A un paso del Mundial 2019: la Argentina goleó a Panamá y sueña con la clasificación

Crédito: AFA
Carlos Delfino
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8 de noviembre de 2018  • 21:21

Ahí están sobre el césped las chicas, mirando hacia todos lados conmovidas por el marco que ofrece el estadio de Arsenal. En sus cabezas sobrevuelan las dificultades por las que pasaron para llegar hasta esta instancia, el repechaje para el Mundial de Francia 2019, y eso le sirve de impulso, no quieren dejar pasar la oportunidad. Se abrazan, saltan, gritan, dan una vuelta olímpica y se aferran a la ilusión de cumplir un sueño del que apenas la delantera María Belén Potassa y el DT Carlos Borello tienen una referencia, la de aquella Copa del Mundo en China en 2007, la segunda y última que disputó el seleccionado femenino argentino de fútbol. Ahora está a las puertas de otra clasificación, a un partido de conseguirlo, tras el 4-0 frente a Panamá en el juego de ida, con dos goles de Eliana Stábile, uno de Mariana Larroquette y otro de Yamila Rodríguez.

El gol de Larroquette

Atrás quedaron la falta de competencia internacional entre julio de 2015 y agosto de 2017, los 774 días sin entrenador y un grito de igualdad con los recursos a los que acceden los hombres transformado en un paro. Se miran en el espejo de Las Leonas, el equipo de hockey sobre césped de mujeres que se ganó el respeto en todo el planeta. Fantasean con seguir esos pasos, con mucho por recorrer aún, pero se sienten más cerca luego de afrontar una gira utilizando las fechas FIFA, encontrar las condiciones necesarias para entrenar y llegar a este encuentro "con mayor preparación mental y técnica que en la Copa América", como comentó Estefanía Banini, la capitana, que acaba de incorporarse al Levante, de España. Ese tercer puesto en el torneo de Chile, en abril pasado, le abrió esta ventanita frente a las panameñas, que terminaron cuartas en el campeonato de la Concacaf llevado a cabo en Estados Unidos el mes último.

Borello, de 63 años, estuvo al frente del grupo entre 2003 y 2012. Volvió tras la crisis en el rol de refundador, con apoyo y planificación. Esta vez tuvo que fabricar la estrategia ideal para un partido que se iba a definir "en detalles", según la conclusión de las principales referentes argentinas, y donde en el arco rival intimidaba Yenith Bailey, la arquera de 17 años que fue Guante de Oro en el último certamen que jugó. No pudo hacer nada. Fue poca la resistencia de sus compañeras y alta la eficacia de las locales.

El golazo de Stábile

Abrió el marcador Larroquette a los 21m del primer tiempo, cuando la delantera enganchó de derecha, hizo pasar de largo a la capitana Natalia Mills y definió de zurda, casi desde el punto penal. Seis minutos más tarde, la número 1 no esperaba que de la escaramuza que se armó a la salida del área saliera un misil de Stábile que bajó justo detrás de la portera, golpeando la parte de abajo del travesaño antes de aterrizar contra la red. Los otros dos estiletazos llegaron en la segunda mitad, en tiempo de descuento, con Rodríguez resolviendo debajo del arco una jugada a lo Messi de Banini, que luego de sacarse tres adversarias de encima estrelló su tiro en el ángulo, y enseguida Stábile anotó de penal en el sexto minuto adicionado.

Hubo otra pena máxima, cuando apenas iban 9 minutos de la etapa inicial, pero allí el palo izquierdo de Bailey se lo había negado dos veces. Al disparo de Banini y también al posterior remate de Larroquette, que jugó "como si no fuera a haber una revancha" y salió ovacionada a 7 minutos del final. Así lo vivió la bonaerense, sumando esfuerzo a su técnica, frente a un conjunto que apostó al contrataque y a la velocidad de sus extremos.

Yamila Rodríguez anotó el tercero

En dos semanas, el estadio Julio Humberto Grondona sufrió una metamorfosis brusca. Pasó del clásico entre Rosario Central y Newell's por la Copa Argentina a puertas cerradas al júbilo que generó el juego entre el seleccionado nacional femenino y su par panameño, con entradas que se ofrecieron gratis y se agotaron en menos de 24 horas. El mismo lugar, igual deporte, diferente género, otro mundo. Tanto que un hincha panameño agitó todo el juego su bandera y alentó en medio de la plateaba colmada de argentinos, con la naturalidad que puede darse en cualquier país civilizado.

Stábile de penal, el 4-0 final

El sueño del Mundial nunca estuvo tan próximo a convertirse en realidad. Deberán sellarlo el martes que viene, cuando se juegue la revancha en el Estadio Rommel Fernández, en la ciudad de Panamá. Serán 90 minutos a los cuales viajar con semejante diferencia y la valla invicta les otorga a las argentinas inmejorables posibilidades en este mano a mano que, en caso de triunfos repartidos, se define por diferencia de gol, con un plus si logra anotar de visitante.

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