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De lo inmoral a lo criminal

Andrés Oppenheimer
Fuente: LA NACION
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4 de diciembre de 2018  

MIAMI.- El escándalo en torno de los 15.000 médicos cubanos que han trabajado en condiciones de virtual esclavitud en Brasil está creciendo: varios de ellos presentaron una demanda en Miami contra la Organización Panamericana de la Salud (OPS), afirmando que la organización regional no solo supervisó el programa, sino que también se embolsó $75 millones de sus fondos.

Sam Dubbin, un abogado de Miami que representa a cuatro médicos cubanos que desertaron en Brasil, me dijo que la demanda alega que la OPS, una agencia de la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas con sede en Washington DC, supervisó y se benefició de un esquema ilegal bajo el cual los médicos cubanos tenían que trabajar en condiciones que violan las leyes internacionales contra el trabajo forzado.

Dubbin agregó que la OPS ganó $75 millones con el acuerdo entre Brasil y Cuba en los últimos cinco años. El programa, conocido como Mais Medicos, fue establecido en octubre de 2013 por el gobierno de la expresidenta brasileña Dilma Rousseff. Bajo el acuerdo, los médicos cubanos han estado trabajando en áreas remotas de Brasil donde pocos médicos brasileños quieren vivir.

Cuba anunció la semana pasada que estaba comenzando a repatriar a sus médicos de Brasil, luego de que el presidente electo ultraderechista brasileño, Jair Bolsonaro, denunciara que Mais Medicos es un programa de esclavitud moderna. Por el acuerdo entre Brasil y Cuba supervisado por la OPS, los médicos cubanos recibían menos del 10 % de sus salarios y Cuba conservaba la mayor parte del resto, según la planeada demanda legal contra la OPS.

Bolsonaro, quien asumirá el cargo el 1° de enero, amenazó cancelar el programa Mais Medicos a menos que Cuba acepte que los médicos cubanos reciban su salario completo, que Brasil valide sus títulos médicos y que se les permita llevar a sus familias. El presidente electo más tarde tuiteó que, "desafortunadamente, Cuba no ha aceptado". Según un estudio reciente realizado por la Escuela Wharton de la Universidad de Pennsylvania, en 2015 había unos 37.000 médicos cubanos que trabajaban en 77 países, la mayoría en Venezuela, Brasil y América Central.

Dubbin me dijo que sus clientes "quieren poner fin a esta práctica de que los médicos cubanos sean tratados como esclavos". Agregó que están buscando el pago de sus salarios completos y daños, y "quieren exponer a una institución internacional que opera en EE.UU. y que está involucrada en la trata de personas". Según el despacho de Dubbin, la doctora Ramona Matos, una de las demandantes, dijo: "Simplemente estamos pidiendo la compensación total que todos merecemos". Dubbin citó varios documentos, incluida una auditoría del programa Mais Medicos realizada por la Oficina de Responsabilidad Suprema de Brasil, según los cuales en los últimos cinco años Brasil habría pagado alrededor de $1500 millones a la OPS por el programa. De ese dinero, la OPS pagó $1300 millones a Cuba y se quedó con $75 millones. Cuba, a su vez, pagó a los médicos cubanos en Brasil unos $125 millones, dijo Dubbin. Los $75 millones que habría recibido la OPS no se utilizaron para pagar los gastos operativos, ya que estos fueron pagados por instituciones brasileñas, agregó Dubbin.

Consultado al respecto, el vocero de la OPS, Luis Felipe Sardenberg, me dijo en un correo electrónico que los fondos "son cargos cobrados a todas las contribuciones voluntarias recibidas por la OPS para cubrir los costos relacionados con la gestión y administración de un programa". Agregó que "todas las organizaciones de las Naciones Unidas... imponen este tipo de cargos". Los médicos demandantes dijeron que, además de recibir solo una fracción de sus salarios, la mayoría de ellos no podía llevar con ellos a sus familias desde Cuba y que tenían un toque de queda diario a las 18.

Cuando escribí por primera vez sobre la situación de los médicos cubanos en Brasil, en septiembre de 2013, describí este acuerdo -y la supervisión de la OPS- como "escandaloso". Ahora, si resulta que la OPS también ganó $75 millones con este programa, estaríamos frente a una agencia de las Naciones Unidas que habría lucrado con un negocio de esclavitud moderna. Eso ya no solo sería inmoral, sino que podría ser criminal.

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