Renunció a Rusia 2018, lloró en su presentación en Real Madrid y hoy lo echaron: 138 días de calvario para Julen Lopetegui

Julen Lopetegui, despedido tras el clásico español
Julen Lopetegui, despedido tras el clásico español Fuente: Reuters
Fernando Vergara
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30 de octubre de 2018  • 08:08

Contratado por Florentino Pérez, la selección española lo despidió el 13 de junio, a un día del comienzo de Rusia 2018. Se tomó un avión directo a la capital y al día siguiente fue presentado como entrenador de Real Madrid. Dijo: "Ayer fue el día más triste de mi vida desde que falleció mi madre. Pero hoy es el más feliz". Lloró en la presentación del equipo merengue. De 14 partidos ganó apenas seis, perdió la misma cantidad e igualó otros dos. La goleada recibida en Barcelona le puso el punto final a su ciclo. No hay dudas: los últimos 138 días de Julen Lopetegui resultaron un calvario para el protagonista de uno de los traumas más grandes en la historia del deporte español.

La travesía de Lopetegui como DT del Real Madrid arrancó ante el Atlético y terminó en el Camp Nou, en ambas ocasiones con goleadas en contra. En agosto, en Tallin, perdió contra el equipo de Diego Simeone en la Supercopa de Europa (4-2); el último fin de semana, en el Camp Nou, los blaugranas sentenciaron su ciclo con una goleada (5-1). En el medio acaparó decisiones llamativas, fue mirado de reojo por el plantel, sufrió con la salida de Cristiano Ronaldo y vio a su equipo deambular en el noveno lugar de La Liga. En esta competencia, Real Madrid acumula cinco tropiezos consecutivos y sumó apenas uno de los últimos 15 puntos que disputó.

La llegada de Lopetegui a Real Madrid generó una enorme controversia y una disputa entre la máxima dirigencia del fútbol español y Florentino Pérez, que decidió que el ex arquero sea el sustituto de Zinedine Zidane. Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, llamó a una conferencia de prensa en Krasnodar en la previa del debut mundialista del seleccionado contra Portugal. "Siento que Julen se ha equivocado pero no me siento traicionado por él. Eso sí: hay cosas que son intolerables", declaró el mandamás al despedirlo. Poco le importó a Rubiales perder los dos millones de euros estipulados en la cláusula de rescisión y lo cesó inmediatamente. El 20 de junio, en plena disputa de Rusia 2018, fue Andrés Iniesta quien tomó la palabra: "Fue incómodo para todos, algo realmente muy difícil", expresó.

El 10 de julio llegó el primer revés para el nuevo DT de Real Madrid: esa jornada se oficializó el traspaso de Cristiano Ronaldo a Juventus por 112 millones de dólares. Ya no tendría en el plantel el máximo referente, goleador histórico del club y ganador en cuatro oportunidades de la Champions League. Según informaron varios medios españoles en aquel momento, el DT llamó a CR7 para intentar retenerlo, pero no lo consiguió.

Cuando estaba finalizando julio, la preocupación de Lopetegui fue en aumento: le pidió a Florentino Pérez un reemplazante de Cristiano Ronaldo... y no llegó nadie. También un sustituto para Mateo Kovacic, que se había marchado al Chelsea. El presidente nunca lo escuchó. En el mediocampo debió conformarse con chicos de la cantera: Marcos Llorente y Federico Valverde.

A los pocos días llegó el primer cimbronazo, con la goleada sufrida en Estonia contra el Atlético de Madrid en la Supercopa de Europa. ¿Un vestuario sin hambre? "No creo que el haber ganado tanto les haga tener menos hambre, los he visto con ganas de ganar", declaró.

El estreno en La Liga, el 19 de agosto, fue con una victoria 2-0 sobre el Getafe. Un bálsamo que no alcanzó para ocultar el malestar del plantel y el entrenador por la falta de incorporaciones. El 30 de agosto regresó a la casablanca un refuerzo curioso si se tiene en cuenta la billetera abultada del Real Madrid a la hora de comprar futbolistas: Mariano, el delantero que había sido vendido un año antes a Lyon de Francia.

Pasaron Girona y Leganés- dos victorias-, pero rápidamente llegó el partido que comenzó con una crisis imparable: Athletic de Bilbao, con quien igualó 1-1. Se le empezó a machacar al DT la falta de festejos ante los elencos denominados grandes. Falta de confianza, nerviosismo. El arranque con victoria en la Champions (contra Roma, 3-0) y el 1-0 sobre Espanyol en el torneo local resultaron un espejismo. Dentro de ese contexto llegaron los 100 días en el cargo. "Todo va tan rápido que honestamente no lo había notado", confesó Lopetegui.

A eso le siguió la peor racha de la historia sin convertir para los merengues, que encadenaron 481 minutos sin meter un gol. Al triunfo ante Espanyol le siguieron una derrota por 3-0 con el Sevilla, un empate sin goles con el Atlético y dos tropiezos más, ambos por 1-0, ante el CSKA de Moscú y el Alavés. De esa manera, el Real Madrid superó los 464 minutos que estuvo el equipo de Amancio Amaro sin marcar en 1985. El gol de Marcelo en la caída contra Levante sirvió para romper la racha fatídica. No sirvió para ocultar el fastidio: "¡No puede ser que este equipo esté más de ocho horas sin hacer goles!", se escuchó en los pasillos del Santiago Bernabéu.

Al tiempo, en una de las decisiones que generaron polémica, Lopetegui designó a Thibaut Courtois como arquero de Liga y a Keylor Navas de Champions League. Nada sirvió para aportar soluciones que le pusieran freno a la peor crisis de resultados de la casablanca desde 2009.

La previa del reciente cruce de Champions League contra Viktoria Plzen encontró a Lopetegui con el crédito agotado y un equipo en caída libre. El tema que flotaba en la sala de prensa era su posible despido inminente. Nadie en el club garantizaba que el DT pudiera viajar a Barcelona. Tuvo una vida más luego de la victoria 2-1 frente a los checos. "Si buscan ver a un entrenador hundido, no me miren a mí. En el Madrid aprendí a luchar. Es el ADN de este club", dijo. Lo defendió Isco: "Si echan al entrenador, tendrían que echarnos a todos".

Un triplete de Luis Suárez y una goleada histórica de Barcelona se encargaron de ponerle fin a un ciclo que siempre quedó envuelto en distintas controversias. "La situación es reversible, el Madrid va a ir creciendo. El equipo tiene vida. Me siento triste pero tengo fuerzas para poder seguir dirigiendo a este equipo, de eso no tengo ninguna duda", decía el entrenador desde la sala de prensa del Camp Nou poco después del 5-1. A esas alturas ya tenía las horas contadas, mientras sonaban los nombres de Antonio Conte y José Mourinho.

El despido de Lopetegui es el más temprano de un entrenador por parte de Florentino Pérez, el mandamás que no tuvo reparos a la hora de descabezar a la selección española. Será el turno para el interinato de Santiago Solari. Los sueños de aquel director técnico que en junio pensaba ganar el Mundial duraron apenas cuatro meses. No hubo Rusia 2018, tampoco liga española y mucho menos la Champions League. Demasiadas frustraciones en poco tiempo.

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