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Sustentabilidad: las claves para avanzar hacia una gestión con propósito en el mundo de los negocios

Martín Ticinese (Quilmes), Miguel Kozuszok (Unilever), José Del Rio (LA NACION), Diego de Leone (Natura) y Martín Mandarano (YPF Luz)
Martín Ticinese (Quilmes), Miguel Kozuszok (Unilever), José Del Rio (LA NACION), Diego de Leone (Natura) y Martín Mandarano (YPF Luz) Crédito: Fabián Malavolta
Atender las necesidades del día a día que plantea la coyuntura local y, al mismo tiempo, tener una agenda de largo plazo es el desafío de las empresas
Lucila Lopardo
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18 de noviembre de 2018  

De desafío a oportunidad de negocios para empresas, emprendedores y hasta gobiernos. Ese es el clic que hicieron las organizaciones y en el que están trabajando fuertemente para que la sustentabilidad deje de ser materia exclusiva del área de responsabilidad social empresaria (RSE) y pase a formar parte del corazón de los negocios.

Esa fue una de las conclusiones a las que se llegó en la segunda edición de "Sustentabilidad. Hacia un mundo con propósito", un encuentro organizado por LA NACION en el Malba, en el que los referentes locales en la temática hablaron del camino recorrido y las claves a tener en cuenta para cumplir los objetivos medioambientales y sociales que reclaman cada vez más consumidores y ciudadanos.

"Es muy importante pensar en la competitividad. Tanto clientes como empleados e inversores eligen empresas que sean virtuosas. ¿Cuántas cosas hacen las empresas que ni el Estado ni la comunidad resuelven?", destacó José Luis Roces, rector del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), en diálogo con José Del Rio, secretario general de Redacción de LA NACION y moderador del encuentro. Roces festejó los avances en materia de sustentabilidad y destacó el rol que toma la tecnología en este nuevo contexto: "Estamos convencidos de que todos los problemas de la sociedad tienen una cuota de tecnología para resolverlo. Además, tenemos que formar cada vez más profesionales con conciencia social", sostuvo.

El académico también destacó la sustentabilidad como concepto orientador: "Reúne cosas que estaban dispersas. Pensar en la trascendencia y en el largo plazo con las dificultades que existen en nuestro entorno es muy importante". A continuación, se llevaron a cabo distintas presentaciones y paneles en los que se dieron las claves para trabajar en conceptos antes dispersos, pero hoy unidos bajo un paraguas común que incentiva a las empresas: el propósito.

1. Educar

Con casi 60 años de trayectoria en el país, desde el ITBA reconocen que la sustentabilidad plantea un desafío en la forma que se toman las decisiones. "No hay recetas, pero es necesario trabajar en una mirada común", reconoció Daniel Ryan, responsable del área de sustentabilidad y director del Centro de Estudios en Innovación Sistémica (CEIS) del ITBA.

Para eso, Ryan explicó que, por un lado, se debe trabajar a nivel cultural y, por otro, en cambios concretos en políticas empresariales y estatales para el corto y mediano plazo. Además, destacó que los desafíos más importantes están en la posibilidad de generar cambios "a nivel de patrones de consumo y producción". Para esto, dio un adelanto de los resultados de la encuesta 2017-2018 que realiza el Observatorio de Logística Sustentable de la universidad. "Algunos de los resultados preliminares reflejan que aún la práctica de sustentabilidad en las empresas argentinas tiende a ser una práctica aislada que no está integrada al negocio", destacó. Por eso la facultad integró los valores de sustentabilidad dentro de los programas de las carreras. "Aún hay mucho que hacer en la primaria y en la secundaria. Hay que incorporar la sustentabilidad y la temática ambiental en la currícula escolar", insistió Ryan.

2. Comprometerse desde la cima

"Tone at the top" es un concepto utilizado en el mundo corporativo, sobre todo en materia de ética y buenas prácticas, que determina que, para que en una empresa prevalezcan ciertos valores, tienen que ser implementados desde la cima, es decir, la alta gerencia tiene que dar el ejemplo. Con la sustentabilidad sucede lo mismo: no se pueden integrar estos cambios en la manera de hacer negocios si los CEO no los apoyan o incentivan.

Miguel Kozuszok, vicepresidente de Unilever para América Latina; Diego de Leone, gerente general de Natura Argentina; Martín Ticinese, presidente de Cervecería y Maltería Quilmes, y Martín Mandarano, CEO de YPF Luz, participaron de la jornada de sustentabilidad para contar cómo aplican el cambio desde rol de número uno.

