Intentó asesinar a su exnovia y apareció decapitado en Saladillo

El atacante de dos mujeres fue acuchillado en un posible ajuste de cuentas
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9 de noviembre de 2018  

El hombre que había intentado matar a tiros a su exconcubina y a la hija de esta, cuyo cuerpo fue encontrado ayer en la ciudad bonaerense de Saladillo, fue asesinado a puñaladas, según demostró un peritaje. El asesino cortó la cabeza con una sierra. Para los investigadores se trató de una venganza por el intento de femicidio.

Los datos surgieron de la autopsia realizada en la morgue de La Plata al cuerpo de Luis Roberto Domínguez, de 66 años. Al ser hallado el cadáver, los investigadores habían dudado sobre la mecánica de la muerte, ya que sospechaban que ese hombre se había suicidado tras atacar a su expareja y que animales habían desgarrado el cuerpo. La cabeza fue encontrada lejos del cuerpo.

El hecho comenzó el lunes pasado, cuando María Rosa Abal, de 62 años, y su hija, Marisa Vanesa Moreno, de 29, fueron baleadas en su casa en Hipólito Yrigoyen al 3900, Saladillo, a unos 170 kilómetros de la Capital Federal.

Moreno sufrió una herida de bala en la mano derecha, mientras que Abal recibió un disparo en el omóplato izquierdo, por lo que ambas fueron internadas en el Hospital Posadas de Saladillo.

Alicia, una vecina de las víctimas, contó a Télam que en el momento de los disparos el hijo de Moreno dormía y resultó ileso. Las mujeres heridas recibieron el alta médica el martes.

Según las fuentes, las víctimas denunciaron en la comisaría de la Mujer y la Familia local que el agresor había sido Domínguez, el exconcubino de Abal, ante lo cual, la fiscal de turno del distrito, Patricia Hortel, ordenó la búsqueda del sospechoso en una causa que caratuló como "tentativa de homicidio". Paralelamente, el martes, a las 18, se halló el cuerpo decapitado de Domínguez en un descampado en Bonifacio Alisal y Armendáriz, a unos 900 metros de la casa de Abal y Moreno, en las afueras de Saladillo.

Tras la autopsia, quedó establecido que el hombre fue apuñalado en el cuello y luego decapitado, presuntamente con una sierra.

De esta forma quedó descartada la hipótesis inicial de que después de haber atacado a las mujeres, Domínguez se había suicidado y que su cuerpo había sido depredado por animales. De hecho, en el lugar del hallazgo ni siquiera se encontró sangre, por lo que se sospecha que a Domínguez lo decapitaron en otro sitio. Inicialmente, la cabeza no fue hallada cerca del cuerpo, sino que fue encontrada tras un rastrillaje.

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