Suscriptor digital

Reencuentro de egresados: 15 años después, ¿cómo son tus amigos del secundario?

Crédito: Ilustración de Erivi.
Meli Navas
(0)
28 de noviembre de 2018  • 08:36

Mrs. & Mr. Lomazo

Eran los únicos que se llevaban educación física a marzo, porque cada vez que tenían que hacer el test de Cooper, daban parte de enfermo o se las arreglaban para no correr todas las vueltas. No sabemos bien qué pasó durante estos años, pero evidentemente esta anecdota los marcó tanto, pero tanto, que podrían haber armado una raviolada con sus abdominales, ¡y comía toda la división! ¿Seguirlos en las redes sociales? No, gracias. Mejor quedarnos con la idea de que el tiempo nos envejece a todos.

Las populares

En el colegio atraían pibes, buena pilcha, peinados, música. Todos las idolatraban. Y si bien todavía siguen siendo cancheras, algo del hechizo se rompió. Ahora están más a tu alcance, parecen tres minas comunes que tranquilamente podrían ser amigas tuyas. Es más, en esta juntada, se sientan al lado y charlan toda la noche. Cuando se despiden, ya tienen agendado encontrarse el jueves en un after office.

El "tapado"

Ni te acordabas su nombre. Pero ese, el calladito, con cara de nerd y bajo perfil, creó su propia empresa de alfajores y ahora es millonario... Quizás esa noche no averiguás mucho de él, pero bien sabés que te espera una larga sesión de stalkeo.

El nostálgico

Su vida es un constante "haaaay recuerdos que no voy a olvidar". Y posta, se acuerda de todo. Lugares, fechas, nombres y los apodos de todos. En el living de la casa tiene la foto de la división abrazada a dos San Bernardos en pleno centro cívico. A la juntada, trajo de souvenir la bandera del viaje de egresados adentro de un balde de Grisú.

El ex

Verlo te hace volver a sentirte adolescente, con un mix extraño de melancolía y cierto "crush" que durará las horas que dure el encuentro. Y cuando se miran a los ojos en el brindis, hay un leve momento en el que fantaseás con un ¿flashback? Bueno, quizás...

Los que se casaron

Entran a la reunión de la mano y, en cuanto te descuidás, te llenan el evento de fotos y videos de sus ¡5 hijos! De repente, tocan el timbre. Es su niñera que solo podía cuidar a los chicos hasta las 20. Y enseguida, deja de sonar el cachengue y empieza la playlist de la Seño Adriana para que dejen de llorar.

La chica 10

Era abanderada y soprano en el coro de la iglesia. Los profesores la amaban y era la que te pasaba la tarea cuando faltabas. Hoy es investigadora del Conicet, tiene un doctorado imposible de pronunciar y hablar con ella te hace sentir que no estás haciendo nada productivo con tu vida.

Crédito: Ilustración de Erivi.

El payaso

Siempre ponía su energía en entretener al grupo, tenía los mejores chistes y fue el autor de los apodos más memorables de la división. Después del cole, trabajó de coordinador de Bariloche y ahora hace stand up. Cuando te sentás al lado, te duele la panza de reírte. ¿Lo mejor? Su risa contagiosa. Tal es su efecto que entre las copas número 4 y 5 empezás a verlo, además de divertido, un toque lindo.

La líder natural

Siempre supimos que ella iba a triunfar. Era la que participaba todos los años del modelo de la ONU y ganaba. Cada clase especial que armaba era una charla TED. Salías extasiada de motivación y sentías que podías comerte el mundo. Hoy es CEO de una multinacional, la llaman hasta de la luna para dar conferencias y está punto de sacar un libro que, sin duda, va a ser el próximo best-seller.

La agrandada

Era la típica que usaba corpiño con push-up cuando todavía no tenía ni lolas, también se maquillaba para ir a clase y usaba el guardapolvo unos centímetros más arriba que el resto de las chicas. En el viaje de egresados, fue la única que tuvo una historia de amor con el coordinador. También era la que hacía un poco de bullying y ahora se te acerca en la juntada para pedirte perdón (pero con tanta intensidad que sigue pareciendo bullying). Ojo, que también existe la versión masculina: el que te hacía bullying y ahora te tira onda.

La hippie

Tenía mucho talento para materias como plástica y música. De hecho, era la que tocaba la guitarra en todos los actos del colegio. Fana de Lennon, estudió profesorado de yoga y ahora viaja por el mundo vendiendo artesanías en macramé. Trae todas las novedades eco-friendly y de terapias alternativas. A la juntada llegó con el postre: ¡una bolsa de mandarinas! Pide que nadie tire la cáscara, ella las usa para hacer compost.

La que se volvió influencer

Fue la primera en comprarse un Nokia 1100. Ahora habla en #hashtags y se pasea por toda la reunión con un selfie stick para mostrarles a sus 200k seguidores lo que está pasando. Evitar salir en sus stories es una misión imposible. Lo mejor: consiguió la comida de canje. Eso sí, antes de empezar, hay que esperar a que ella arme un corazón con las siete docenas de empanadas.

La delegada

Siempre con una lista del curso, para marcar quién había pagado la vaquita y quién no. Ella se encargaba de organizar la colecta solidaria, el té desfile, el viaje de egresados, la venta de tortas, la fiesta de graduación y también, obvio, esta juntada. Tiene un don para acomodar billetes para el mismo lado y para hacer cuentas que a vos te tomarían un siglo.

El potro de la clase

Hay dos opciones; la primera es que siga tan lindo (y solterísimo) como siempre, envejeciendo a lo George Clooney. En ese caso, esperamos que vos también estés disponible y que en la reunión te invite a tomar un Nespresso. O que no entiendas cómo ese peladito canoso era el que levantaba suspiros en toda la división. Para colmo, sigue haciéndose el interesante y las trata a todas como si estuvieran muriendo de amor por él.

Además te mostramos Decime en qué orden naciste y te diré cómo sos

Por: Meli Navas

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?