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Tiempo de aromáticas: guía básica de cuidados y cultivos de estación

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9 de noviembre de 2018  • 13:37

El jardín de aromáticas es un recreo para los sentidos, valorado por sus múltiples virtudes. La buena noticia: ¡es el momento ideal para empezar. Para armar un buen jardín de aromáticas, buscar un lugar que reciba más de 6 horas de sol diarias y esté protegido del viento. Evitar los rincones húmedos y sombríos del jardín ayuda a prevenir enfermedades. En balcones, pueden usarse paneles verticales sobre la pared o reja, ocupan poco espacio, son prácticos y decorativos. Maceteros hay de distintos materiales, colores y acabados; lo ideal es que tengan más de 25 cm de alto y un orificio de drenaje para la salida del agua. El sustrato debe ser suelto y liviano, como para mantener la humedad y no encharcarse. Puede usarse una mezcla de compost de corteza de pino, turba de musgo Sphagnum y perlita para dar estructura, humedad y aireación.

Crédito: Archivo Revista Jardín

Trabajos del mes

  • Comprar y trasplantar especies de crecimiento lento como romero y lavanda.
  • Sembrar por ejemplo albahaca, cilantro (Coriandrum sativum), melisa (Melissa officinalis); germinan entre los 5 a 10 días.
  • Sembrar valeriana (Valeriana officinalis), perejil y comino (Cuminum cyminum); tardan entre 2 y 3 semanas en germinar.
  • Hasta mediados de primavera se puede sembrar menta, caléndula, orégano, romero y manzanilla.
  • Recolectar manzanilla para preparar infusiones con las flores frescas. Colocar 3 o 4 cucharadas de flores en un litro de agua casi a punto de ebullición y dejar reposar unos minutos.
  • Cosechar flores de lavanda: colocarlas en un jarrón con agua para decorar, o secarlas 2 o 3 semanas a la sombra para perfumar los placares. Es ideal para alejar polillas.
  • Cosechar para consumo fresco: las hojas de albahaca, melisa, orégano, romero y los pétalos de caléndula.
  • Cosechar para secar a la sombra: hojas de melisa, orégano, romero, tomillo y menta.

Cómo conservarlas

Crédito: Archivo Revista Jardín

Si al cosechar se cortan más hojas de las necesarias, la solución es guardarlas. Una forma fácil y simple consiste en dejarlas secar en lugares frescos y sombríos y después reservarlas en frascos de vidrio. El calor puede reducir la calidad de los aceites esenciales. Al congelarlas en el refrigerador se tornan frágiles y quebradizas y se pueden desmenuzar con la yema de los dedos en el momento de su uso. Otra variante es poner hierbas en una cubetera de hielo con agua -por ejemplo la menta y la manzanilla- y usarlas para acompañar tragos. Se pueden preparar hielos con "mix de hierbas" y usarlas en las comidas.

Albahacas para todos

La albahaca común y la morada
La albahaca común y la morada Crédito: Archivo Revista Jardín

La mayoría de las albahacas son plantas anuales que se siembran en primavera y se cosechan en verano y otoño. Necesitan suelo bien drenado y sol. Pueden cultivarse perfectamente en macetas y tenerlas siempre a mano para consumirlas frescas. Las hojas se cosechan a medida que se necesitan y se consumen en ensaladas, infusiones, salsas, donde otorga su sabor inigualable. Las flores también pueden consumirse frescas y decorar nuestros platos.

La albahaca común (Ocimum basilicum) tiene las hojas grandes y verdes. La variedad 'Minimum' es de hojas bien pequeñas y resulta muy decorativa a la hora de incorporarlas en platos. La variedad 'Purpurascens' tiene hojas púrpuras y agrega además un color contrastante en platos. Por último, la llamada albahaca perenne (Ocimum gratissimum) es una especie que puede vivir todo el año protegida de las heladas, de sabor diferente al de la albahaca común, pero siempre es una buena opción para el invierno.

El Ocimum selloi es una planta nativa del sur del Brasil y norte de la Argentina. Se la conoce como albahaca anís o simplemente anís. Tiene propiedades medicinales antiinflamatorias, antiespasmódicas, carminativas y analgésicas. Es usada como componente en repelentes de mosquitos. Con las hojas se hacen galletitas con sabor anisado. Se encuentra dentro de las plantas con poco requerimiento de agua y necesita cuidados mínimos: una poda después de la floración y reparo del frío intenso. Genera muchas semillas, se resiembra sola y alcanza una altura de 40 a 50 cm. Su porte erguido y sus flores lilas típicas de las labiadas le otorgan una estética apropiada para destacarse en un jardín de aromáticas.

Por Andrea Seoane

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