Suscriptor digital

4 rutinas simples para combatir el sobrepeso infantil

Los números son alarmantes y los cambios de hábitos no son sencillos pero tampoco son imposibles
Los números son alarmantes y los cambios de hábitos no son sencillos pero tampoco son imposibles Crédito: Shutterstock
Laura Gambale
(0)
28 de noviembre de 2018  • 18:58

La obesidad infantil es una enfermedad que no debe ser desatendida ni subestimada. Lejos de tratarse de un mero aspecto estético del niño o la niña, precisa de un abordaje interdisciplinario y urgente ya que afecta su infancia y condiciona la salud de su vida adulta.

Entre las causas principales de sobrepeso y obesidad infantil, la Organización Mundial de la Salud (OMS) menciona como causa fundamental el desequilibrio entre la ingesta y el gasto calórico, sumado a la falta de actividad física .

Según los últimos datos oficiales relevados respecto al nivel de obesidad infantil en el país (del 2016 en el informe de la FAO), Argentina lidera el ranking de obesidad infantil de niños y niñas menores de 5 años con un 9,9% en el país, seguido por Perú con un 9,8% y Chile con un 9,5%.

Se sabe que "los niños obesos o con sobrepeso tienen un mayor riesgo de padecer problemas de salud graves, como diabetes de tipo 2, hipertensión arterial, asma y otros problemas respiratorios, trastornos del sueño y hepatopatías. Asimismo, pueden sufrir efectos psicológicos, como baja autoestima, depresión y aislamiento social. La obesidad infantil también aumenta el riesgo de obesidad, enfermedades no transmisibles, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta", deja asentado la OMS en su sitio oficial.

¿Qué estamos haciendo mal?

Patricia Jáuregui Leyes, médica pediatra especializada en nutrición y medicina del deporte, hace mención a la ingesta de alimentos procesados a cualquier hora y en cualquier lugar y a la elección de bebidas endulzadas artificialmente con o sin calorías, como una de las principales causas de obesidad y sobrepeso infantil. "Si a eso sumamos una recreación principalmente sedentaria, basada en el uso tecnología y poca o nula actividad física, las probabilidades de padecer esta enfermedad aumentan considerablemente".

En cuanto a los bebés y niños lactantes, Luisa Bengolea, enfermera perinatal y asesora en amamantamiento, resalta la importancia del amamantamiento por su capacidad para bajar las posibilidades de padecer obesidad infantil, entre otros tantos beneficios que la leche materna ofrece. "La madre, además le transmite a su hijo anticuerpos de enfermedades comunes de la infancia a las que ella ya ha estado expuesta, lo ayuda en la maduración del aparato gastrointestinal, da protección para posibles infecciones respiratorias, otitis y disminuye el riesgo de padecer alergias. También contiene ácidos grasos esenciales que favorecen el desarrollo del sistema nervioso central, brindando un mayor coeficiente intelectual", enumera.

¿Qué podemos hacer desde casa? Además de consultar con profesionales, podemos empezar por seguir alguna de estas rutinas:

1.Cambiar hábitos

La licenciada Jáuregui propone consultar las "Guías Alimentarias para la Población Argentina" (GAPA) donde se encuentran traducidas las metas nutricionales establecidas para la población redactadas en un lenguaje sencillo, proporcionando herramientas que puedan conjugar las costumbres locales con estilos de vida más saludables. Entre las pautas que podríamos resaltar como el ABC de la nutrición saludable , se encuentran la ingesta exclusiva de agua, evitar el agregado de sal a las comidas, cumplir con dos porciones de verdura y tres porciones de fruta por día.

"No hay alimentos buenos ni malos, sino proporción y variedad. La verdadera batalla es contra el lado oscuro, debemos hacer frente a nuestra ansiedad y saber que no todo se resuelve rápido o con un paquete. Luchar contra algunos hábitos negativos heredados y batallar contra la desinformación y la inmoralidad del marketing también son tareas necesarias", así asegura la cocinera Narda Lepes en las páginas de su libro ÑAM ÑAM, donde ofrece recetas con presentaciones originales para atraer la atención de los comensales más pequeños. El libro "Recetas para MI Benjamin" de Carolina Palacios, que escribió con la ayuda de diversas nutricionistas y cocineras del país también tiene propuestas e ideas fáciles de realizar. Jessica Lekerman, por su parte, es conocida por ser una de las iniciadoras de la Campaña en Redes contra la Obesidad Infantil, y por supuesto también ofrece recetas y consejos al respecto. Y la lista sigue, hay que tomarse un tiempo para investigar y evaluar lo que mejor se ajusta a cada rutina familiar.

