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Empezó a cultivar arándanos como un hobby y se convirtió en el primer argentino en exportarlos a China

Alejandro Pannunzio, antes de realizar el primer envío argentino de arándanos a China
Alejandro Pannunzio, antes de realizar el primer envío argentino de arándanos a China
Mariana Reinke
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21 de noviembre de 2018  • 09:15

Alejandro Pannunzio, camino al aeropuerto de Ezeiza, está feliz. Pero esta vez no es él quien se va de viaje. Su empresa, Berries del Sol, exportará desde allí por primera vez arándanos a China, luego de que se abriera ese mercado hace no más de un mes.

En diálogo con LA NACION, el productor y presidente de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia (Apama), siente que un sueño importante se ha cumplido. "Es un logro impensado que no tiene un interés económico, sino que nos causa un gran placer", afirmó. Y agregó: "Queríamos llegar al 11/11 , para la celebración del Día del Soltero en China, pero era poco tiempo para poner la maquinaria en órbita, así que del 11 de noviembre pasamos a unos días después".

El secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, que se acercó hasta Ezeiza, destacó la exportación a China luego de la apertura de ese mercado. "Se va concretando en los hechos la firma de los protocolos sanitarios. Este primer envío da un panorama mucho mejor al que tenían los productores de arándanos del país", señaló el funcionario a LA NACION.

La historia de Pannunzio con los arándanos comenzó como un hobby. Hoy posee plantaciones en Entre Ríos y Tucumán y desde hace tiempo tiene abierto los mercados para Estados Unidos, Europa, Rusia e Israel. "Me pareció interesante tener una plantación propia y de ahí en más la cosa creció", expresó.

Los 720 kilos de arándanos de este primer viaje llegarán a la ciudad de Shenzhen, la Silicon Valley china. Shenzhen, que significa zanjas profundas porque se dedicaba al cultivo de arroz, se encuentra a la vera de río de las Perlas y posee alrededor de 50.000 millonarios dentro de su población.

Alejandro Pannunzio, de Berries del Sol, la empresa exportadora, el secretario Luis Miguel Etchevehere, y Gabriel Wasserman, de la entidad de productores Apama
Alejandro Pannunzio, de Berries del Sol, la empresa exportadora, el secretario Luis Miguel Etchevehere, y Gabriel Wasserman, de la entidad de productores Apama

A la hora de preparar las cajas de un kilo y medio de la variedad Emerald, fruta grande, muy dulce y con mucho bloom (pruina) que se aprecia por una cuestión de aspecto, Pannunzio fue muy exhaustivo.

Hace 20 días recibió un contingente de inspectores chinos que le otorgaron la habilitación de los campos. También el Senasa colaboró mucho en que se pueda hacer la exportación.

La fruta, que se conserva a cero grado durante el viaje, llegará a destino en 48 horas, donde Pannunzio espera que los importadores estén conformes para que en forma inmediata se produzcan nuevos pedidos de envíos.

El productor ve un gran potencial en el mercado chino porque estima la posibilidad de sumar otros mercados asiáticos como lo son Japón y Tailandia. "Nos va a dejar bien posicionados y para poder aspirar a otros mercados exigentes. Esta fruta es muy apreciada por los niños, por eso creemos que el gran futuro es el sector infantil", indicó.

Producción de arándanos en la Mesopotamia

09:49
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En esta línea, consideró primordial mejorar las cuestiones arancelarias con los mercados importadores. Hoy, la Argentina debe pagar un 30% de arancel para entrar en China. "El libre comercio enriquece a los países y a su gente. Nuestros competidores, Perú y Chile, al tener economías más abiertas, no tienen estos aranceles", dijo.

La fruta, que parte hoy por la noche, empaquetada en cajas de un kilo y medio, tiene un valor de 22 dólares justamente el kilo y medio.

Para ver cuánto deja como negocio un kilo, a eso se debe restar los aranceles, tras lo cual quedan 15,4 dólares, luego ese valor se achica a 13,5 dólares con las retenciones y después hay que deducir el flete para llegar a un número final de 5,30 dólares por kilo de fruta. "Este precio final no cubre los costos y gastos de la explotación", se quejó.

Para el productor, las economías regionales tienen un potencial enorme. "Este tipo de industria genera no solo divisas de exportación con trabajo genuino, sino que logra que los trabajadores se arraiguen en los pueblos del interior porque es una industria que se construye con la mano de obra local", sentenció.

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