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Irupé Sesoí, la diva de la epistemología: dolorosa historia de una mujer marginada

Fuente: LA NACION
Carlos Pacheco
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30 de noviembre de 2018  

Irupé Sesoí, la diva de la epistemología / Autor e intérprete: José María Gómez Samela / Música en vivo: Rodolfo Lema / Iluminación: Marcelo Fernández / Escenografía: Lola Gullo / Vestuario: Julieta Iribe / Dirección: Malena Bernardi / Sala: La pausa teatral, Corrientes 4521 / Funciones: miércoles, a las 20.30 / Duración: 50 minutos / Nuestra opinión: buena

Una mujer singular buscó a lo largo de su vida dar trascendencia a su existencia. No le resultó fácil. La infelicidad fue moneda corriente en su infancia, adolescencia y adultez, a fuerza de prepotencia, logró construir un camino. Irupé es una socióloga que encontró armas para manejarse con mayor facilidad en su rutina cotidiana pero que no tiene respiro. Cada tramo que construye resulta un espacio pesado que deja marcas muy fuertes en su cuerpo.

Es una correntina simpática, locuaz que ha decidido contarle a una amiga algunos detalles que definieron su crecimiento. Su narración está cargada de humor y también de una picardía ingenua pero que va dejando en quien la escucha ese sabor amargo que promueven las historias de padecimientos que se comentan con sinceridad y tratan de escaparle al dolor. Intentando encontrar una complicidad benévola en el otro se la descubre lentamente. El personaje se encarga de marcar una fuerte distancia a la hora de referir ciertas situaciones muy complicadas que, extrañamente, no llegaron a desalentarla. En tanto dramaturgo Gómez Samela produce un texto que gana en interés a través de su interpretación. Allí encuentra un equilibrio entre la desfachatez que le aporta a su personaje y esas historias oscuras que despliega y que cuando el intérprete logra introducirse con fuerza en ellas adquieren un valor profundamente conmovedor.

Cada momento que se describe de la vida de esta mujer está relacionado con una etapa particular en la que ha buscado la felicidad sin conseguirla. Su continuos encuentros con personajes que la desalentaron la llevaron a fortalecerse más, aunque no puede escapar a ese sabor amargo que le deja el tiempo en soledad, fantaseando con un destino mejor.

Con una ajustada dirección de Malena Bernardi, que se detiene en potenciar los rasgos más conflictivos del personaje y tornarlos fuertes disparadores que provocan la emoción del espectador, la experiencia cuenta con una solvente participación del músico Rodolfo Lema quien va marcando el crecimiento de una trama que expone a una mujer maltratada, marginada en más de una oportunidad pero que logra construirse una vida y lo cuenta con una gracia inesperada. Es muy elocuente esa historia nada pasional (por la forma en que se describe) pero sí efectiva a la hora de presentarla ante la platea.

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