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Viajes

Turismo trágico: cinco destinos y tours inesperados

Pierre Dumas
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18 de noviembre de 2018  

1. Colombia - Medellín y el Pablo Escobar Tour

Un tour que recorre los sitios emblemáticos del narcotraficante en Medellín
Un tour que recorre los sitios emblemáticos del narcotraficante en Medellín

Contrabandista, narco, criminal. La lista de delitos de Pablo Escobar Gaviria llenó libros y series televisivas, pero su figura sigue despertando una curiosidad que alimenta incluso visitas turísticas en aquella Medellín donde monopolizó el tráfico de cocaína en los 80 y murió en 1993, ya convertido en macabra leyenda.

Para los más obsesionados con su historia, la propuesta completa es la del Pablo Escobar Tour, que a lo largo de cuatro o cinco días atraviesa los escenarios más representativos de su vida y la de sus compañeros, agrupados en el Cartel de Medellín.

Entonces, no queda ningún hilo suelto: la hacienda Los Olivos, donde fue capturado; su tumba; el Museo de la Policía en Bogotá; y la casa-museo que dirige su hermano Roberto, quien oficia de guía. También hay opciones de cuatro horas, con la posibilidad de personalizar el paseo según la propia curiosidad... y morbosidad.

Pablo Escobar Tour: itinerarios en www.pabloescobartour.com y pabloescobartour@gmail.com. Otras agencias proponen visitas de medio día: www.medellincitytours.com pablo-escobar-tour

2. Sudáfrica - Soweto y el Apartheid

A 24kms de Johannesburgo
A 24kms de Johannesburgo

Uno de los clásicos en Johannesburgo es visitar el South West Township -más conocido por su acrónimo Soweto- que fue en algún momento la villa miseria más grande de África. La visita es un retorno a los tiempos no muy lejanos del apartheid.

Soweto es gigantesco: las cifras oficiales dan una población superior a 1,3 millones de habitantes. Pero la mayoría no se dejan censar y los residentes afirman ser más de 4 millones.

La visita abarca los distintos matices de Soweto y todos pasan por la calle Vilakazi, la única del mundo donde vivían dos premios Nobel: a poca distancia una de otra, están las casas del obispo anglicano Desmond Tutu y del expresidente Nelson Mandela, ahora transformada en museo.

Soweto Tour: una visita de medio día cuesta AR$1700 por persona en una combi compartida. El paseo incluye paradas en la calle Vilakazi y el Museo Héctor Pieterson, una víctima de la policía. MoAfrikaTours es una de las agencias que ofrecen el circuito. ask@moafrikatours.com.

3. Ucrania - Chernobyl y el apocalipsis nuclear

Hace 32 años tuvo lugar la explosión que derivó en uno de los desastres medioambientales más grandes de la historia
Hace 32 años tuvo lugar la explosión que derivó en uno de los desastres medioambientales más grandes de la historia

En abril de 1986, el mundo escuchó con asombro y temor la noticias sobre el accidente ocurrido en la central nuclear Lenin, situada a 18 kilómetros de Chernobyl. La explosión del reactor 4 liberó una potencia 500 veces mayor que la bomba de Hiroshima y desencadenó el horror.

Sin embargo, hoy hay visitas turísticas que salen en buses con aire acondicionado desde Kiev con guías en inglés, pernoctan en Chernobyl, si la opción elegida es de varios días, y hasta entregan un certificado.

El tour típico incluye la visita del checkpoint Dytyatky, la entrada oficial a la zona de exclusión (donde solo se puede permanecer un tiempo limitado para no exponerse demasiado a la radiación), un recorrido por el pueblo abandonado de Zalissya y otro por la ciudad de Prypiat, "la ciudad del futuro" en la época del "átomo pacífico" aunque hoy es una urbe fantasma.

Chernobyl Tour: desde 90 dólares por persona. Los pasajeros deben llevar pasaporte, vestir ropa de mangas largas y pantalones largos y firmar documentos que deslindan responsabilidad en caso de contaminación. www.chernobyl-tour.com

4. Estados Unidos: la cárcel de Alcatraz

En 1963 cerró la presión que se convirtió en museo
En 1963 cerró la presión que se convirtió en museo

Desde el Fisherman's Wharf de San Francisco, la vista alcanza con facilidad la isla que se encuentra justo enfrente y que se puede visitar tras un viaje en ferry de 15 minutos. Pero no se trata de un idílico refugio para las gaviotas, sino de la siniestra prisión federal de Alcatraz, la cárcel de máxima seguridad que albergó, entre otros, a Scarface y Al Capone.

El mito y el cine dicen que la fuga era imposible: de hecho, hubo 14 intentos de huida y se cree que ninguno tuvo éxito. El último fue en 1962 y los reclusos no fueron vistos nunca más.

Los narradores de la audioguía son antiguos ocupantes de las prisiones y funcionarios de la administración. En ocasiones es posible cruzarse con un anciano que firma libros: es William Baker, autor de Alcatraz #1259, que fuera su número de prisionero entre 1957 y 1960. La estadía no lo reformó sino que lo convirtió en un hábil falsificador de cheques y, finalmente, en un escritor.

Alcatraz Cruises: cuesta US$38,35 para adultos, incluyendo el viaje en ferry. Se organizan visitas nocturnas y un "behind the scene tour". info@alcatrazcruises.com.

5. Lituania - Grüto Parkas y el totalitarismo soviético

Son en total 20 hectáreas, donde se exhiben 86 esculturas de 46 autores
Son en total 20 hectáreas, donde se exhiben 86 esculturas de 46 autores

Este curioso jardín-museo lituano al aire libre permite, según su objetivo declarado, "apreciar la ideología soviética desnuda, que oprimió e hirió el espíritu de nuestra nación durante décadas".

Jardín de esculturas y memorial al mismo tiempo, fue fundado en 2001 cuando el magnate lituano Viliumas Malinauskas pidió a las autoridades que le permitieran recuperar numerosas estatuas soviéticas que habían sido derribadas tras la independencia en 1990.

Las estatuas están repartidas a lo largo de dos kilómetros e incluyen recreaciones de los gulags de Siberia con cercas de alambres de púa y torres de vigilancia. Son en total 20 hectáreas, donde se exhiben 86 esculturas de 46 autores. El complejo cuenta con un museo cubierto: allí se exhiben documentales y fotografías que denuncian la propaganda soviética, el genocidio de la nación lituana y el culto a la personalidad que se impuso durante el régimen.

Gruto parkas: a 120 kilómetros de Vilnius. La entrada cuesta 7,5 euros. Incluye un área de café, un minizoo y juegos para niños. www.grutoparkas.com

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