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Peter Lanzani: "Para mí es un sueño trabajar con Darín"

Ping-pong con Peter Lanzani.

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María Eugenia Castagnino
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28 de noviembre de 2018  • 11:30

Como actor, no para de romperla en cine y en teatro y en TV, donde vuelve a protagonizar Un gallo para Esculapio, en su segunda temporada, que se emite por TNT. Y como hombre, nos revela su faceta más existencialista y sus ganas de enamorarse. Candidatas, sobran...

Estrenaste hace poco la nueva temporada de Un gallo para Esculapio. ¿Qué es lo que más te atrapa de interpretar a un personaje como Nelson?

Nelson me desafió muchísimo porque tenía que cambiar comportamientos físicos, tonada, hasta el cuerpo... Y además, después hace una transición, va perdiendo la inocencia, la oscuridad se le empieza a ver en los ojos y toda esa ambición que empieza a aparecer, todo eso hay que laburarlo, hay que llevarlo encima.

¿En tu vida también ya perdiste cierta inocencia?

Yo creo que en muchas cosas sí. Uno pierde la inocencia que tenía cuando era más niño. Nietzsche decía que la madurez del hombre llega cuando uno encuentra la seriedad con la que jugaba cuando era chico. Uno trata siempre de luchar por encontrar eso. Me parece que la actuación es más que nada eso, es más que nada jugar.

Crédito: Catalina Bartolomé. Producción de Caro Franko.

La serie cuenta una sociedad muy violenta, ¿cómo te pega laburar con la violencia?

Es duro, te hace entender un montón de cosas y cuando empezás a filmar te das cuenta de que no estás tan alejado de lo que estás contando. Estás haciendo una escena de fogueos y al rato se escuchan tiros de verdad. Es duro eso.

Desde El clan, te venís metiendo en zonas oscuras...

A mí me gusta un poco eso. Siento que ese tipo de personajes me desafía más, yo trato de llevarme siempre a un escalón un poco más alto. La exigencia es mía y cuando me enojo es conmigo porque soy muy exigente, porque trato de sacar el mejor actor que pueda, porque no solamente laburo para que al otro le suceda algo ni laburo para marcarle el camino y decir "esto es así o asá", laburo para decirme a mí. Porque si a mí no me emociona, no voy a emocionar a otro. Después hay gente a la que le gustará y habrá gente a la que le parecerá una mierda y contra eso, no puedo hacer nada...

No podés gustarles a todos.

Al que no le gusta mi trabajo, perdón. Pero sí disiento en el empezar a atacar porque algo no gusta. ¿Por qué me estás atacando? Andá y mirá a otro actor, otra actriz. Yo laburo mucho para tratar de llegar a esto. Es muy fácil hablar. Pero ¿cuántas veces te subiste vos a hacer esto, cuántas veces probaste llegar a esta emoción? Porque si técnicamente me decís que algo está mal por esto, esto y esto, eso ahí es interesante, ahí yo aprendo.

Contame del entrenamiento físico que estás haciendo...

Es una obra de teatro, que se llama Matadero. Yo soy muy amigo de Germán Cabanas y un día le dije que tenía ganas de entrenar un poco más mi actor físico, para entender desde dónde nacen las emociones y cómo manejar eso, que es algo que no tengo tan explorado. Llegué hecho una heladera a los entrenamientos. Ahí conocí a Redha Benteifour, un tipo que bailó con Michael Jackson, con Cher, con Madonna, y terminamos ensayando 12 días seguidos al aire libre. Yo no tenía ni idea y me cambió rotundamente.

Crédito: Catalina Bartolomé. Producción de Caro Franko.

¿Qué sabiduría nueva te trajo el cuerpo?

Uf, todo. Porque quizás estaba muerto físicamente, chivando, sin poder hablar, y se acercaba Redha y me decía: "Ahora, Peter, empezá a hablar"; "No sé cómo voy a hablar, Redha, estoy muerto". Y empezás a hablar y empezás a abrir puertas y empezás a entender de dónde nace...

Es groso lo que pasa cuando vencés el cansancio físico...

Sí, te llevás a un estado puro de hacer lo que vaya saliendo. La obra es un desafío y somos los dos hablando sobre la humanidad, sobre cómo te caés y uno levanta al otro y sobre cómo uno en el egocentrismo piensa "yo soy mejor que vos", hasta que te termino aniquilando, y cuando te aniquilo me doy cuenta de que no puedo ser mejor que vos si estoy solo. Por eso es un matadero. Es una obra que habla sobre la humanidad, que desafía lo físico, lo emocional, lo mental, y que expresa desde las miserias hasta las virtudes más grandes que tenemos como sociedad.

Está bueno que te permitiste volver a ser aprendiz.

Es que no es volver, es siempre estar en el lugar de aprendiz. Nunca dejamos de aprender, como seres humanos. El que siente que se las sabe todas y no tiene nada más para aprender está completamente pifiado.

