Suscriptor digital

Voluntad o talento: qué es más importante para desarrollar la creatividad

Álvaro Rolón, cofundador de Neelus, habló sobre la importancia de la voluntad a la hora de desarrollar las habilidades innovadoras
Álvaro Rolón, cofundador de Neelus, habló sobre la importancia de la voluntad a la hora de desarrollar las habilidades innovadoras Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Malavolta
(0)
31 de octubre de 2018  • 12:20

Cuando Álvaro Rolón, cofundador de Neelus, ingresó a la sala, pidió al auditorio que se levante de sus asientos, que cierren sus ojos y con honestidad respondan a la consulta de qué es lo más importante: "¿voluntad o talento?", preguntó. Casi por unanimidad, el público levantó la mano ante la primera opción.

"Andamos por la vida solamente usando uno de los tres grandes instrumentos de la inteligencia humana: pensar, sentir y voluntad. En otras palabras, la mente, el corazón y las piernas", dijo Rolón en la cuarta edición del encuentro de innovación de LA NACION, que se desarrolla en el Hotel Four Seasons.

Durante su presentación, enumeró una serie de tópicos que hay que tener en cuenta para generar lo que el catalogó como "el viaje de la innovación". El primero de esos puntos es escuchar. "Lo que frena a un chico es la ausencia de escucha de sus padres. Lo que frena a una comunidad es la ausencia de escucha de sí misma", expresó el cofundador de Neelus, la marca que ayuda a organizaciones a crear estrategias y culturas de innovación.

El segundo punto es colapsar. "Tenemos que colapsarnos, que es lo que más nos cuesta. El viaje de la innovación es más del yo al nosotros. Nos encanta la idea de la innovación, pero no estamos dispuestos a soltar lo viejo", sostuvo y agregó: "En la medida en que la sociedad funcione como una pirámide y llegue uno solo va a ser muy difícil. Colapsarnos es la habilidad de reconocer tus heridas, tus vulnerabilidades".

Por eso, propuso hacer una introspección hacia el cambio personal para luego empezar a modificar las cosas hacia afuera. "Que pregunten de qué trabajas tiene que ver con quién sos y qué estás haciendo para ayudar al mundo".

Luego propuso una fórmula para conocer la historia que cada uno esta construyendo. "La innovación tiene que ver con eso", dijo. Según su visión, hay cuatro tipos de historias: las que incluyen administrar y controlar; transformar y crear; soñar e idealizar; sentido de propósito; rigor y eficiencia.

"Somos una sociedad que necesita re-aprender nuestro sentido. Saber si vamos a optar por la seguridad y el miedo o la creatividad y el coraje", resumió y advirtió: "El coraje es echar el corazón hacia adelante. Cualquiera puede ser innovador y eso no depende de la inteligencia. La voluntad es la variable correlativa de la creatividad".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?