El bono como puente entre la realidad y la curva de los economistas

Carlos Pagni
Carlos Pagni LA NACION

Columna de Carlos Pagni

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8 de noviembre de 2018  • 22:53

A continuación, los principales conceptos:

  • Parecía que llegar a un acuerdo entre empresas y la CGT para alcanzar un bono para fin de año estaba muy complicado. Anteayer se había llegado a un acuerdo que todo el mundo había celebrado hasta que los empresarios empezaron a plantear algunas objeciones respecto de la capacidad que podían tener muchas empresas para hacer frente a este pago adicional en medio de una recesión que es, por los números que estamos viendo, bastante complicada. Probablemente más complicada de lo que se preveía, con un 11,8% de caída de la actividad industrial. Este bono es el puente entre el power point de los economistas y la realidad, es decir, la recesión vista como una mera curva fría que no le duele a nadie y la situación concreta donde hay gente que necesita ganar más porque la inflación le comió el poder adquisitivo de sus salarios y empresas que, en razón de la caída de la actividad, no pueden pagar más y algunas están al borde de la quiebra.
  • La discusión de este bono es muy compleja. En primer lugar porque hay distintos sectores, a algunos les va bien y a otros no. No es lo mismo tampoco si vas a pagar este bono y va a cuenta de la paritaria futura o no, que es lo que querían los empresarios básicamente. Las empresas dicen: "Yo doy este bono pero después es parte de lo que voy a incorporar a la suba de sueldos cuando lo negocie en febrero o marzo". También eso depende del sector: hay sectores, como por ejemplo, la UOM, donde la actividad industrial metalúrgica que está muy castigada por la recesión tiene muy poco margen de maniobra para un aumento, por eso le viene bien este bono. Otros sectores a los que no que les va a ir mucho mejor dicen: "No me lo pongas a cuenta de la paritaria, esto es un bono y la paritaria es a cuenta de otra cosa".
  • Acá tenés la famosa tensión y contradicción eterna cuando aparecen estas crisis que es una crisis endiablada porque es una recesión con inflación. Entonces: ¿Qué privilegiás, el poder adquisitivo del salario o el nivel de empleo? No se puede arbitrar las dos: si se sube el precio y se paga más salario se va a tener menos empleados. Ahí el sindicato tiene la responsabilidad de decidir si prefiere tener gente afuera con tal de cuidar a los que se quedan y echar gente a la desocupación.
  • Todo esto ocurre con un escenario de un nuevo paro. Ahí lo tenemos a Héctor Daer que anteayer dijo que no iba a haber paro si se sancionaba un decreto y después se cayó el decreto. Ellos no van a levantar la medida de fuerza hasta tanto no tengan el decreto en la mano, pero en realidad no quieren hacer paro porque son muy dispares las situaciones dentro del sindicalismo de las distintas actividades. El transporte no quiere parar y esos es crucial, sobre todo colectiveros y ferroviarios.
  • Vamos a ver cómo transcurren las horas y a ver cómo se resuelve esta tensión que, como decía, le encarna, le da realismo, le da vibración a algo que todavía estaba en el power point que es la recesión como un fantasma que viene. Estamos viendo cómo funciona y se instala en los diarios, en la opinión pública y la prensa el problema del nivel de caída de la actividad y el apretón que van a vivir las familias y las empresas.
  • El otro tema es la ausencia de tres figuras de la Corte Suprema en el almuerzo convocado por el Gobierno. Yo no creo que haya una división. Lo que creo que hay es otra Corte donde el desplazamiento de Ricardo Lorenzetti es el desplazamiento de una jefatura muy firme. Lorenzetti había formado una mayoría. Ahora no hay una mayoría sino que ahora son cinco votos. El que quiera obtener un fallo de la Corte tendrá que trabajarse él mismo la mayoría.
  • A la vez, con sabiduría y picardía, tres jueces, Ricardo Lorenzetti, Horacio Rosatti y Juan Carlos Maqueda , dijeron que vayan las autoridades: el presidente de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz y la vicepresidenta Elena Highton de Nolasco. Lorenzetti debe haber festejado que estos dos jueces al haber ido queden como los jueces que sí dialogan con el Poder Ejecutivo mientras los otros son los jueces independientes. Yo creo que todo esto es una ficción, absolutamente transitoria y que ahora lo que tenemos que ver es cómo se compone la Corte en cada caso. Habrá que ver qué capacidad tiene Rosenkrantz para ir armando una nueva Corte y armar una armonía adentro y constituirse como el presidente de esta nueva Corte.
  • Se abre un juego nuevo, interesante que lo está mirando todo el mundo porque Lorenzetti ejercía una jefatura que se proyectaba también sobre otros sectores de la Justicia, sobre todo, sobre Comodoro Py , los jueces federales que ahora están en un reino de cinco soles donde no saben a quién seguir. El Gobierno ha producido algunos cambios ecológicos en la Justicia que tal vez sean mayores de los que uno esperaba, sobre todo a nivel de la Corte y de la Cámara Federal.

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