otoño de 2019 en Mendoza y también en otras provincias y regiones vitivinícolas como Salta y la Patagonia.

"No había hecho yoga anteriormente, logré sentirme a gusto y voy a empezar a practicar -cuenta Federico, de 54 años -¡Quiero anotarme en todas! Una gran alternativa para disfrutar un sábado, especialmente porque el paisaje vitivinícola en esta época se nutre de esa fuerza de las vides en pleno crecimiento y da un marco interesantísimo para cualquier actividad". Graciela, de 53 años, practica yoga normalmente, pero esta experiencia le resultó "extraordinaria": "Conectar con la naturaleza fue muy gratificante. Lo que viví fue maravilloso".

El ciclo 2018-2019 está a cargo de Claudina Teruel, especialista en yoga integral y terapéutico. "El yoga une y encuentra, todos vibramos en una misma sintonía que es el amor y el escenario lo regala el universo. Lo demás: el aroma, el sabor y el color del vino, brinda el último toque de magia. ¿Quién hubiera imaginado que podían unirse el yoga y el vino? Y así fue", concluye Teruel.ß

Datos útiles

Yoga y degustación: con vinos y bocaditos livianos, el costo es de $110. Las próximas fechas son: Bodega Bressia, 3 de noviembre; Santa Julia, 10 de noviembre; Reserva Villavicencio, 17 de noviembre; Dante Robino, 24 de noviembre. Club Tapiz, 1° de noviembre. Lagarde, 8 de diciembre.

Informes: www.yogaporloscaminosdelvino.com.ar

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