"La sustentabilidad no es una moda, es una forma de hacer negocios", explicó Ticinese. Bajo el programa 100+sustentabilidad, Quilmes trabaja con todos los eslabones de la cadena, desde los productores de cebada hasta el producto final que llega a las góndolas. "Nos pusimos objetivos concretos. Acompañamos a nuestros 1500 productores. También cuidamos el agua, porque es un recurso esencial para el ser humano y para nuestra receta. Por eso cuidamos cuencas hídricas en peligro, como la del río Mendoza", explicó, y agregó que también hacen un fuerte trabajo con el packaging para tener envases retornables o que puedan ser producidos a partir del reciclado. Además, el ejecutivo contó que para 2025 la cervecera tiene como objetivo alcanzar el 100% de abastecimiento energético a partir de fuentes renovables.

Desde Unilever, Kozuszok explicó que la agenda de la multinacional de consumo masivo fue adaptándose y que el actual plan de sustentabilidad fue lanzado hace ocho años a nivel global y tiene por objetivo reducir el impacto ambiental a la mitad para 2020. "Hicimos énfasis en la economía circular del plástico y en temas relacionados con la alimentación sustentable", explicó, y reconoció que a medida que el consumidor va entendiendo la importancia de la sustentabilidad más logra imponer sus ideas. "Nuestro trabajo es generar conciencia y cambio de hábitos desde el diseño del producto", destacó.

3. Transformarla cultura

Natura es una de las compañías cuyo negocio nació de la mano de la sustentabilidad. Hace 35 años fue la primera de las firmas de belleza y cosmética en lanzar repuestos y 20 años atrás hizo lo mismo con los envases ecoeficientes. De Leone explicó que la firma trabaja la sustentabilidad en cuatro dimensiones: la económica, la ambiental, la social y la cultural. "La mayor transformación de los últimos años se dio en el aspecto social y el cultural, donde están las mayores tensiones entre el corto y largo plazo", sostuvo el ejecutivo. Destacó la incorporación de la licencia por paternidad por 40 días hace dos años y la nueva licencia por violencia de género que acompaña a empleadas con contención emocional y económica (con un sistema de créditos).

Desde YPF Luz, Mandarano habló de la inauguración del parque eólico Manantiales Behr, al que definió como "el primero de muchos". Y agregó: "Necesitamos ocho parques como este para poder abastecer a YPF de energías renovables". Luego contó que la empresa está firmando contratos de largo plazo en renovables con grandes compañías, pero aclaró que el futuro de la energía está en la complementariedad. "Necesitamos la energía convencional para los momentos en que las renovables no están, el sol no está o el viento no sopla. La que aparece como puente es el gas natural, que es la que mejor impacto genera al medioambiente", explicó.

4. Establecer una agenda de largo plazo

Trabajar con una agenda constante y, al mismo tiempo, atender las necesidades del día a día que plantea la coyuntura local suele ser el principal problema de las empresas. Félix Bombarolo, asesor en planificación estratégica y responsabilidad social empresaria, recomendó poner en el centro al trabajo social y trabajar directamente con los directores en un plan estratégico.

Junto a él, en un panel moderado por la periodista Carla Quiroga, también estuvo presente Javier García Moritán, director ejecutivo del Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), quien sostuvo que todas las instituciones están llamadas a contribuir al bien común y que el desafío es repensar su rol. En ese sentido, explicó que la llegada de la sustentabilidad a las empresas reemplazaría a las fundaciones, dado que son estas instituciones las que permiten generar impactos con mayor escala.

Por su parte, Victoria Morales Gorleri, directora nacional de RSE para el Desarrollo Sostenible del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación, llamó a las compañías a entender que, más allá del negocio y las necesidades de corto plazo, en un mundo en el que los individuos exigen cambios, "la sustentabilidad aparece como una oportunidad para instituciones que deben entender que puede ser una excelente herramienta de negocio".

En este sentido, Francisco Murray, director ejecutivo de Sistema B, explicó que ser sustentable es algo innovador. "Todas las cosas de las que estamos hablando hoy antes no existían. La clave es entender que hablamos del negocio", concluyó.

5. Medir el impacto de las grandes ciudades

"Estamos en megaciudades definidas por la tecnología y la sustentabilidad". Ese fue el diagnóstico que estableció Gabriela Kurincic, head of research de Havas Group, quien participó de la segunda edición del encuentro de sustentabilidad organizado por LA NACION en el Malba. En una presentación especial, explicó que los grandes protagonistas del cambio no son los países, sino las grandes ciudades.

