Suscriptor digital

Un clásico desde los techos de Sarandí: cómo se vivió el Rosario Central-Newell's a puertas cerradas

Crédito: Captura TV
Fernando Vergara
(0)
1 de noviembre de 2018  • 20:41

La llegada de ambos equipos se pareció más a un trámite burocrático que a la imagen de dos grandes de Rosario dispuestos a quedar en la historia de la Copa Argentina. El estadio Julio Humberto Grondona, de Arsenal, los recibió como escenario de los cuartos de final. Cada club debió "hacer los deberes": tuvieron que presentar una lista con los nombres de 30 dirigentes y una delegación de 40 personas (incluidos jugadores, cuerpo técnico y médicos, entre otros), que luego fue corroborada por la Aprevide para sus ingresos.

Como no hubo venta de entradas ni acceso para los hinchas, cada integrante de la lista debió acreditarse en la puerta principal para recibir su pulsera correspondiente. Una vez realizado el trámite, los representantes de Newell's ingresaron por la puerta 1 y los de Rosario Central por la puerta 8.

Juan Manuel Lugones, titular de la Aprevide, explicó por qué la designación de 100 efectivos para un partido que se jugará a puertas cerradas. "Se nos pidió trasladar a los planteles, proteger a los dirigentes, velar para que no ocurran incidentes. No se trata de 100 efectivos para un simple partido a puertas cerradas sino de un operativo que empezó el día anterior, cuando los equipos arribaban a Buenos Aires".

Esos mismos efectivos tuvieron que actuar cuando algunos hinchas se las rebuscaron para ver el clásico de cualquier manera. O, al menos, tratar de pispearlo. Algunas de esas historias rozaron lo increíble. Por un lado, unos 15 simpatizantes leprosos pagaron a unos vecinos del estadio de Arsenal para mirar el partido desde el techo y la terraza de la casa. Claro, el ángulo no era el mejor, y promediando el primer tiempo se fueron a observar el encuentro en televisión.

A un par de cuadras, un puñado de hinchas canallas tiraron fuegos artificiales con los colores azul y amarillo. Apenas divisados, la policía se acercó a ellos y detuvo a 25 personas, según comunicó la Aprevide.

¿Por qué se mantuvo la decisión de jugar a puertas cerradas? Los encargados de la seguridad explicaron que tanto la barra de Newell's como la de Central son dos grupos delictivos muy peligrosos, vinculados al narcotráfico, y supieron que pretendían viajar a Buenos Aires, donde iban a ser recibidos por otras dos barras locales. Por tal motivo se resolvió que no haya simpatizantes. Lugones dijo a La Nación que se disputó a puertas cerradas "porque estamos pagando un alto precio por seguir sosteniendo a los barras".

También se hizo presente en el estadio Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de la AFA: "Vine a poner la cara porque me hubiera gustado que este partido se hubiera jugado con público. Es una lastima que se tenga que jugar así un partido y por la copa más federal".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?