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Santiago Fernández y Tomás Passerotti, amigos y capitanes rivales de Hindú y Alumni en la final del Top 12 de la URBA

Santiago Fernández, capitán de Hindú, y Tomás Passerotti, referente de Alumni
Santiago Fernández, capitán de Hindú, y Tomás Passerotti, referente de Alumni Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri
Agustín Monguillot
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24 de noviembre de 2018  • 22:38

Santiago Fernández y Tomás Passerotti llegan juntos al Atlético de San Isidro. Uno es el capitán de Hindú. El otro, el de Alumni. En unas horas, en este mismo escenario, estarán frente a frente para dirimir quién será el campeón del Top 12 de la URBA. La imagen sería inusual si no se tiene en cuenta un detalle: el Momio y el Negro son amigos desde la infancia. Una relación que se cimentó en su época de compañeros de curso en el colegio St. John's y se fue consolidando mientras cada uno siguió avanzando en su vida personal y deportiva. Hoy tienen 32 años y son referentes en sus clubes.

"Seguramente no es la semana que más hablamos, pero no pasa nada. No deja de ser un partido de rugby y nuestra amistad va más allá de eso", aclara Fernández, serio. No termina de hablar y ya Passerotti le hace una burla. Así, con sensaciones contradictorias, la charla con la nacion transcurre entre la picardía de los cómplices y la tensión del que sabe que hay mucho en juego.

-¿Cómo era Santiago Fernández en la escuela?

-Tomás Passerotti: Un burro. Un gran deportista y sabe que por eso pasó todas las materias (se ríe).

-Santiago Fernández: Me está matando (sonríe). Éramos muy parecidos, ninguno se llevó muchas materias y la fuimos llevando bien. Guardamos muy lindos recuerdos.

-Así como hoy son rivales, tuvieron la chance de compartir equipo...

-SF: Jugamos muchísimo juntos. Los sábados para el colegio y el domingo cada uno en su club. La pasábamos bien, nos divertíamos.

-¿Eran la pareja de medios del curso?

-TP: Yo jugaba de ala porque Lucas Camacho (NdeR: el medio scrum de Hindú) era el nueve. No había tanto golpe.

-SF: Igual siempre se la bancó.

-¿Cómo se le juega a un equipo con tanto oficio en estas instancias como Hindú?

-TP: Hindú es un equipo con mucho oficio, que está acostumbrado a jugar este tipo de partidos. Tiene una pareja de medios que comanda y conduce muy bien al equipo, un pack que se c... a palos en todos los lados de la cancha. Tenemos que jugarle concentrados en lo nuestro; 100% metidos en la defensa, intentando parar esa inercia que agarran ellos, y usar nuestro recursos para tener el mejor partido posible.

-¿Cómo se le juega a Alumni?

-SF: Ellos van a venir con un envión anímico. Nunca en la historia se ganó una semifinal con un resultado tan contundente. Tienen un gran pack de forwards que pone el equipo adelante. Un nueve y 10 que, si les das espacios, te dominan el partido. En los tres cuartos no digo nada nuevo: tienen muchos jóvenes que les gusta jugar y tienen experiencia en estas instancias. Pasará por pensar más en lo nuestro. Ya nos conocemos hace mucho tiempo, jugamos dos veces en el año y será cuestión de hacer el mejor partido posible. Seguramente se defina por detalles.

-¿Cuánto cambiaron de Ferro 2007 (NdeR: ganó Hindú 9 a 6), la primera final de URBA para los dos?

-TP: Esa final me la perdí por acumular amarillas. Vamos teniendo más experiencia, en ese momento teníamos 20/21 años y hoy ya tenemos 11 años más. La experiencia es lo primero que cambia, pero las ganas y el esfuerzo son las mismos. Esperemos que el resultado sea distinto.

-Alumni lleva cinco definiciones perdidas de forma consecutiva. ¿Lo tienen presente?

-TP: Es parte de la historia del club, que se escribe con victorias pero también con derrotas. No nos tocó ganar, pero es parte de lo que pasó. Soy de pensar de que ganes o pierdas, el esfuerzo se redobla. El resultado no interesa sino cómo se vive, se entrena y se juega.

-¿Se deben un título?

-TP: No tenemos la obligación de entrar a unas semifinales ni a una final, tampoco de ganarla. Si partís de pensar un resultado como un objetivo, no le estaríamos acertando al camino. Lo importante es pensar en el juego. Hay que pensar en qué hacer y no en el resultado.

-Los playoffs son un torneo aparte. ¿Lo viven con una energía diferente?

-SF: Las reglas están puestas desde principios de año. Hay que estar entre los cuatro primeros para clasificar. Después, son 80 minutos y, si tenés un buen partido, serán otros 80. Como decía el Negro, nosotros pensamos en nuestro juego y en mejorar. El juego te va a llevar a donde tenés que estar. San Luis fue un gran equipo en la etapa regular, pero en 80 minutos se resume todo el año. Si el otro equipo se levantó mejor que vos, chau, alpiste. Esperemos en estos 80 minutos levantarnos mejor que Alumni.

-TP: Te carga un poco el tanque el hecho de jugar un partido más. Si no jugás este deporte con energía y los pies en la tierra, paga muy rápido. Va a ganar el que mejor se levante y haga las cosas bien va a ser el que se lo lleve.

-¿Qué tomó Hindú de la final del 2017?

-SF: Son equipos bastante diferentes. Cambiamos muchos jugadores de experiencia que son reemplazados por pibes jóvenes. A los chicos que le toca la posibilidad lo viven intensamente, con muchas ganas de estar. Si bien hay que tratar de abstraerse, nosotros queremos llevar a la cancha un poco de esa euforia y emoción que transmiten los tipos más grandes, los viejos del club, de todo lo que significa para Hindú estar en esta instancia.

-¿Qué aprendió Alumni de ese partido?

-TP: Es una buena pregunta (se ríe). Es duro perder una final, pero lo importante es dejar las emociones de lado y meterse 100% en el juego. Está todo el club hinchando por vos y hay que abstraerse del marco que hay afuera. El año pasado fue la primera final para muchos de los chicos y les sirvió para agarrar experiencia y entender cómo se vive. Alumni, de los errores que tuvo, aprendió. Esperemos poder capitalizarlos en esta final.

-¿Cómo se porta el padrino de Beltrán?

-SF: No lo conoce casi, lo habrá visto dos veces (sonríe). Tiene una buena relación con Beltrán. Nuestra relación es así, cuando nos vemos es como si nos viéramos todos los días. Estuve 10 años afuera, no lo vi por mucho tiempo y sigue siendo de mis mejores amigos. Sé que si necesito algo, el primero que va a estar va a ser él.

-TP: Es verdad un poco lo que dice. La dinámica de la semana, con el laburo, la familia, hace que te quede menos tiempo. Tenemos los mismos horarios e invertidos. Cuesta. Pero como dice Santi, podemos no hablar durante un tiempo y cuando nos vemos es igual que cuando salíamos de la facultad todos los días en casa hinchando las pelotas. Nuestra amistad excede cualquier desencuentro o destiempo que tengamos hoy.

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