Sos como "el próximo Darín". ¿Vas a filmar con él?

Es un proyecto que está pensado de acá a un largo tiempo. Pero de acá a un año en Argentina puede pasar de todo, así que no lo sé. La propuesta está y sería uno de los grandes sueños de mi vida, así que sería hermoso poder cumplirlo.

Crédito: Catalina Bartolomé. Producción de Caro Franko.

¿Situación emocional? ¿Sentimental?

Emocionalmente estoy muy, muy revolucionado. Haber conocido a Redha me revolucionó todo. Últimamente venía en un estado medio existencialista y haber salido de gira con mis amigos los Bándalos Chinos, ser plomo, escuchar su música, ir a escuchar bandas..., eso me ayudó a seguir encontrándome a mí mismo, porque quizá te vas poniendo metodologías de supervivencia dentro de lo que es la exposición que a veces te hacen olvidar de ser quien querés ser. Es muy difícil. Me definiría como muy revolucionado. Y amorosamente, estoy tranquilo; solo, pero abierto.

Es que si uno se está buscando, es difícil conectarse...

Uno se mete para tratar de entenderse y conocerse, saber qué es lo que le está pasando, y energéticamente quizás está en una energía disonante para llamar. O estás llamando, no lo sé.

Si estás en pareja, ¿qué cosas no te pueden faltar?

Yo creo que la pareja, energéticamente, es ese chivo expiatorio. Es esa persona que te debe sacar de esas energías de mierda que quizá te fuiste pegando por un día de laburo y concentrarte en las pequeñas cosas. Y en eso sentirte libre, seguro y tratar de ir entendiéndose, ir moldeándose para sacar la mejor versión de uno, que es lo más importante.

Es esa persona que te eleva, en algún punto.

Esa persona que te eleva sin siquiera querer hacerlo, porque no es su obligación. Cada uno se eligió porque necesita de esa persona, tratar de mejorar las cosas que uno sabe que tiene malas. La vida está más hecha para disfrutar que para ensimismarte con "¿por qué te ponés eso para salir?" o "¿por qué no me escribiste cuando...?". Si no me escribiste, es porque no pudiste. Y si te pusiste eso, es porque te sentís cómoda poniéndote eso y está bueno. Eso fue lo que me pasó a mí y lo que yo aprendí.

¿Tenés algún área en la que te sientas desequilibrado?

El amor, sin dudas. No estoy en pareja desde hace tiempo... El amor es una de las metas de mi vida. A mí me gustaría formar una familia, tener esa persona que sea mi compañera. No me preocupo porque ya va a llegar, pero uno empieza a darse cuenta de que es necesario sentir amor. Porque te eleva, porque otra persona puede sacar cosas de uno que quizás uno ni sabía que estaban adentro.

¿Cómo te imaginás de acá a diez años?

De acá a diez años es un montón. Ojalá que de acá a diez años tenga los pies sobre la tierra, ojalá de acá a diez años tenga una pareja, ojalá de acá a diez años tenga una familia, ojalá de acá a diez años sea 5 veces mejor actor de lo que soy ahora. Después, no lo sé, me concentro en laburar el día a día para seguir encontrando todo eso y moldeándome para ser la persona que seré. Uno siempre tiene ideales, pero soy más del día a día.

Además de la actuación, ¿en qué otras cosas me podrías decir, con humildad, "soy bueno en esto"?

Es capciosa, porque realmente para ser bueno necesitás un alto entrenamiento y profesionalizarlo, pero en el deporte me doy maña. Puedo jugar a lo que sea. Me lo explicás y juego. Me gusta jugar al fútbol, a fin de año siempre juego algún seven de rugby con amigos, juego al paddle, en la playa juego al vóley, he jugado al golf... Me divierte el deporte. Lo veo, lo consumo, me divierte y le encuentro la misma diversión y facilidad con la que actúo. Ninguno de los dos es fácil, pero disfrutándolos uno les va encontrando la maña.

¿Qué es lo que más te gusta de vos hoy?

Uh, me matás. Últimamente estoy tratando de trabajar mucho para ser sencillo.

Qué gran aprendizaje. ¿Qué sería ser sencillo?

Así como tan abierto suena: ser sencillo en la palabra, ser sencillo al laburar, ser sencillo al vivir, menos enroscado... Buscar las cosas simples. Cuando lo encuentro, me encuentro mucho a mí.

¿Qué te gusta más de Peter? ¿En qué te pegan sus declaraciones? También mirá: Poliamor digital: ¿qué es infidelidad y qué no en la era de las redes? y 5 propuestas para comer y dormir en bodegas

Maquilló y peinó Tef di Carlo para Estudio Duo. Agradecemos a Perramus, New balance, Levi's y Alchemy por su colaboración en esta nota.

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