Qué es la vergüenza y cómo vencerla

Bernardo Stamateas
Bernardo Stamateas PARA LA NACION
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8 de noviembre de 2018  • 00:39

a. ¿Qué es la vergüenza?

La vergüenza es una emoción social que funciona a modo de barrera y no le permite a la persona hacer conexión consigo misma y con otros. Cuando dejamos que la vergüenza controle nuestra vida, terminamos siendo conocidos como seres humanos "avergonzados", es decir, aquellos que se empequeñecen delante de los demás.

La vergüenza depende en gran manera del pensamiento: "¿Qué será lo que él o ella piensa de mí?". Es decir, se enfoca en cómo nos está viendo el otro. Todos construimos una imagen de aceptación social (excepto el psicópata) y en dicha imagen se ocultan cosas que, si quedaran al descubierto, nos expondrían frente a los demás.

La vergüenza nos conduce a sentirnos incómodos y, en última instancia, nos paraliza y nos bloquea en nuestra cotidianeidad. Porque, como mencionamos, no podemos liberar nuestras capacidades en plenitud y disfrutar de la vida.

b. ¿Qué cosas o situaciones me producen vergüenza?

Las personas podemos sentir vergüenza por distintos motivos. Analicemos algunos de ellos:

  • Vergüenza a ser descubierto. Podemos sentir vergüenza frente a actos íntimos o secretos que no deseamos que el otro descubra. Por ejemplo, ser descubierto copiándome en un examen final en la facultad; o ser descubierto por mi hijo mientras mantengo relaciones sexuales. Se trata de actos privados que nos avergüenzan al ser descubiertos.
  • Vergüenza a que algo de lo que no me enorgullezco se sepa. Cada persona maneja su intimidad de manera distinta. Cuando se revela algo íntimo por lo cual no me siento orgulloso, aparece la vergüenza.
  • Vergüenza del propio cuerpo. Cuando alguien no está satisfecho con su cuerpo (porque no es su ideal), se siente desagradable porque no lo miran y rechaza su cuerpo. Como yo no me acepto, creo que los demás piensan lo mismo. No es que no gusten de mí sino que yo no me gusto.
  • Vergüenza de estar con otros. La persona no se siente parte del grupo. Una vez que supera la timidez, se integra con facilidad.
  • Vergüenza al error. Porque temo que el otro no me acepte.
  • Vergüenza de recibir un ascenso en el trabajo. Porque creo que somos iguales y temo que el grupo no me acepte.
  • Vergüenza de tener mucho dinero. Porque "me la creí" y el grupo no me acepta.
  • Vergüenza de hablarle a la persona que te gusta. En el fondo, es temor al rechazo.
  • Vergüenza de mi pareja. Tiene que ver con la aceptación (por su conducta, no acepto al otro).
  • Vergüenza ajena. Yo me coloco en el lugar del otro y siento lo mismo que si me sucediera a mí.

c. Diferentes tipos de respuestas frente a una situación

Imaginemos que me invitan a una fiesta pero no me dicen cómo ir vestido. Todo el mundo concurre con ropa formal y yo voy en jeans y zapatillas. ¿Por qué uso ese estilo de ropa? Porque no sabía cuál era el código de la vestimenta; o porque lo sé pero busco atraer la mirada ajena, es decir, llamar la atención. Muchos transgreden las normas porque se rebelan y no están atados a la opinión de la gente. Siguiendo el ejemplo anterior, yo sabía cómo debía ir a la fiesta; sin embargo, no me importa.

Cuando no sé cómo salir de una situación donde no me siento cómodo, me escondo. Me siento diferente, fuera del grupo, y temo no ser aceptado por sus integrantes. Si yo voy caminando, me tropiezo y me caigo, me avergüenzo porque creo que me van a rechazar. Pero si alguien me dice: "No importa que te hayas caído, yo también me caí", me sentiré aceptado. A todos nos importa la opinión de los demás.

d. ¿Cómo vencer la vergüenza?

La mejor manera de vencer la vergüenza es establecer un grupo de pertenencia.

El "atrevido", por ejemplo, se para en un grupo de pertenencia que lo acepta. Eso le brinda un ámbito donde no se siente rechazado. En términos afectivos, se siente reconocido por su grupo. Así potencia su rol aún más. Ahora puede disentir porque sabe que tiene aceptación en un grupo. A mayor cantidad de grupos, mayor posibilidad de ser rechazado. Por ejemplo, una persona tiene su grupo que denominaremos A. Le va mal en B, C y D pero en A le dicen: "Nosotros te queremos".

La familia y los amigos siempre deberían ser una "madriguera de aceptación". Un amigo implica una relación de apoyo, de respeto, de afecto por igual. Ya sea con alguien del mismo sexo o distinto. No interviene en la amistad ni lo erótico ni el poder. La amistad es una relación mutua donde compartimos valores y experiencias.

Todos tenemos algún grado de timidez manejable y normal. Pero la vergüenza es la creencia dolorosa y constante de que soy deficiente. El foco está en mi ser, no en mi hacer. Las causas externas solo tienen poder si las guardo dentro de mí y les doy importancia. Pero siempre tengo la posibilidad de elegir qué cosas estimo como importantes y qué cosas, no. Si coloco algo o a alguien por encima de mí, entonces esa estimación me puede avergonzar.

Hay gente que nunca tiene vergüenza porque no da trascendencia a las opiniones de los demás. Ante la opinión del otro, tengo que preguntarme si esa persona es importante para mí, por qué razón me critica, por qué me duele, qué parte de mí tocó con su crítica. Pero no hay nada más cambiante que la opinión de los demás y nunca podemos contentar a todo el mundo.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com

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