En esta línea, compartió tips con el auditorio, entre los que destacó la reinvención de la forma en la que se trabaja y la necesidad de reconectar a las personas con el mundo. "Hay una creencia que establece que para relajarnos tenemos que estar fuera de los centros urbanos, pero es una contradicción, si tenemos en cuenta que amamos las ciudades por la accesibilidad que nos dan a la cultura del mundo", explicó.

En este contexto, destacó que las marcas tienen mucho terreno por ganar dentro de las grandes ciudades: "Al 72% de las personas les gustaría que las marcas desarrollaran un papel más importante en su comunidad y el 80% consideran que los gobiernos deben impulsar el cambio", explicó la experta.

Por su parte, Fernando Straface, secretario general y de Relaciones Internacionales del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, explicó que muchas veces los países asumen compromisos en cuanto a la sustentabilidad que son llevados a cabo por las grandes ciudades. Este fue uno de los puntos fuertes del Urban 20 (U20), que tuvo lugar a fines de octubre y que reunió a los alcaldes de 25 ciudades del mundo.

Los desafíos de las grandes urbes no solo se limitan a temáticas medioambientales, sino que cada vez son más las problemáticas sociales que ocupan la agenda de los funcionarios. Una de ellas es la inmigración. "Le ofrece diversidad a la ciudad. Es necesario planear cómo incorporarla", explicó Straface, quien destacó que desde el gobierno están trabajando en un sistema para analizar quiénes llegan a la ciudad y qué trabajos realizan.

6. Crear espacios de cooperación

Una de las grandes conclusiones del evento fue que las acciones hechas de manera aislada no producen el impacto necesario. Mercedes Jones, vicepresidenta del Consejo de Profesionales en Sociología, habló de la necesidad de "coopetir", es decir, de cooperar y competir. "Creo profundamente en que se puede colaborar y competir al mismo tiempo", reflexionó.

Por su parte, Ramiro Fernández, director de Cambio Climático y Nueva Economía para América Latina de la Fundación Avina, contó cómo a partir de un grupo de WhatsApp diversos grupos y comunidades se pudieron ayudar entre sí para evitar pérdidas por la crecida del río Pilcomayo. "Gracias a ese chat, en la última inundación no hubo víctimas fatales", destacó.

En la misma línea, Matías Laurenz, emprendedor y fundador de Fonselp, habló sobre cómo la tecnología ayuda a tender puentes. "El objetivo de nuestro proyecto es ayudar a las organizaciones sociales a generar fortalezas", destacó, y contó que a través de una plataforma online logran poner en contacto a empresas con ONG. "Muchas empresas quieren ayudar, pero no saben cómo. Una de las formas creativas de hacerlo es considerar a estas organizaciones sociales proveedoras", destacó.

7. Trabajar con conciencia social

"Nos animamos a cuestionar hasta el producto que sacamos al mercado", sentenció Mariale Álvarez, directora de Asuntos Públicos, Comunicación y Sustentabilidad de Coca-Cola de Argentina. La ejecutiva destacó que la compañía reformuló más de 500 productos en un año porque entendieron que "el negocio solo puede prosperar en comunidades que prosperan". En esta línea, Coca-Cola piensa sus acciones sociales con particular foco en el trabajo con el agua.

"Trabajamos tanto en conservación como en facilitación de acceso, en coordinación con distintas autoridades, para hacer que la llegada a los territorios sea mucho más ordenada. Hay que tener humildad en esto y entender que hay sectores que pueden aportar sus conocimientos", sostuvo Álvarez.

Desde Pan American Energy, Agustina Zenarruza, gerenta de Sustentabilidad de la petrolera, explicó que la compañía trabaja directamente en las comunidades en las que opera. "Trabajamos con socios estratégicos, con referentes de gobierno locales y municipales y con socios técnicos expertos", destacó. Una de las acciones que destacó es el Programa Pymes, que surge como una apuesta al desarrollo de empresarios locales con programas de capacitación abierta. "Identificamos y acompañamos emprendedores para convertir su potencial en futuras pequeñas y medianas compañías", explicó la ejecutiva.

Si hay una organización que sabe del trabajo con la comunidad es la Entidad Binacional Yacyretá. Martín Goerling, uno de sus directores ejecutivos (junto al expresidente de Paraguay Óscar Nicanor Duarte Frutos, quien estuvo presente en el público), explicó que la construcción de la represa implicó inundar la zona, por lo que se trasladaron 80.000 familias a cinco barrios nuevos.

