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Melconian: "Ya estamos pensando que si las encuestas dan mal en abril, la dolarización sube"

El expresidente del Banco Nación advirtió sobre los peligros con los que se enfrenta el Gobierno ante una posible reelección en 2019, pero también señaló el riesgo que significaría reconsiderar el acuerdo con el FMI en caso de que cambie el partido gobernante
El expresidente del Banco Nación advirtió sobre los peligros con los que se enfrenta el Gobierno ante una posible reelección en 2019, pero también señaló el riesgo que significaría reconsiderar el acuerdo con el FMI en caso de que cambie el partido gobernante Fuente: Archivo
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5 de diciembre de 2018  • 13:36

"El plan de este Gobierno va a ser suficiente en términos de éxito si llega a la otra orilla sin disrupción macro financiera". Con esa frase resumió Carlos Melconian lo que piensa de la situación económica. "Quiero distinguir, respetuosamente, que si el año que viene hay un -2% de PBI y dos dígitos de desempleo y de inflación , eso no es una disrupción. Disrupción es cambiaria, bancaria o default", siguió el expresidente del Banco Nación.

El economista se animó a hacer proyecciones sobre lo que sucederá en 2019, año electoral. En primer lugar, advirtió que Cambiemos llega a los comicios con "un gran pasivo", la situación económica, y -en caso de que no se recupere- con una "credibilidad dilapidada".

Entre los problemas principales con los que se encuentra el país en este momento, señaló a la "presión tributaria récord", un "gasto público infinanciable", un "estancamiento exportador" y una "dolarización estructural". En este último punto se detuvo: "En octubre se derrumbó la demanda estructural de dólares en la Argentina. La dolarización está bajando, pero ya estamos pensando que, si las encuestas dan mal en abril, sube la dolarización. A esta economía bimonetaria hay que saber para dónde rumbearla", señaló.

A su juicio, la recuperación no llegará tan rápidamente como señalan algunos de sus colegas: "Lo único que hace 'V' [rebota con fuerza] en el segundo trimestre de 2019 es el campo. El resto no hace 'V', hace 'L' o llega buscando la segunda patita de la 'U'", dijo, sobre los guarismos de la actividad el año que viene. "El problema es que en un tercio de las recesiones más largas en la Argentina, esa búsqueda de la segunda pata de la 'U' coincide con las elecciones, se arma la rosca de la encuesta, y todo se elonga", siguió, durante su exposición en el 12° Aniversario de la revista Bank Magazine.

Para salir de esa situación, aseguró, entre los ítems de una agenda ineludible se encuentran buscar la alineación de la política con la Justicia. Entre otros objetivos, dijo, para tener una reforma laboral que dé mayor competitividad: "Ponele un segundo acoplado al camión, mejoremos puestos, pero la competitividad por excelencia está en lo tributario y lo fiscal. Tenés que explicarles a los sindicalistas que, para que ellos puedan seguir siendo sindicalistas, esta ley laboral no puede continuar. Pero no porque jode a los grandes, porque jode a los chicos. Esto necesita un acuerdo político y judicial", resumió.

Mientras tanto, también hay otra relación que el Gobierno debe manejar: la que tiene con el Fondo Monetario Internacional ( FMI ). Explicó que, en este momento, el organismo multilateral tiene dos objetivos principales: transitar lo que queda hasta la elección sin disrupciones financieras y mantener al oficialismo en la carrera electoral.

Describió al plan del Fondo como "un esquema de emergencia tosco" que se encuentra en el primer capítulo del primer libro que el organismo escribió en 1944, bromeó. "Esto no está hecho para resolver problemas heredados en 2015", advirtió, y dijo que probablemente esos desequilibrios sigan presentes en 2019 y para el próximo mandato.

"Estoy tratando de descubrir hasta dónde el FMI va a permitir desvíos, porque las metas son difíciles de cumplir. ¿Vamos a estar prendiendo una vela en cada meta?", añadió.

Subrayó, además, que el programa que arrancó luego del segundo acuerdo con el Fondo es uno "de emergencia", con una "recesión con poca plata en la calle". Agregó: "No es solamente que se cerró la canilla, es que el circulante y los depósitos no tienen colchón". Y resaltó que la obra pública y los Proyectos de Participación Público-Privada (PPP) no se cayeron "por los cuadernos de las coimas", sino por "el ajuste fiscal" y "el riesgo país". "El objetivo es que esto se haga social y políticamente tolerable", lanzó.

"El déficit fiscal cero no es un punto de llegada, es un punto de partida. Con el primero que tenés que discutir cómo sigue esto es con el propio Fondo: y cuando haya que reconsiderar el acuerdo, no es lo mismo que vaya Macri o que vaya Cristina. El FMI está medio asustado y piensa 'con vos lo reconsidero, pero con otro...'. Y esto no es autobombo a Cambiemos", concluyó.

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