La nueva pelea de Trump con CNN reaviva un debate sobre la prensa en EE.UU.

Jim Acosta, de CNN, se cruzó con el presidente de Estados Unidos por la caravana de inmigrantes y la investigación sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016
Jim Acosta, de CNN, se cruzó con el presidente de Estados Unidos por la caravana de inmigrantes y la investigación sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016 Fuente: AFP
Rafael Mathus Ruiz
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8 de noviembre de 2018  • 12:49

WASHINGTON.- Un crudo choque entre el presidente Donald Trump y el corresponsal jefe de la cadena CNN en la Casa Blanca, Jim Acosta, abrió una fuerte disputa que hizo escalar la tensión entre la prensa y el gobierno norteamericano y generó alarma y llamados en defensa de la libertad de expresión en Estados Unidos .

El mandatario republicano revocó la credencial de prensa de Acosta, una medida inédita que, en los hechos, le prohíbe el ingreso a la Casa Blanca.

Acosta fue uno de los primeros periodistas que tomaron el micrófono en la tensa conferencia de prensa de Trump en la Casa Blanca luego de las elecciones legislativas, que le asestaron un revés al oficialismo. Acosta tocó dos temas espinosos: le dijo a Trump que quería "desafiar" su caracterización de la caravana de migrantes durante la campaña como una "invasión" al país y le preguntó por la investigación sobre el Rusiagate, que el mandatario tildó de "farsa" y "cacería de brujas".

"Honestamente, creo que deberías dejarme a mí conducir el país. Vos conducí CNN", respondió Trump.

Durante el cruce, una pasante intentó quitarle varias veces el micrófono al periodista. Acosta se resistió e insistió en sus preguntas, pero al final cedió. Trump lo tildó de una "persona terrible" y "grosera". La Casa Blanca suspendió la credencial de Acosta "hasta nuevo aviso", con el argumento -falso- de "poner sus manos" sobre la pasante para impedir que le quitara el micrófono.

"Esta decisión sin precedentes es una amenaza para nuestra democracia y el país merece algo mejor. Jim Acosta tiene todo nuestro apoyo", afirmó CNN en un comunicado.

En tanto, la vocera presidencial, Sarah Sanders, difundió en Twitter un video editado para mostrar un roce más agresivo entre Acosta y la pasante. "El hecho de que la CNN esté orgullosa de la forma en que se comportaron sus empleados no solo es asqueroso, sino que es un ejemplo de su indignante desprecio por todos los que trabajan en esta administración, incluidas las mujeres jóvenes", respondió Sanders.

El cruce de Trump con un periodista de CNN - Fuente: El País

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Video

La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca exigió al gobierno de Trump dar marcha atrás y "objetó fuertemente" la táctica de utilizar las credenciales "para castigar a un periodista con quien tiene una relación difícil". La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, según sus siglas en inglés), paladín de la defensa de la libertad de expresión, dijo que era "inaceptable" que el presidente expulsara a un periodista "por hacer su trabajo agresivamente". Y The New York Times expresó en un editorial que ningún presidente había ido tan lejos como Trump.

La presidenta de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), María Elvira Domínguez, definió la maniobra como un acto de "censura", contrario a la libertad de prensa, que denota una "medida desproporcionada" de la Casa Blanca.

"Nos preocupa que ante preguntas incómodas este tipo de medidas se tornen una norma y así se implementen en contra de más periodistas", subrayó Domínguez, directora del diario El País, de Cali.

La prensa afín al presidente, por el contrario, defendió la decisión. Hubo también críticas a Acosta por el tono que usó al hacer sus preguntas y, también, por la atención mediática que tuvo el cruce.

"Si un periodista conservador se comportara así, forcejeando por el micrófono con una ayudante, haciendo que todo fuera sobre sí mismo, la indignación colectiva de los medios sería muy fuerte", dijo Laura Ingraham, aliada de Trump y comentarista de Fox News.

A la par de esos rechazos y apoyos, hubo voces que también advirtieron que el presidente busca la pelea con la prensa porque lo beneficia. Jay Rosen, profesor de periodismo de la Universidad de Nueva York, dijo que la Casa Blanca está "encantada" de que los periodistas aparezcan para cubrir y hacer preguntas, porque "usar a los periodistas como objetos de odio es básicamente como Trump mantiene su poder".

"Un sorprendente número de periodistas estadounidenses parece más entusiasmado con las credenciales de prensa de Acosta que el reemplazo de Trump del fiscal general Jeff Sessions", escribió en Twitter Ian Bremmer, presidente del think tank Eurasia Group, al referirse a que acaparó las tapas de los diarios tradicionales. "Envía un mensaje fuerte al presidente", agregó.

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