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El encantador depto de una familia sobre un canal en Copenhague

Mariana Kratochwil
Inés Marini
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21 de noviembre de 2018  

Durante nuestro viaje para explorar las tendencias en Copenhague, vivir en un departamento de familia nos dio una perspectiva única de la ciudad -divina, por cierto, desde un cuarto piso sobre el canal de Christianshavn- y nos sumió en el genuino estilo de vida nórdico.

Las ventanas con marco rojo en la mansarda corresponden a "nuestra casa" en un edificio que fue un antiguo depósito de comienzos del siglo XVII.
Las ventanas con marco rojo en la mansarda corresponden a "nuestra casa" en un edificio que fue un antiguo depósito de comienzos del siglo XVII. Crédito: Daniel Karp

"Somos una pareja joven con un bebé. Ambos trabajamos en medios de comunicación. Nos encanta viajar, pero también quedarnos en casa disfrutando de nuestro departamento de Copenhague". Palabras más, palabras menos, es como se presentaba al mundo Nilaus Borly desde su espacio en la página de Airbnb, en la que figura como potencial anfitrión en uno de los barrios más lindos de la ciudad: con onda e historia, muy pocos hoteles y mucho verde.

Crédito: Daniel Karp

La ciudad puede tener un pulso tranquilo, pero no por eso deja de ser vibrante y vital. Y sus habitantes hacen uso intensivo de todo lo que les ofrece.

Desde la ventana, hermosa vista a la iglesia de San Salvador (Vor Frelsers Kirke), una de las joyas arquitectónicas de Copenhague.
Desde la ventana, hermosa vista a la iglesia de San Salvador (Vor Frelsers Kirke), una de las joyas arquitectónicas de Copenhague. Crédito: Daniel Karp

Invertimos mucha energía en recuperar las vigas originales, algo que expuso el alma del edificio. Fue una gran decisión
Nilaus Borly

La mesa para ocho está rodeada por sillas de estilo nórdico, ligeras y apilables.
La mesa para ocho está rodeada por sillas de estilo nórdico, ligeras y apilables. Crédito: Daniel Karp

El living-comedor tiene pisos de madera con aguada blanca y añosas vigas sacadas a la luz tras la remodelación que llevaron a cabo los dueños de casa, Nilaus y Marie-Louise, papás de Noah.

El sillón de tres cuerpos que se convierte en amplia cama -vista de lujo en ambas posiciones-, uno de los pocos acentos oscuros de la casa.
El sillón de tres cuerpos que se convierte en amplia cama -vista de lujo en ambas posiciones-, uno de los pocos acentos oscuros de la casa. Crédito: Daniel Karp

Lo comprobamos una y otra vez durante el viaje: en este país nadie le tiene miedo a la madera en cocinas ni en mesadas. Habrá que tomar nota.

En la cocina, con los ingredientes básicos a nuestra disposición, compartimos cada día con clásicos daneses como el reloj de pared Georg Jensen o la cafetera Bodum. Junto a la ventana, la biblia de la nueva cocina nórdica, Almanak. Es que nuestros anfitriones son fans de la cocina.

Los dormitorios tienen pocos acentos de color, pero de alegre intensidad, para aprovechar la claridad que traen las ventanas dobles con vidrio repartido, necesaria defensa contra el frío.
Los dormitorios tienen pocos acentos de color, pero de alegre intensidad, para aprovechar la claridad que traen las ventanas dobles con vidrio repartido, necesaria defensa contra el frío. Crédito: Daniel Karp

El cuarto de los dueños se comunica directamente con el más amplio de su bebé. Éste, a su vez, da al living-comedor, lo que crea una circulación práctica y sin espacios residuales. Colchones comodísimos, almohadas impecables y la fantástica costumbre del edredón: dormir liviano y calentito cuando el clima así lo demanda, y hacer la cama en un tris.

"Adoro esta casa porque es un antiguo depósito reciclado, algo que le da un encanto especial", admite Nilaus.

