Copa Libertadores: el plan de River para superar la falta de Ponzio con el esfuerzo colectivo

Enzo Pérez, futbolista e hincha de River, será uno de los termómetros del superclásico; la presión en el medio campo será fundamental para limitar a Boca
Enzo Pérez, futbolista e hincha de River, será uno de los termómetros del superclásico; la presión en el medio campo será fundamental para limitar a Boca Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo
Francisco Schiavo
(0)
8 de noviembre de 2018  • 23:59

River juega con el presente, pero también con el pasado. Marcelo Gallardo y Guillermo Barros Schelotto se conocen demasiado. Ganaron y perdieron en sus enfrentamientos. Aunque el aura que acompaña al Muñeco en los mano a mano les da otro handicap a los millonarios. Los antecedentes sirven como referencia y la actualidad los tiene en cuenta. Los millonarios tienen puntos fuertes y debilidades que tratan de disimular, dos ausencias notorias y un abanico de alternativas. ¿Cómo quedarse con la Copa Libertadores? Nadie puede saberlo con exactitud, pero River tiene un plan.

Lo primero que habrá pensado Gallardo es cómo reemplazar a Leonardo Ponzio, temperamento, quite y ubicación al servicio colectivo. Esa será una parte fundamental del plan para el primer partido de la final, ya que se descuenta la presencia del capitán, que se recupera de una lesión muscular, para el desquite en el Monumental.

Por lo que se vio durante la semana, en River tienen en mente poner a Bruno Zuculini y a Enzo Pérez en la parte central del medio campo. Uno con más dinámica y marca, y otro más posicional, con más corte posicional que de despliegue. Zuculini fue el hombre de la controversia en la primera parte de la Copa Libertadores una vez que se conoció la suspensión que acarreaba y que la Conmebol reconoció tarde. Otra posibilidad, aunque menos probable, es que Ignacio Fernández acompañe a Pérez.

Ese esquema usó Gallardo en el último encuentro en la Bombonera, en el que los millonarios se impusieron por 2-0. Ponzio jugó en su puesto natural y fue acompañado por Enzo Pérez. Con la presión en una zona clave de la cancha neutralizó a Boca y, sobre todo, puso casi siempre al límite al colombiano Wilmar Barrios, llamativamente errático en los pases esa tarde.

Pero los volantes centrales no solo servirían para contener a Boca, sino que también serían un buen resguardo para Jonatan Maidana y Javier Pinola. Los zagueros, precisamente, llevan un peso importante en el primer partido. Ambos están al filo de perderse la revancha por acumulación de amonestaciones y con una tarjeta amarilla más quedarán afuera. Tanta es la preocupación por esos casos que en algún momento se especuló con reservar a alguno de los dos.

El conjunto millonario tendrá el gran desafío de jugar sin el caudillo, lesionado; Enzo Pérez y Zuculini se perfilan como titulares; los zagueros Maidana y Pinola están al límite de amarillas; la importancia de Pity Martínez
El conjunto millonario tendrá el gran desafío de jugar sin el caudillo, lesionado; Enzo Pérez y Zuculini se perfilan como titulares; los zagueros Maidana y Pinola están al límite de amarillas; la importancia de Pity Martínez

No es un dato menor que Maidana y Pinola lucharán con el punto fuerte de Boca: el ataque. Si algo consiguieron los xeneizes en los últimos encuentros fue la eficacia. Entre Darío Benedetto y Wanchope Ábila le dieron la clasificación ante Palmeiras. Eso sin contar la velocidad de Cristian Pavón y Sebastián Villa ni el desequilibrio individual y la pegada de Mauro Zárate. ¿Quién es el primer suplente? Un tal Carlos Tevez. A favor de River habrá que decir que, por ahora, Boca se destacó más por las individualidades que por el tramado colectivo. Y a eso le apunta Gallardo en River: a las respuestas del conjunto.

La defensa millonaria puede recitarse de memoria. Los laterales parecen bien cubiertos entre la marca y la proyección. Montiel se asentó y definitivamente le ganó el puesto al paraguayo Moreira. Y Casco superó los altibajos y, últimamente, le agregó tiro de media distancia a su habitual recorrido por el costado izquierdo.

Entre los cuatro tratarán de blindar a Franco Armani. Por cierto, el N° 1, casi imbatible debajo del arco, pero con titubeos en los centros, llega con una molestia que arrastra desde la victoria ante Sarmiento, de Resistencia, por la Copa Argentina, y no se descarta una infiltración de último momento.

Los millonarios pueden aferrarse a Pity Martínez en cuanto a los recursos individuales. El mendocino se transformó en una de las principales preocupaciones de Boca. El superclásico le sienta bien. Hizo goles en los últimos partidos y dio asistencias fundamentales. Era la figura hasta que salió lesionado en el citado enfrentamiento en La Boca. Exequiel Palacios recupera poco a poco el nivel que lo llevó al seleccionado argentino. Y Rafael Borré se ganó un lugar a fuerza de goles. La incógnita se plantea alrededor de Lucas Pratto. Los festejos no aparecen, aunque sí queda a la vista el trabajo silencioso del exatacante de San Pablo, que pelea con los defensores, fabrica espacios, colabora con la marca y le da otro aire a los mediocampistas. Juan Fernando Quintero espera agazapado. Aunque la conducción será remota por la sanción de la Conmebol, Gallardo tiene un plan.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?