Aunque en un principio esto generó conflictividad, Goerling explicó que actualmente la relación con la sociedad es buena. "Implementamos políticas de proyectos productivos e hicimos cambios en la matriz de asistencialismo", explicó, y dio como ejemplo los acuerdos de capacitación que Yacyretá tiene con la Uocra.

Quien también participó del panel fue Silvia Stang, periodista de LA NACION especializada en temas de sustentabilidad, quien dijo que un rasgo de la economía sustentable es que procura construir un contexto adecuado para que las personas con vulnerabilidad social puedan desarrollarse en lo personal y en lo laboral. En cuanto a la comunicación del tema, dijo que la sustentabilidad es un camino y tanto las empresas como las personas tienen muchas veces contradicciones, lo que es bueno no negar. "Es mejor reconocerlas y reflexionar sobre ellas", destacó. Y agregó: "Podemos ser protagonistas de un momento de cambios muy particular en la historia".

8. Emprender con propósito

La mañana también tuvo lugar para aquellos emprendedores que hicieron de su propósito un negocio con impacto social o medioambiental. Una de ellas fue Carolina Castagna, fundadora de OyM, un juego que permite incluir a niños con discapacidad visual que posibilita generar espacios con piezas para estimular la movilidad y las nociones del espacio. "Personas con discapacidad visual deben reconocer en una maqueta de tres dimensiones cómo es el espacio. Vimos que esto no existía y era necesario. La idea es que sea un momento para compartir y que haya inclusión al momento de jugar y aprender", destacó.

Otro de los emprendimientos que se presentaron fue uSound, una aplicación que con un auricular Bluetooth hace las veces de audífono y resulta mucho más económico que el dispositivo convencional. "Nos llevó a mostrar que la tecnología puede cambiar la vida de la gente", destacó Ezequiel Escobar, uno de los fundadores de la compañía, quien también contó que la idea surgió gracias a la propuesta de un profesor. "Para aprobar la materia teníamos que crear un proyecto que ayudara de forma concreta. Uno de nuestros compañeros tenía problemas de audición y no podía comprarse un audífono. Siempre llegaba primero para sentarse en los asientos de adelante, pero muchas veces no podía y terminó dejando, eso fue una trompada para nosotros", reflexiono.

Alejandra Gougy, diseñadora sostenible y cofundadora de la marca Cosecha Vintage, también se hizo presente. Conocida en el mundo de la moda por sus diseños y por haber fundado la primera Asociación de Moda Sostenible de Argentina, contó que la sustentabilidad está directamente relacionada con su historia, con los valores que aprendió de su madre y de su abuela. "Un día pensé en lo que me gustaría hacer y empecé a cosechar lo que sembré. Por eso se llama cosecha. Es un emprendimiento que transmite el oficio y los valores", dijo.

Quienes también emprendieron con un objetivo sustentable fueron los fundadores de Infopan, empresa que entrega de manera gratuita bolsas de papel a panaderías a cambio de donaciones que se canalizan a través de Banco de Alimentos. Para financiarse, venden publicidad en las bolsas con las que ya alcanzan cinco millones de lecturas mensuales. "La idea surgió en un viaje después de ver un caso similar en Europa", contó Rodrigo dos Santos, uno de sus fundadores, y concluyó: "Hay que empezar por uno mismo para aportar un granito de arena".

9. Concientizar a los más chicos

El cierre del evento estuvo a cargo de La Zimbabwe, la banda liderada por Marcelo "Chelo" Delgado. La banda, además de concientizar a través de sus canciones, participa de Planta & Canta, un proyecto creado por el percusionista Hernán "Don Camel" Sforzini, que busca concientizar sobre la importancia de mantener el arbolado urbano. "Arranqué hace 16 años en Lanús a plantar árboles y ya van 360 plantados", destacó Sforzini en diálogo con LA NACION. Contó que también se le acercaron vecinos de Lomas de Zamora, dado que tienen la misma problemática. "Se hacen edificios, sacan los árboles y hay cada vez menos absorción de agua", explicó.

Además de La Zimbabwe, artistas como Litto Nebbia y bandas como Los Cafres, Eruca Sativa y Playing for Change participaron del proyecto y grabaron, cada uno, una canción dedicada a un árbol. "El objetivo es alcanzar las 11 canciones, hacer un disco y dar charlas en colegios sobre la importancia de los árboles. También plantar con los chicos una semilla de un árbol nativo para que se puedan llevar a sus casas", explicó Sforzini. En paralelo, también realizan el festival Planta & Canta, en el que además de música, los chicos pueden acceder a talleres de germinación. "A veces, para progresar, hay que volver para atrás", concluyó el músico.

