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El Gobierno quiere un Moyano tranquilo

Martín Rodríguez Yebra

La columna de Martín Rodríguez Yebra

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31 de octubre de 2018  • 21:35

A continuación, los principales conceptos:

  • Otro día de festejos para Moyano pero con muchas paradojas. Vemos a un líder sindical que sale a celebrar un aumento que está por debajo de la pauta inflacionaria. Es el aumento más alto en lo que ahora ha logrado un gremio. Es un año muy complicado y está consiguiendo el 40,05%, el número mágico que Moyano muestra como que supera la barrera del 40%. La inflación seguro sea superior al 40%, con lo cual es muy raro ver un sindicalista que festeje perder con la inflación. Es cierto y hay que decirlo que Hugo Moyano ha conseguido sacarle a la cámara empresaria mucho más de lo que hasta ahora ha hecho ningún otro gremialista y les dice de alguna manera a sus rivales de la CGT, a los de alguna manera son más cercanos al Gobierno: "Yo conseguí esto y ustedes no tienen nada para mostrar".
  • Moyano presenta esto como una suerte de desafío al Gobierno , como que le ganó en esto. En cambio, el Gobierno no ve con tanta preocupación que Moyano haya conseguido este aumento porque, entre otras cosas, lo tiene a Moyano tranquilo ya que se vienen meses muy difíciles, se viene el G20 .
  • Moyano lo que hace al anunciar y celebrar su acuerdo es desactivar la posibilidad de un paro. La amenaza latente era que si no se conseguía que se adapte la paritaria a la inflación que fue cambiando a lo largo del año, iban a hacer un paro. Si Moyano iba al paro arrastraba a sus rivales de la CGT que tienen que competir con él para ver quién es el que le plantea más complicaciones al Gobierno.
  • A la vez, en un marco de complicaciones judiciales, no es casual la demostración de fuerza de Moyano. No suele ser común que un gremio muestre una paritaria y salga a un balcón a hacer un acto. Moyano lo que hace es una demostración de fuerza para decir: "No se metan conmigo". Él siempre vio su poder sindical y el poder que construyó detrás de eso, incluso su poder económico y sus negocios como una suerte de escudo para la cuestión judicial. Todo esto ocurre horas antes de que Pablo Moyano visite la fiscalía de Lomas de Zamora donde lo están investigando por presunta asociación ilícita y lavado de dinero de irregularidades en el club Independiente . Pablo estaba al lado de su padre hoy en el acto y mañana a las 8.30 de la mañana va a ver al fiscal Scalera, que fue quien pidió detenerlo.
  • Entonces, para Moyano lo que consiguió es una muestra de poder que lo hacen sentir más firme y sólido a la hora de enfrentar las causas judiciales que lo tienen complicado, así como buscó hace unas semanas el apoyo de la Iglesia. Hace todos estos movimientos para mostrar que no está solo y les está diciendo que a los jueces y fiscales que lo quieren investigar: "Cuidado conmigo"
  • Si Moyano ya arregló una paritaria del 40% y la cerró no puede llamar a una huelga o le va a costar mucho más justificarla. En el hipotético caso de que Pablo Moyano fuera detenido, seguramente vamos a tener marchas y todo tipo de acciones en denuncia de una supuesta persecución política, ideológica sobre Pablo Moyano. Igualmente, ahora hacer la protesta sindical por la situación del país, los aumentos salariales etc. queda de alguna manera desactivada por el corto plazo, que es lo que al Gobierno más le está preocupando.
  • Moyano cerró su negocio, mostró que sigue siendo el sindicalista que mejor negocia para sus trabajadores y afiliados y el Gobierno dice que no le complica demasiado que Moyano haya llegado a este punto. Obviamente hay complicaciones que no vamos a desconocer: cómo un aumento del 40% en la logística del país, como lo es el gremio de camioneros, se va a trasladar a los precios y se va a ver reflejado en la inflación.
  • Hugo Moyano tiene otro problema, que es la disputa con los otros sectores sindicales. Ya no es lo que fue la década pasada donde realmente dominaba toda la escena sindical y tiene sectores rivales muy firmes que quisieran ver a Moyano en otro lugar. La foto de hoy no le debe haber gustado nada a los líderes de la CGT oficial que estuvieron reunidos y no llegaron a ninguna parte. No llegaron a anunciar el paro que tienen previsto convocar y esto de Moyano los deja un poquito mas incómodos porque tienen que ver cómo endurecer su protesta al Gobierno, la mayoría no tiene resuelta la apertura de su paritaria como para poder competir contra el antisistema que es hoy para ellos Moyano.
  • En relación con el G20, el Gobierno quiere tener un noviembre tranquilo. Si se ve la actitud del Gobierno de las últimas semanas se nota un intento de no confrontar demasiado, de no enojar demasiado a Moyano. Moyano está haciendo sus gestos de empoderamiento y el Gobierno lo está dejando hacer. No vemos una presión política por parte del Gobierno como sí lo hubo en otros momentos de pelear con él, de alentar las denuncias, etc. Si vos le preguntás a los funcionarios más importantes de Mauricio Macri, te dicen: "Dejémoslo tranquilo a Moyano en este momento". Si algo no quiere el Gobierno es enojar a un rival con esta capacidad de movilización. En definitiva, me queda alguna duda si realmente la Justicia va a avanzar sobre Pablo Moyano en el cortísimo plazo.

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