Suscriptor digital

Luchetti:"Siempre fuimos olvidados, ahora trabajamos juntos para mejorar nuestro barrio"

Vecinos del barrio Luchetti en plena construcción comunitaria
Vecinos del barrio Luchetti en plena construcción comunitaria Crédito: Ignacio Sánchez
(0)
15 de noviembre de 2018  • 11:07

Es un domingo distinto y de plena actividad en el barrio Luchetti, en Villa Rosa, Pilar. El sol acompaña el trabajo de más de 250 voluntarios y referentes de toda Latinoamérica, pertenecientes a la organización Techo, que participan de esta construcción masiva junto a las 21 familias que ese día van a terminar su "casa de emergencia". Se trata de módulos prefabricados de 6x3 metros, que buscan problemas habitaciones urgentes y que se levanta en 48 horas.

Una de las beneficiarias es Florencia Belizán (21), que tiene 3 hijos varones, de 6 y 3 años, y uno de 7 meses, y una nena de 3 años. Con tres de sus hermanas y sus hijos, vivían en una casa que hace dos meses se incendió por un cortocircuito. En ese trágico episodio, fallecieron dos de las hermanas más chicas de Florencia, mellizas de 7 años.

"Cuando me confirmaron que había sido una de las seleccionadas, me puse a llorar", relata Florencia. "Fue emocionante, nosotros acomodamos el terreno, ayudé a levantar algunas paredes y cociné, algo que no hago nunca", agrega, sonriendo. Es mamá soltera y asegura que esta "es una gran ayuda para empezar de cero".

Liliana Pages es voluntaria e integrante de la mesa vecinal, vive en el barrio hace 20 años
Liliana Pages es voluntaria e integrante de la mesa vecinal, vive en el barrio hace 20 años Crédito: Ignacio Sánchez

El barrio Luchetti se conformó hace más de 40 años y tiene unos 7500 habitantes. El único servicio del que dispone es energía eléctrica. No hay gas, cloacas ni agua de red. Techo comenzó a trabajar en 2010 con el programa de construcción de viviendas de emergencia y, un año después, empezó a funcionar una mesa de trabajo de vecinos y referentes. Liliana Pages (62) es voluntaria, vive en el barrio hace 20 años y hace ocho que participa de la mesa de trabajo. "Era algo nuevo y necesario, empezamos con reuniones en una plaza. Nos juntábamos para ver qué proyectos podíamos traer para mejorar la comunidad", explica.

Así, pudieron gestionar espacios de apoyo escolar, talleres de oficios y se construyó un salón comunitario que se usa para eventos de recaudación y entretenimiento para las familias. Uno de los cambios más importantes fue el proyecto de mejoramiento de la vía pública, que incluyó un estudio hidráulico y zanjeos, alcanzado 20 de las manzanas más inundables del lugar. Incluyó cruces de calle y mejorado de una de las arterias principales. "También hicimos un trabajo casa por casa, hablando con cada vecino, contándole la importancia de la limpieza de las zanjas", repasa Lidia y agrega: "Resta por terminar una parte que depende del municipio, que es el mejoramiento de una de las calles de acceso principal, unos 1100 metros".

Cecilia Suárez Calvo, subdirectora nacional de Comunicaciones de Techo, explica que desde principios de este año los vecinos y las vecinas propusieron reingresar con el programa de construcciones de viviendas de emergencia, que se encontraba cerrado desde 2014 (con aproximadamente 170 módulos construidos) debido a la problemática habitacional del barrio. "Hace mucho que no se hacían casas porque pensábamos seguir trabajando en otras cosas. Pero hay situaciones muy tristes, como la de Florencia. Esto ayuda a descomprimir el día a día de familias que están una encima de la otra", agrega Lidia.

Lucila Muraca (23), otra de las voluntarias de Techo, cuenta: "Cuando empezamos a hacer el primer trabajo de detección, vimos que había una gran necesidad de viviendas. A Florencia la habíamos visitado antes del incendio y detectamos el hacinamiento. En el medio, pasó lo que pasó. Hoy va a tener una habitación donde estar más cómoda con sus cuatro hijos".

Florencia perdió su casa en un incendio; la ONG Techo y vecinos ayudaron a que tenga un nuevo hogar
Florencia perdió su casa en un incendio; la ONG Techo y vecinos ayudaron a que tenga un nuevo hogar Crédito: Ignacio Sánchez

Calvo advierte que lo que le pasó a Florencia y a su familia no es aislado. "En nuestro último relevamiento, en 7 de cada diez (72,6%) de los asentamientos informales, la mayoría de los hogares no cuenta con conexión formal a la red pública de energía eléctrica con medidor domiciliario, tienen instalaciones precarias y muy peligrosas", señala la subdirectora de Techo.

"Este barrio siempre fue olvidado y por eso sentimos que tenemos que hacer algo. Techo nos capacita para poder desenvolvernos, nos ayuda a conocer nuestros derechos. Yo era ama de casa y empleada doméstica, no me imaginaba siendo una referente comunitaria", destaca Lidia. También cuenta que cuando sus vecinos ven que el barrio mejora, muchos se suman, aunque cuesta. "Algunos te dicen: 'Eso corresponde al municipio'. Pero estamos cansados de esperar y nuestro trabajo es una forma de que se hagan visibles los problemas y presionar", concluye.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?