En un videomensaje, Francisco pidió evitarla colonización ideológica

Transmitió un saludo a Poli y llamó a cuidarse del clericalismo y el chismorreo
Transmitió un saludo a Poli y llamó a cuidarse del clericalismo y el chismorreo Fuente: Reuters - Crédito: Tony Gentile
Elisabetta Piqué
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28 de octubre de 2018  

ROMA.- En un videomensaje que envió ayer al cardenal Mario Aurelio Poli , arzobispo de Buenos Aires, en ocasión del primer Sínodo Arquidiocesano inaugurado en el Luna Park, el Papa llamó a pastores y fieles de su ciudad natal a cuidarse de tres peligros: el clericalismo, la mundanidad y el chismorreo.

"Defiéndanse del clericalismo, de la mundanidad y del chismorreo", pidió Francisco , en un videomensaje difundido por el Vaticano, en el que no hizo referencia alguna a las polémicas surgidas en su país luego de una misa celebrada en Luján, el sábado pasado, que fue interpretada como un acto político al juntar a sindicalistas y peronistas de la oposición al Gobierno.

En su videomensaje, grabado en el Vaticano, el exarzobispo de Buenos Aires se mantuvo al margen de cualquier controversia de ese tipo. Y dejó en claro que, pese a que vive en el Vaticano desde hace casi seis años, no perdió para nada su léxico y humor porteños.

Al advertir sobre el peligro del clericalismo, Francisco lamentó cuando en una parroquia "el cura deja de ser pastor para ser patrón de estancia". En el momento en que subrayó, por otro lado, los riesgos de la "mundanidad espiritual", invitó a mantener los ojos abiertos: "No se 'coman' cualquier cosa", pidió, mencionando especialmente el peligro de las "colonizaciones ideológicas".

Llamó específicamente a cuidarse de las colonizaciones ideológicas. "Nosotros fuimos colonia, América Latina toda fue colonia, África fue colonia, Asia fue colonia... Entonces pensamos que colonizar es que vienen los conquistadores, agarran el territorio y mandan, porque así vimos en la historia. Pero también está la colonización de la mente, la colonización ideológica, cuando desde otras partes te ponen criterios que no son ni humanos, ni de tu patria y menos cristianos: eso es mundanidad. Vivir ingenuamente", advirtió.

Francisco subrayó, además, que es el "chismorreo" lo que más debilita a las comunidades eclesiales, ya que es como un "sarampión que se mete y se mete", recordó que el mejor remedio para evitar eso es morderse la lengua.

"Los porteños somos chismosos, no solo nosotros, en todas partes. Pero nosotros somos chismosos con cierta brillantez", dijo, con humor.

Como contrapartida a estos riesgos, Francisco llamó a fortalecerse con el espíritu de las bienaventuranzas y las obras de caridad. Y, en sintonía con el sínodo convocado por Poli, pidió "orar por los que están en camino, por los que no quieren caminar y por los que caminan mal".

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