Con el apoyo del PJ, el oficialismo le dio dictamen al presupuesto en el Senado

Crédito: N.A.
Gustavo Ybarra
(0)
6 de noviembre de 2018  • 20:01

El Gobierno alcanzó esta tarde, con el apoyo del PJ y aliados provinciales, la mayoría necesaria para firmar dictamen de comisión al presupuesto nacional 2019. La controvertida iniciativa quedó así en condiciones para su debate en el recinto del Senado en la sesión prevista para el miércoles de la semana próxima.

También obtuvieron dictamen los proyectos de modificación en Bienes Personales, para eximir del cómputo del impuesto a las viviendas familiares de hasta $18 millones; la adenda fiscal, iniciativa que compensa a las provincias por el ajuste fiscal en el presupuesto; y la postergación del cronograma de actualización por inflación de los balances de empresas.

El presupuesto fue apoyado por nueve de los 17 miembros de la Comisión de Presupuesto y Hacienda al término de una reunión que tuvo momentos de tensión política entre senadores del PJ y que contó con la presencia del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, que concurrió a la Cámara alta a defender el ajuste fiscal que impulsa el Poder Ejecutivo.

Además de los siete miembros oficialistas de la comisión, avalaron el dictamen los peronistas salteños Rodolfo Urtubey (Bloque Justicialista) y Juan Carlos Romero (Interbloque Federal). sumaron su firma otros tres peronistas más, además de Urtubey; ellos son Carlos Caserio (Córdoba), Pedro Guastavino (Entre Ríos) y Carlos Espínola (Corrirentes).

Apurado por asegurarse el dictamen y tratando de evitar fricciones que pudieran complicar el trámite, de hecho saludó uno por uno a los senadores presentes, Frigerio se limitó a realizar una breve exposición de poco menos de diez minutos en los que destacó el esfuerzo realizado por el Gobierno "para encontrar un presupuesto equilibrado y dotar a las provincias de recursos" que les compensen los recortes que contempla el presupuesto.

"Nos pusimos de acuerdo con el 80% de los gobernadores", destacó el funcionario, quien también remarcó que, a diferencia de diciembre de 2015 "cuando seis provincias pidieron ayuda al Gobierno para poder pagar salarios", en esta oportunidad "casi todas las provincias tienen sus cuentas equilibradas y con superávit".

Frigerio reconoció "la situación compleja y el difícil contexto económico que vive el país" y aseguró que, en su búsqueda por alcanzar un acuerdo con las provincias, la Casa Rosada tuvo que "sacrificar la política de alivio fiscal" prometida en la campaña electoral por Mauricio Macri, en alusión a los cambios que se introducirán en el pacto fiscal sancionado el año pasado.

"Este es un presupuesto que plantea el equilibrio de las cuentas públicas, que los ingresos alcancen a cubrir, al menos, el gasto primario, algo que desde hace muchos años no ocurría", agregó el ministro.

El presidente del Bloque Justicialista, Miguel Pichetto (Río Negro), confirmó su apoyo al presupuesto, pero antes volvió a cuestionar en duros términos la gestión económica del Gobierno.

El rionegrino dijo que el país se encuentra en una situación de emergencia que adjudicó a la mala praxis de la Casa Rosada. "Podemos aceptar que había problemas de estructura que resolver, pero también debemos decir que hubo problemas de mala conducción económica", dijo Pichetto. En ese sentido, fue lapidario con Luis Caputo y Federico Stuzenegger, al afirmar que "los dos últimos presidentes del (banco) Central han sido nefastos".

Sin embargo, el líder de la principal bancada de oposición también aprovechó la ocasión para criticar a los sectores de la oposición que "creen que hay que hacer la revolución con piedras en la plaza", en alusión a la concentración de hace dos semanas frente al Congreso y el apoyo de diputados kirchneristas y de la izquierda a la violenta protesta.

"Algunos que dicen que ayudan a los pobres, que dicen que no hay que votar el presupuesto, que creen que hay que hacer la revolución con piedras en la plaza, no ayudan nada a los pobres. Si no hubiera presupuesto, el Presidente lo reconduciría a su antojo y ajustaría cuentas con algunos gobernadores", sentenció Pichetto.

Esta intervención le valió un fuerte cruce verbal con el vicepresidente de su bancada, José Mayans (Formosa). El formoseño fue, de hecho, la voz opositora más dura que debió enfrentar Figerio.

Mayans apuntó sus cañones al fuerte aumento de la deuda por parte de la actual administración. "Con este endeudamiento público no hay país que aguante. Estamos pasando los $400.000 millones de deuda pública", se quejó el senador. "Este presupuesto tiene por intención blanquear ese brutal endeudamiento", agregó.

Tras mostrarse irónico con los indicadores macroeconómicos fijados por el Gobierno el año pasado -"Le erraron un poquito en el presupuesto anterior, dijeron que iba a haber 15% de inflación y ya estamos en el 50%", dijo, mordaz-, Mayans también cuestionó la política financiera aplicada para controlar las últimas corridas cambiarias. "Usted es economista y sabe que ningún país es posible con una tasa del 70%", concluyó el legislador en dirección a Frigerio.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?