Sexo: esta técnica para llegar al orgasmo te va a sorprender

Crédito: Gisela Filc
Denise Tempone
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7 de noviembre de 2018  • 15:21

Que el mundo tiene una "relación complicada" con los pezones femeninos, está clarísimo. Los usa para vender, los usa para excitar, los usa para humillar, protestar y además, los llena de reglas; nos dice dónde y cómo "usarlos" de forma "decente".

Es probable que esas aureolitas que tenemos en el medio de las lolas, sean la parte más debatida y resignificada en estos últimos tiempos. Si, ya sabemos que a los hombres les encantan y tenemos clarísimo que sirven para darle de comer a un bebé pero... ¿Por qué casi no hablamos del enorme potencial que tienen también, para darnos placer?

¿Qué hace tu pareja con tus pezones?

No es loco que esta nota te sorprenda. Pensá cuándo fue la última vez que un hombre supo qué hacer con tus pezones. Si no lo recordás, tal vez sea porque ¡no te pasó nunca! En la era del #pornoeducated, que supo crear verdaderas tropas de amantes sin más educación sexual que la que recibieron de la pornografía, alcanza con un breve vistazo a las pelis XXX para entender qué es lo que le enseñan a nuestros amantes a hacer con nuestro pechos: mirarlos, frotarlos con sus propio genitales y como mucho, prenderse como bebés (con la pérdida de erotismo que suele significar . Bueno, hay otro mundo de posibilidades en los que podríamos disfrutar mucho más.

¿Cómo se alcanza un nipplegasm?

Ojalá esto fuera un manual de indicaciones o pudiéramos simplemente pegarte el link de un tutorial para un "orgasmo de pezón" inmediato. El sexo es una experiencia personal, tan única y particular, que no es posible delegar las tareas de autodescubrimiento. Lo que sí te podemos recomendar son algunas técnicas para que empieces tu propia exploración. Acompañada, o sola.

Dale una chance. La verdad es que todo nuestro cuerpo tiene un potencial erógeno tremendo que viene del órgano sexual más grande que tenemos: ¡el cerebro! Claro que hay zonas, como esta, con tantas terminaciones nerviosas, que pueden considerarse erógenas sin dudarlo. Tal vez estas partes hacen el acceso al placer más probable, pero el gusto sigue siendo personal asi que lo mejor es simplemente explorar.

Tocar sin tocar. Quienes enseñan técnicas de estimulación, como los terapeutas sexuales no se casan de resaltar la importancia de probar distintos niveles de presión, de tacto, de roce. Por esta razón es tan pero tan importante matizar muy bien las caricias, rozar casi sin tocar, sobre todo, en los arranques. Darse esa oportunidad de graduar implica apelar a la respiración, al contacto con los labios cerrados, a las yemas de los dedos es sumar opciones, estimulos, a las caricias que tenemos automatizadas.

No hay nada ahí para sacar. Ya bastante fuerte es la experiencia de amamantar como para revivirla o anticiparla con un hombre adulto colgado en nuestro pecho. En la cama, queremos ser seres sexuales, no representaciones maternales. No se trata de censurar la boca ni la succión, sino de aplicarla de otra manera, en otras posiciones, con palabras, caricias y miradas que le den un contexto de sensualidad adulta. Hay formas super originales de estimular esta zona con la boca, por ejemplo, la de hacernos sentir el aliento tibio a través de la ropa interior, o nuestra remera. Empezar a sentir el calor, ¡da calor!

Las texturas. Que la barba raspe un poquito puede andar genial en cierto momento en el que "el juego" ya está ganado. Los apretujones, mordiscos y torciditas, quizás también, de hecho, hay gente que ama las pinzas en esta zona, pero antes de llegar tan lejos, es mejor transitar los caminos de los lubricantes (¡si! se pueden aplicar en los pezones, en las lolas ¡y en todo el cuerpo!) y los masajes sostenidos de manera circular. Algunos lubricantes vienen con la propiedad de provocar frío o calor que está bueno considerar.

Otro tipo de sexo oral. Pensar en el pezón como un suerte de clítoris puede ser super efectivo. Siempre y cuando claro, el amante en cuestión sepa qué hacer con un clítoris. Una performance que siga la lógica de un buen sexo oral pueden funcionar de maravillas con esta parte de nuestro cuerpo que requiere el mismo tipo de talento: progresión, ritmo, delicadeza y por qué no decirlo ¡devoción!

Es el medio, no el fin. Buscar que un orgasmo proceda estrictamente de una parte del cuerpo, es un tanto tirano y limitado. Estar dispuesta a expandir el placer, pasarla genial y conectar con un compañero generoso, es una actitud más saludable a la hora de encarar nuestra exploración sexual. Bajar la exigencia y encarar una búsqueda compartida de nuevas sensaciones es la mejor brújula sexual que una mujer se puede regalar.

¿Vos qué lugar le das a los pezones en tu placer? ¿Conocías su potencial? También lee: Se casaron, pidieron que les regalen kilómetros y se fueron a recorrer todo el continente

Experta consultada: María Ester Antelo, psicóloga y sexóloga terapeuta de parejas, miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana.

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