Naftas: YPF se sumó a la ola de aumentos y subió 2% el precio de sus combustibles

YPF se sumó a los aumentos de sus competidoras y llevó el costo de sus combustibles a un 2% más en promedio en todo el país
YPF se sumó a los aumentos de sus competidoras y llevó el costo de sus combustibles a un 2% más en promedio en todo el país Fuente: Archivo
Julia D'Arrisso
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4 de noviembre de 2018  • 16:47

Después de los aumentos de Axion y Shell entre viernes y sábado, YPF se sumó a los incrementos en los precios de los combustibles. Desde ayer a la madrugada, la petrolera estatal incrementó sus valores en todo el país alrededor de un 2%. Con esta suba, ya son 14 las oportunidades en que aumentaron los costos de los combustibles, que en el caso de la nafta súper (la de mayor consumo) acumula un 66% de variación en lo que va del año.

En las estaciones YPF de la ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta súper cuesta ahora $37,59 y la premium llegó a $44,22. El diésel pasó a $33,76 y el diésel premium, a $39,87. Entre los dueños de estaciones de servicios afirman que en el interior del país los precios son más altos que en el área metropolitana.

A primera hora del viernes, Axion y Shell subieron en promedio un 5% la nafta súper y un 7% el gasoil. Por marca, Axion subió la nafta súper un 5%; la premium, un 3,6%, y el gasoil, en ambas versiones, 7%. Por su parte, Shell aumentó en promedio, a nivel país, un 4,8%. Los nuevos precios quedaron en $45,75 el litro de nafta premium, $39,87 el de súper, $42,45 el diésel premium y $36,8 el diésel súper.

La venta de combustibles encendió en septiembre su primera luz de alerta, ante una caída interanual del 6,65%, según la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha).

Desde abril, las entidades percibían un traslado de consumo hacia modalidades más baratas -de la premium a la versión súper de naftas y reconversión de autos a GNC-, aunque las ventas se mantenían estables; sin embargo, en septiembre comenzó una tendencia a la baja.

Según la entidad que reúne a las estaciones de servicio, las ventas bajaron un 10,2% si se compara con agosto. "Hasta ahora la gente venía restringiendo calidad de producto, migrando de la premium a la súper, por eso la demanda general se mantenía relativamente estable", explicó Carlos Gold, presidente de Cecha.

En Cecha dijeron que el mercado registró una situación parecida en abril de 2016, pero en ese momento la caída se explicó por una baja en la demanda por aumentos, principalmente en el gasoil.

La cámara prevé que en diciembre habrá un aumento más, porque el 1° de ese mes hay un ajuste del impuesto a los combustibles -que se mide por índice de inflación- y que podría impactar en los precios en los surtidores.

Razones del aumento

Pero en medio de un contexto en que baja el dólar-el tipo de cambio pasó de un máximo de $41,89 el 28 de septiembre al actual $36,60- y se abarata el costo del petróleo, ¿por qué los combustibles siguen en alza? Según las petroleras, la explicación tiene que ver con la evolución de ambos elementos.

El tipo de cambio aumentó más de 110% desde diciembre del año pasado y el precio internacional del barril de petróleo subió de US$55 en octubre de 2017 -cuando se liberaron los precios de los combustibles en la Argentina- a los actuales US$73 (aunque a principios del mes pasado el precio estaba en US$81).

En ese período, dicen las empresas, el precio de la nafta aumentó en promedio un 66%, casi el doble que la inflación (que acumula 35% en el año), pero menos de lo que subieron el valor internacional del petróleo y sus costos en pesos: el crudo que usan las empresas para refinar y producir sus combustibles está dolarizado.

La suba del precio internacional del barril repercute directamente en el valor local porque los precios están liberados en el mercado interno. En octubre del año pasado se decidió unificar los precios del barril internacional y del criollo, ya que el precio local estaba por arriba del internacional. Pero además, el aumento del crudo tiene que ver con las sanciones que el gobierno de Donald Trump impuso a Irán, uno de los mayores proveedores de crudo en el mundo, y con la decisión de los países productores de restringir su oferta para conseguir mejores precios para su petróleo.

En ese contexto, si el precio del dólar y el del barril de petróleo se mantienen o bajan, la estimación es que aún estaba pendiente un ajuste del 5% en el precio de la nafta -estaría compensado con la suba de estos días- y un aumento del 15% en el gasoil. Es decir, que la suba de los combustibles acumulada en el año aún no alcanza a cubrir el impacto de la devaluación.

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