2.Más actividad física al aire libre, menos tiempo adentro

La actividad física y conectarse con sus cuerpos es fundamental
La actividad física y conectarse con sus cuerpos es fundamental Crédito: Shutterstock

Según criterios de la OMS (2010) desde los 5 a los 17 años se recomiendan unos 60 minutos de actividad física de moderada a intensa todos los días, y agregar ejercitación de músculos por lo menos dos veces por semana.

Jauregui aporta ideas fáciles de llevar a la práctica: volver a los juegos tradicionales, muchas veces olvidados, como suele ser la rayuela, saltar la soga, jugar a la mancha, saltar el elástico, usar las trepadoras de la plaza. Las danzas folclóricas tradicionales y la murga que tiene actividad durante todo el año son otras actividades a mano.

Por su parte, el Licenciado en Educación Física Fernando Alberto Laiño, Investigador del Instituto Superior de Ciencias de la Salud, tiene estudiado que el juego espontáneo de los niños y niñas tiene un gasto energético similar al de una actividad moderada.

3.Lactancia materna

Leche humana: ¡bendito tesoro! Se sabe que la leche humana es irremplazable, ya que la leche que produce una madre es única y específica para cada hijo. Así lo considera Bengolea, que resalta el alto nivel nutricional de la misma, recordando que se trata de una sustancia dinámica, ya que la composición cambia desde el principio hasta el final de la toma y de acuerdo con la edad y las necesidades del bebe". Además, considera que "es segura y limpia, siempre a la temperatura adecuada y está siempre disponible. Y según lo informado en diversos estudios científicos, el amamantamiento también es considerado un factor preventivo del sobrepeso y la obesidad. Si bien no hay certeza de cómo actúa la lactancia materna sobre bebes y niños para que no desarrollen sobrepeso o sean obesos, lo que se observa en diversos estudios y al entender cómo funciona el amamantamiento es, que el bebé come lo que necesita y cuando lo necesita, por eso mismo es a demanda de sus necesidades".

En este sentido, la OMS también resalta que cada vez hay más datos que indican que la lactancia materna puede tener beneficios a más largo plazo, como reducir el riesgo de sobrepeso y obesidad en la infancia y la adolescencia, además de aportar todos los nutrientes que un lactante necesita en los primeros seis meses de vida y proteger contra las enfermedades comunes de la infancia (a saber, diarrea y neumonía)".

4.Yoga y respiración consciente

"A través de distintas técnicas conscientes se puede ejercer el control de la respiración, y a través de ésta, lograr cambios positivos en los planos emocionales, físicos y mentales" anuncia Luciana María Alvides, Profesora Nacional de Educación Física e Instructora de Yoga. Y lo detalla: "Si bien la respiración es una función autónoma, con ciertas técnicas se puede trabajar de forma consciente y lograr modificar estados de ansiedad, angustia o stress. Se trata de uno de los pilares del Yoga que combinado con distintas posturas físicas, resulta excelente para alcanzar la calma y la consciencia durante todo el desarrollo de la clase". Por dar algunos ejemplos, cuenta que "hay posturas de apertura que ayudan mucho, como es la llamada postura de la Cobra, y posturas de equilibrio que funcionan de manera muy positiva para bajar la ansiedad". La constancia y la disciplina también son otros factores fundamentales que favorecen para el control de la ansiedad en niños y adolescentes.

Por último, Luciana considera que el uso de la tecnología en exceso también contribuye a que la mente se disperse, y en el caso de los chicos, que estén más ansiosos. Por eso resalta la importancia de la práctica de Yoga y de otros tipos de gimnasia consciente, donde la meta siempre es la misma: equilibrar y volver al lenguaje corporal.

Ya lo sabemos: es en la edad infantil cuando creamos los hábitos que perdurarán en la edad adulta, por eso es fundamental que seamos responsables y busquemos cambios graduales y saludables.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?