10. Establecer un gobierno sustentable

El secretario de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Bergman, reconoció en un mano a mano con José Del Rio que "es importante que lo público y lo privado trabajen juntos y que las empresas que certifiquen el triple impacto tengan, por ejemplo, beneficios impositivos".

En esta línea, hizo referencia a la agenda del Gobierno y mencionó la "pobreza cero" como uno de los objetivos fundamentales que coinciden con uno de los Objetivos de Desarrollo Sustentable de las Naciones Unidas. "Para esto estamos trabajando en mejorar la calidad de vida y la infraestructura, y en generar movilidad social", destacó.

Bergman también habló sobre la agenda internacional, del compromiso tomado en el Acuerdo de París y el trabajo que se hizo con motivo del G-20. En cuanto a las legislaciones, destacó que la ley de energías renovables "se debería haber promulgado antes" y festejó la reglamentación de la ley de energía distribuida, que permitirá producir energía e inyectarla a la matriz. "A nosotros nos parece necesario que los que más puedan producir sean los que más consumen", concluyó.

El rostro humano de la pobreza infantil

"Como medio sentíamos que nos teníamos que comprometer a fondo y hacer una investigación de alcance nacional", arrancó Micaela Urdinez, periodista de LA NACION y especialista en temas sociales. Esta inquietud llevó al equipo del diario a iniciar una investigación durante seis meses con el objetivo de mostrar uno de los temas más urgentes: la pobreza infantil. "Nos preguntamos qué podíamos aportar y nos pareció que el principal desafío era darle rostro humano. En el país hay ocho millones de niños pobres", destacó Urdinez.

Esta iniciativa dio origen a Hambre de Futuro, un proyecto para el que el Barómetro de la Deuda Social de la UCA hizo un informe ad hoc para identificar las localidades del país más vulnerables, a las cuales viajó un equipo de LA NACION. Gracias a la investigación, salieron a la luz las historias como la de Nasael Anaya, que vive en el paraje Ojos de Agua, en el sur de Río Negro, y quien va a la escuela primaria a 40 kilómetros de su casa. "Hoy vive en el colegio y todavía recuerda lo que sintió cuando se dio allí su primera ducha con agua caliente", relató la periodista.

También se mostró la historia de Camila, de Santiago del Estero, quien vivía junto a su familia en un rancho sin agua, luz ni baño, pero se esforzaba por estudiar e ir al colegio. "Hay una necesidad de superación, de que los hijos tienen que ser mejores que los padres", destacó, y añadió: "Buscamos adaptar el periodismo a la sustentabilidad, no solo ser testigos, sino también buscar soluciones". Al proyecto sumaron socios como Banco Hipotecario, Danone y Unicef.

La mirada de la sociedad sobre las empresas

A nivel global existe igual proporción de gente que confía y desconfía de las empresas. Pero la Argentina y Rusia son los dos países en los que más se desconfía", explicó Constanza Cilley, directora ejecutiva de Voices! Research & Consultancy. Con esta imagen, Cilley inició la presentación de algunos de los hallazgos de los estudios que la consultora realiza con GlobeScan entre consumidores y líderes de opinión de 20 países.

Cilley destacó que en la Argentina impera la desconfianza. "Hay una crisis de confianza generalizada de la que las empresas no escapan. En el caso de las firmas nacionales grandes que operan a nivel local, un 58% de los encuestados desconfía, y sube a 64% si se toman las compañías globales", agregó. En este sentido, Cilley explicó que los principales conflictos que surgen son la falta de políticas de regulación, la excesiva voluntad de lucro, la idea de que el empresariado argentino es cortoplacista y la falta de transparencia. En total, más del 90% de los argentinos piensan que las "empresas no cumplen".

A esto se suma la desconfianza a nivel interpersonal. "Ocho de cada 10 argentinos dicen que hay que tener cuidado cuando uno trata con los demás", explicó. Con respecto a la sustentabilidad, surge que un 55% piensa que las empresas no trabajan en el cuidado del medioambiente y son pocos los que piensan que ellos mismos pueden hacer algo. Por esto, Cilley insistió en que las empresas están ante un verdadero momentum. "Hay encuestas que dicen que las empresas con propósito son más rentables que las que no lo tienen", concluyó.

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