6 razones por las que no me banco a mi compañero de trabajo

Crédito: Ilustración de ELDA BROGLIO.
Cecilia Alemano
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2 de noviembre de 2018  • 16:33

Llega a la ofi y ya te ponés en guardia. Su sola presencia te tensa e incluso, por momentos, te saca de quicio. A veces, es una cuestión de química; otras, son sus actitudes; otras, hay una competencia -y hasta guerra declarada- entre ustedes. El asunto es que llegás a un punto de irritación en donde ya no podés distinguir si hay un verdadero problema o si simplemente es que te pasaste de enrosque y ya todo te molesta.

Pasamos muchas horas al día con nuestros compañeros de trabajo. El tema es que si el "no me lo banco" se vuelve tu relato cotidiano, el enrosque se hace mayúsculo y la jornada laboral con esa persona se convierte en un garrón para vos. ¿Cómo salir de la queja o del enojo y ponerse en acción?

1. Pone música a todo volumen

. Situación: llega un momento de la tarde; vos, súper concentrada en algo, y él o ella pone la música a todo volumen, encima ¡no coinciden en el gusto musical!

. Qué info te trae: la convivencia, al igual que en casa o en cualquier ámbito, no es algo natural y dado, sino que hay que establecer acuerdos.

. Probá: lo mejor es tener una conversación honesta. Todo puede ser dicho, eligiendo bien cómo y cuándo. Hablá desde lo que te pasa "a vos". No es lo mismo decir "la música que escuchás es malísima" que "a mí no me gusta esa música". Tené propuestas positivas, establecé acuerdos: "Ya que compartimos el espacio de trabajo, ¿por qué no buscamos algún tipo de música que nos guste a las dos?".

2. Es desordenado/a

. Situación: comparten escritorio. Tu lado sería el orgullo de Marie Kondo, y el de él o ella... ni siquiera parece un escritorio. El tema se complica cuando deja tuppers usados, tazas sucias o envoltorios de golosinas.

. Qué info te trae: lo que para nosotras es natural -el orden, la limpieza, lo que sea-, para otra persona puede no serlo. Pero ponerte vos a ordenar no va a solucionar las cosas. ¡Esquivar el problema, menos aún!

. Probá: evitá la ambigüedad. Sé clara en tu planteo, siempre con respeto, explicale que para vos es importante trabajar en un ambiente despejado. Si hace falta, contale sobre la metodología de la japonesa y sobre cómo tener un espacio ordenado ayuda a ordenar las ideas.

3. Charla demasiado

. Situación: te levantaste temprano, fuiste a yoga, pero llegás a la oficina y, antes de que puedas dejar la cartera, tu compañera te cuenta todo lo que hizo el fin de semana y te llena de datos que no te importan nada.

. Qué info te trae: poder preservar tu energía es todo un desafío. Incluso ponerlo en práctica en el trabajo puede serte beneficioso para otros espacios.

. Probá: ¡no te pongas a la defensiva ni uses el dedo acusador! Sacá tu mejor sonrisa y decile: "Dejame aterrizar, resuelvo unos temas que quedaron pendientes y charlamos".

4. Es chismoso/a

. Situación: tenés un compañero que "lleva y trae". Disfruta de generar conventillo. Lo peor es que te agarra a vos de oreja y te quiere sacar información.

. Qué info te trae: todo chismoso se alimenta de la energía ajena y busca generar reacciones negativas en los demás. La realidad es que solo los hechos hablan por las personas: el desempeño, la honestidad y el compañerismo.

. Probá: para desactivarlo, probá preguntarle: "¿Qué ganás hablando de los demás?", "Por qué perdés energía en chismes?", "¿Así hablás de mí con otras personas?".

5. ¡Es súper competitivo/a!

. Situación: vos sos la reina de la cooperación; ella, de la competencia. Vos mantenés perfil bajo y siempre apuntás al trabajo en equipo. Ella solo se dedica a exaltar sus logros.

. Qué info te trae: si solo te concentrás en las desventajas de la competitividad, corrés el riesgo de no apreciar sus beneficios potenciales. Si sentís que va en desmedro de tu tarea y -sobre todo- de los resultados, entonces sí, accioná.

. Probá: da el ejemplo usando lenguaje inclusivo ("nosotros" en vez de "yo"), evitá reaccionar con celos y mostrá compasión por tus compañeros más competitivos. Será tu decisión mantenerte segura de tu trabajo o ponerte a la defensiva.

6. Es un/a olfa del jefe

. Situación: lo escuchás decir "algún día quiero ser como usted" o un "jefe, ¿le traigo un cafecito?". Otras veces, busca sus consejos para hacer mejor su trabajo.

. Qué info te trae: alguien así es una persona insegura, que no cree valer por sí misma. La mayoría de los jefes saben detectar este tipo de empleados, pero les son útiles para alcanzar sus metas. El problema es cuando la actitud del olfa sube la vara de lo que se espera de los demás.

. Probá: entender qué motiva a esta persona a adular tanto a su jefe. Evitá trepar en su propuesta. Por momentos te va a parecer que te saca ventaja, pero al final del día lo que importa es que el trabajo esté bien hecho y que reine un clima de igualdad y respeto. o la piloteás? ¿Probaste con ir de after? Mirá:

Expertos consultados:

Florencia Luque , coach laboral, socia de www.mediomundo-rrhh.com.

José Luis López , master coach profesional, presidente de Grupo Kairós, www.kairosconsulting.com.ar.

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