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Germán Herrera, un experto en clásicos al que no le gustó verse opacado por Ronaldo

Herrera, un experto en clásicos
Herrera, un experto en clásicos Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo
Christian Leblebidjian
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1 de noviembre de 2018  • 23:55

Diciembre de 2008. Germán Herrera disfrutaba estar en Corinthians y los hinchas lo reconocían por los 10 goles convertidos en 26 partidos, pero los dirigentes le informaron que más allá de tener la intención, no podían comprarle el pase que en aquél momento le pertenecía a Gimnasia y Esgrima La Plata. El jugador había propuesto ceder el dinero que le correspondía por la transferencia (unos 360.000 dólares), pero ni así los dirigentes paulistas le dieron el gusto. Eso enojó al Nº 9, que por entonces dijo en declaraciones a la radio Globo: "Resulta que Corinthians decide comprar a Ronaldo (Ronaldo Luís Nazário de Lima) y al otro día dice que no tiene dinero para comprar mi pase... Ok. Voy a tener que redefinir mi vida, porque ya había rechazado una oferta de Europa. Y mi idea no es volver a la Argentina, sino quedarme en Brasil". Una declaración que reflejaba personalidad.

Noviembre de 2018. Germán Herrera, luego de irse de Corinthians a Gremio y pasar por otros tres clubes, se pone la camiseta de Rosario Central y se viste de héroe, una vez más, en un clásico ante Newell's. Anticipa de taco un córner ejecutado por Leonardo Gil y le empieza a dar forma al triunfo canalla, el club que lo vio nacer, por 2-1 que no solo significa vencer en el clásico de la ciudad, sino también el pasaje a las semifinales de la Copa Argentina, instancia en la que ahora se enfrentará con Temperley.

Todo futbolista sueña con ser figura en un clásico, con convertir un gol decisivo, entrar en los corazones de los hinchas. Pero a Herrera se le hizo costumbre hacerle goles a Newell's. Es el tercero seguido. Desde que regresó en enero de 2016 parece ahora destinado a fortalecer raíces (y afectos) en su país.

El 9 de diciembre de 2017, por la 12ª fecha de la Superliga, Herrera convirtió en el Gigante de Arroyito el 1-0, de cabeza (y tras otro córner ejecutado por Gil desde la izquierda, como en Sarandí) el tanto del éxito ante Newell's. Iban apenas dos minutos. Ayer se tomó su tiempo, ya que el partido era muy malo. El primer remate al arco del clásico fue justamente de Gil, de un tiro libre, envío que Aguerre mandó al córner. Y de este tiro de esquina, a los 18 minutos del segundo tiempo, llegó el festejo de Herrera.

Más atrás, el 14 de mayo de 2017, en la cancha de Newell's, el mismo Herrera definió la victoria 3-1 con una corrida en tiempo de descuento y, tras un pelotazo largo de Ferrari: resolvió con un derechazo cruzado. Festejo loco de Paolo Montero (el entonces DT) y todos los jugadores, incluido Germán, que salió corriendo y marcando con su mano derecha el Nº 4. No tenía que ver con los goles, sino con sus hijos. La dedicatoria era para ellos.

Herrera le convirtió goles a Newell's también vistiendo las camisetas de San Lorenzo (su primer gol a la lepra fue el 21 de noviembre de 2005) y Gimnasia (2007). Después del partido del jueves dijo: "Estoy muy contento por eso. Desde que me tocó volver al club siempre traté de darle lo mejor, siento un gran apoyo de muchísima gente, que me da tranquilidad para seguir trabajando. Volví para retirarme en este club, que me dio todo y que me hizo conocer el fútbol grande. Y hoy pensaba que convertí a los 33, a los 34, y a los 35 años ante Newell's. Eso es algo muy lindo para este final de mi carrera".

Tras su tercer gol seguido ante Newell's, Herrera recibió el elogio de Marco Ruben, un ídolo canalla que no jugó en la cancha de Arsenal por estar lesionado: "Está muy bien el Chaqueño. Me pone muy contento, en los últimos tres clásicos hizo goles y la verdad que es increíble. Hoy ganamos por que él abrió el partido y eso nos pone muy contentos. Lo felicito y que lo disfrute todo Central".

Herrera no se mostró indiferente por le hecho de haber jugado sin público: "Los clásicos rosarinos son siempre pasionales y haber jugado sin gente no fue bueno. Fue raro, por momentos parecía un entrenamiento", se sinceró. Y repitió que este triunfo no lo cambia a él "yo sigo de la misma manera", aunque sí reconoció que puede servirle al equipo y a Bauza para relanzarse en la Superliga, ya que hace varios partidos que no pueden ganar: "Nosotros estamos tranquilos con el trabajo que está haciendo el Patón. Ojalá que este éxito sea un punto de inflexión para lo que viene. Lo sabíamos: no era un clásico más, sino definitorio. Y se va a recordar".

Después de diez años, Herrera ya no piensa en jugar en Brasil ni se preocupa por ser opacado por Ronaldo. Transpirará los colores canallas hasta el día que se retire. Y buscará seguir haciéndole goles a Newell's, claro.

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