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El "negro absoluto" de Ana Gallardo

La artista nacida en Rosario aborda diferentes planos de la violencia
La artista nacida en Rosario aborda diferentes planos de la violencia
Noelia Rivero
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24 de noviembre de 2018  • 20:05

Apenas se cruza el portón de la galería, una cerrazón oscura espera encajonada en el extremo opuesto. El cuerpo percibe una advertencia, quizás animal, para decidirse a avanzar. Once trabajos completamente negros recubren la totalidad de las paredes del rectángulo que conforma el espacio de Ruth Benzacar en Villa Crespo. Monocromática, la obra es tajante y sin rodeos. Una vez cerca, sobre el margen inferior de cada cuadro se puede apreciar una presencia de palabras borroneadas, como venidas de un sueño denso. Esas palabras al borde de desaparecer en la negrura -o al revés, aparecidas como susurros dentro de ese negro silenciador- son fragmentos testimoniales de los impensables suplicios infligidos a las mujeres guatemaltecas por las fuerzas del Estado y grupos paramilitares en los sangrientos operativos de la dictadura de ese país que asolaron especialmente poblaciones campesinas e indígenas durante la década de 1980.

Inaugurada el 14 de este mes y vigente hasta el 5 de enero de 2019, la muestra de Ana Gallardo difícilmente pueda consumirse de un vistazo, y mucho menos transitarse sin efectos secundarios. Dibujos textuales II pone de relieve un calvario sin iconografías ni relato heroico: solo la desaparición de los cuerpos de esas niñas, bebés y mujeres, fagocitadas en la noche persistente de la violencia patriarcal, reverbera en la textura sin figuración y absoluta del negro, y en los relatos que Gallardo recopiló de noticias e informes recientes. "Me conmueve pensar el cuerpo de la mujer como arma de combate, toda esa violencia, esa tortura, para someter a todo un pueblo y sobre todo para quitarles la identidad a los mayas", declara la artista nacida en Rosario cuya residencia se reparte entre Buenos Aires y la ciudad de México. Acorde con su programa estético, en el que aborda diferentes planos de la violencia, como los maltratos que se sufren en la vejez, la pérdida de niñas y niños en las redes de trata, y su propia precarización laboral -todas obras que fueron expuestas en la retrospectiva que le dedicó el MAMBA en el año 2016 -, Dibujos textuales II además se nutre de su largo compromiso como activista feminista, que se extiende también a sus acciones colectivas, como las recientes pegatinas visibles en la ciudad de Buenos Aires con el sello Nosotras Proponemos de la Asamblea Permanente de Trabajadoras del Arte, su expreso apoyo al derecho al aborto legal, disertaciones, clínicas y una activa y generosa autogestión de espacios de trabajo para artistas.

La negrura de Gallardo
La negrura de Gallardo

"En la trayectoria de Gallardo, el monocromo llega después del fracaso. Un fracaso que se despierta no solo ante la imposibilidad de continuar transformando la nostalgia, el desamparo o la soledad en hecho constructivo a través de sus proyectos dialógicos y afectivos, sino también ante la frustración que supone enfrentarse a una humanidad que no se deshace de su naturaleza despiadada", señala Alejandra Aguado, en uno de los textos que acompañan la muestra. Hoy, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, cuyo origen radica en la conmemoración de las hermanas Mirabal, asesinadas también bajo un régimen militar en Latinoamérica, la obra de Gallardo se hace relevante ya que acierta en visibilizar un patrón común: la guerra contra las mujeres. ¿Qué hacer, entonces, con ese fracaso, con todas esas cifras de dolor? Quizás, inventar una ceremonia, como propone Gabriela Cabezón Cámara, otra autora invitada a escribir para la ocasión. Una ceremonia que empieza en el mismísimo proceso creativo, en las láminas de casi 4 por 3 metros que Ana Gallardo cubrió en su totalidad con el trazo insistente del carbón para luego, con sus manos, borrar ese trazo y trabajar una superficie polvorienta y abismada. El observador minucioso percibirá el rastro de sus dedos, la forma en que su cuerpo dirimió, tocó, se involucró con la memoria de las mujeres torturadas. Encontrará los movimientos que parecen evocar la tensión entre la desesperación y la determinación en la tarea de continuar apartando las sombras de una violencia estructural.

Agenda

Dibujos textuales II

hasta el 5/01/2019

Galería Ruth Benzacar

Juan Ramírez de Velasco 1287, CABA

Martes a sábados de 14 a 19 hs.

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