El mismo empapelado que vimos en el living se usó en el baño, como fondo de dos espejos con marco plateado. Al igual que en la cocina, la mesada es de madera.
El mismo empapelado que vimos en el living se usó en el baño, como fondo de dos espejos con marco plateado. Al igual que en la cocina, la mesada es de madera. Crédito: Daniel Karp

A la vuelta de casa, el pequeño restaurante Sankt Annae fue otra de las recomendaciones generosas, probadas y acertadísimas que nos dieron Nilaus y Marie-Louise.
A la vuelta de casa, el pequeño restaurante Sankt Annae fue otra de las recomendaciones generosas, probadas y acertadísimas que nos dieron Nilaus y Marie-Louise. Crédito: Daniel Karp

La cocina da a un contrafrente de lujo: este jardín común a varios edificios. Como es de uso exclusivo de los vecinos, todos los miembros del equipo de Living nos ofrecimos con sospechosa insistencia a llevar hasta allí la basura para reciclar, y así pudimos admirar sus canteros informales, enormes manzanos y un SUM con un rincón de trabajo de un ceramista. (Suspiros varios).

Nilaus Borly, textual

Algunos recuerdos favoritos son estar sentado -en el muelle o en el bar flotante de la esquina- desayunando mientras pasaban las lanchas con turistas saludando, con vecinos y hasta con gente famosa, pero todos en "modo relax", cuenta Nilaus.
Algunos recuerdos favoritos son estar sentado -en el muelle o en el bar flotante de la esquina- desayunando mientras pasaban las lanchas con turistas saludando, con vecinos y hasta con gente famosa, pero todos en "modo relax", cuenta Nilaus. Crédito: Daniel Karp

  • Esencial en una casa es que su ambiente motive la creatividad y la paz interior. Algo que nunca va a cruzar mi umbral son esos sillones de cuero negro acolchados, estilo ochentoso.
  • Mi mejor consejo de diseño para el que está haciendo una reforma es buscar una caja sencilla que respete el espíritu del edificio. Recién después, poner muebles que mezclen lo moderno, el color, lo insólito y objetos de época, para no tener un resultado demasiado moderno y frío, ni tampoco pesado, oscuro y anticuado.

Más postales de la vista sensacional al canal de Christianshavn desde el depto.
Más postales de la vista sensacional al canal de Christianshavn desde el depto. Crédito: Daniel Karp

Sabíamos de antemano por las fotos que Nilaus publicó en Airbnb que su departamento tenía una vista imperdible, pero no podíamos anticipar el bello carillón de la iglesia de San Salvador, que el día de nuestra partida daba su concierto semanal (¡una despedida de película!).

Por supuesto, subimos los 400 escalones de su torre espiralada para tomar la foto de arriba y "vernos" en espejo una vez más: fuimos los paseantes en lancha que saludaban a los transeúntes y los dueños de casa a quienes saludaban los turistas; los cómodos testigos de la incesante peregrinación al pico de la torre, café en mano, y los esforzados escaladores (claustrofobia y vértigo en el bolsillo).

En los márgenes del canal de Christianshavn hay bares, sobre y fuera del agua, cuando aparece un rayo de sol lo más natural es que salga una multitud de vecinos a picar algo y conversar tomando una cervecita sobre el borde mismo del agua.
En los márgenes del canal de Christianshavn hay bares, sobre y fuera del agua, cuando aparece un rayo de sol lo más natural es que salga una multitud de vecinos a picar algo y conversar tomando una cervecita sobre el borde mismo del agua. Crédito: Daniel Karp

Amo mi barrio, Christianshavn, porque tiene una atmósfera única dentro de la ciudad. Técnicamente, forma parte del Centro, pero como está al otro lado del río, es menos turístico y se siente como algo independiente.
Amo mi barrio, Christianshavn, porque tiene una atmósfera única dentro de la ciudad. Técnicamente, forma parte del Centro, pero como está al otro lado del río, es menos turístico y se siente como algo independiente. Crédito: Daniel Karp

Christian IV (1577- 1648), el rey urbanista, planeó este barrio como una defensa adicional de la ciudad. Luego, durante siglos sus edificios funcionaron como depósitos de grano y mercaderías que salían fácilmente al mundo en barco. Hoy vive un momento espléndido: con una atmósfera única, resume el tan admirado equilibrio danés entre el tiempo laboral, el personal y el familiar. Vida plena.

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