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Arrestaron a un sacerdote y un portero por abusos en un jardín

Cinco niños habrían sido las víctimas de los ataques sexuales
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6 de diciembre de 2018  

El sacerdote Tulio Matiussi, de 58 años, y el portero Anselmo Ojeda, de 46, del jardín de infantes Belén fueron detenidos anteayer en sus domicilios de San Pedro por orden del UFI N° 8 de Baradero a cargo de Hernán Granda, en el marco de la causa por "abuso sexual agravado" que los tiene por imputados, según informaron fuentes policiales.

La madre de una de las víctimas del sacerdote y el portero detenidos por abusar sexualmente de cinco niños de entre 3 y 5 años en un jardín de infantes de la localidad bonaerense de San Pedro, aseguró que "hay pruebas contundentes" tanto contra estos dos hombres como contra "una preceptora" que también estaría involucrada.

Sus dichos fueron refrendados por el abogado de cuatro de las familias denunciantes, Ariel Fusco, quien en diálogo con la prensa afirmó que "hay una tercera persona involucrada" por fuera de las dos detenciones, "que es una mujer que trabajaba en el jardín como preceptora".

"Acá la imputación fue para tres: el cura, el portero y la preceptora, porque contra los tres hay pruebas contundentes, pero hasta el momento se detuvo a dos", dijo Carla, la madre de una niña de cuatro años en diálogo con Radio con Vos.

La mujer detalló que son cinco los niños que "dieron positivo" para abuso en las entrevistas con cámara Gesell, y según se desprende de esos testimonios "los abusos eran grupales, no individuales", según consignó Télam.

La mujer contó que los síntomas de abuso comenzaron a aparecer "ni bien ingresan al jardín", y si bien al principio "se podían confundir con una mala adaptación", se fueron intensificando hasta convertirse en "evidencia contundente" de abuso sexual.

"Primero empezó con llantos excesivos que nos llamaron la atención porque es una nena muy independiente que ya había ido a otro jardín maternal; luego siguió con falta de control de esfínteres hasta que tuvimos que ir al pediatra porque nos encontramos con evidencia contundente (de abuso), como lesiones en la zona genital y comentarios sobre una persona que les hacía cosquillas en la cola a las nenas cuando iban al baño", relató.

Carla contó que antes de ir a la Justicia en diciembre del año pasado, pidió explicaciones al jardín "que no nos dio ni bolilla" y al Obispado de San Nicolás de quien depende el establecimiento educativo, "que nunca nos atendió el teléfono".

Por su parte, el abogado Ariel Fusco afirmó que si bien el sacerdote y el portero "cometían estas aberraciones en forma separada, sospechábamos que había un acuerdo previo" entre estas dos personas a las que se sumaría "un tercer involucrado, que es una mujer que trabajaba en el jardín como preceptora".

"En su caso el fiscal no ha encontrado pruebas suficientes para exigir su detención", concluyó.

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