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Frigorífico La Negra: una marca con historia

Soledad Gil
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16 de diciembre de 2018  • 12:45

Tradicional frigorífico de Avellaneda que comenzó sus operaciones en 1885 y llegó a ser una importante marca de alimentos, que incluía la edición de un recetario, y una planta modelo en la localidad de Cuatreros, cerca de Bahía Blanca.

Evolución de la gráfica de La Negra a lo largo de los años.
Evolución de la gráfica de La Negra a lo largo de los años.

Tuvo mucho más que carne y carnicerías: conservas de frutas y verduras, óleo palmitina, sucursales en Londres, París, Liverpool, Santos, Le Havre y Dunkerque, y hasta un tango para piano (sin letra) que compuso Enrique Delfino para difusión de la marca. Todo -las latas, los recetarios, los camiones- venían con el característico logo de la negra de perfil con su cabello atado (que se transformaría en un pañuelo rojo de lunares blancos más adelante) con un gran aro con la letra S de Sansinena colgado de la oreja.

Antiguo recetario de La Negra
Antiguo recetario de La Negra Fuente: Archivo

Simón Gastón Sansinena fue el pionero francés que aprovechó las nuevas tecnologías de finales del siglo XIX y la posibilidad de enfriar las carnes en los barcos de ultramar para transformar sus saladeros y compañía de sebo en la Compañía Sansinena de Carnes Congeladas. Ubicada a orillas del Riachuelo, comenzó a exportar con éxito y logró tener un gran stand en la Exposición Universal de París en 1889. La crisis de 1890, sin embargo, lo golpeó duramente y en 1891 dejó de ser una sociedad familiar para convertirse en una sociedad anónima: se incorporaron entonces Pedro Luro y Ernesto Tornquist (que ya eran socios en el Hotel Bristol de Mar del Plata). Agustina, la hija de Luro, además, estaba casada con Francisco Sansinena, hijo de Gastón.

Frigorífico La Negra. 1932.
Frigorífico La Negra. 1932. Fuente: LA NACION

Con Tornquist como presidente de la compañía, se construyó la planta de Cuatreros (hoy General Cerri), en las afueras de Bahía Blanca, donde el magnate tenía grandes extensiones. La dotó de muelle propio y un ramal ferroviario que llegaba hasta el puerto. De la obra participó el ingeniero Huergo.

Una imagen de La Negra a finales del siglo XIX
Una imagen de La Negra a finales del siglo XIX Fuente: Archivo

Compañía Sansinena. 1932.
Compañía Sansinena. 1932. Fuente: LA NACION

El complejo frigorífico tenía también una amplia playa de faena para vacunos y ovinos, corrales de encierre y bretes de clasificación de tropas, saladero de cueros, graserías, preparación de las menudencias, procesamiento de tripas, una sección para elaboración de jabón marca Aguará, muy prestigiosa.

La planta de Sansinena en Londres
La planta de Sansinena en Londres Fuente: Archivo

En 1906, las ventas se expandieron en el mercado sudafricano mediante la compra de una empresa de Cape Twon que dispongía de 44 locales de carnicerías. En base a esa experiencia, se formaron varias sociedades en Europa. La Compagnie Française Sansinena de Viandes Congelées (1917) en Francia, la Compagnie Belge (1923) que adquirió al año siguiente la Fleisch Einfuhr Gesselscahft de Alemania. Durante la presidencia de Marcelo T de Alvear, el frigorífico fue visitado en 1924 por el príncipe heredero del trono de Italia, Humberto de Saboya; y en 1925 por el príncipe de Gales, Eduardo de Windsor, por entonces heredero de la corona británica

Trabajadoras de La Negra
Trabajadoras de La Negra Fuente: Archivo

Hacia entonces, en el mercado local el frigorífico producía 40 clases de fiambres y cortes porcinos, 25 clases de embutidos, conservas enlatadas, harinas de carne hueso y la exportación mensual de 40.000 reses ovinas y 20.000 de reses vacunas. Ya para fines de los años 30, contaba con 200 sucursales en Capital Federal, Gran Buenos Aires y otras ciudades argentinas.

La planta de La Negra
La planta de La Negra Fuente: Archivo - Crédito: AGN

Por esos años, la firma Sansinena alquiló sus instalaciones de frío a la empresa A.D.F. (Argentine Fruit Distributors), para refrigeración y embarque de frutas prevenientes del Valle de Río Negro, creándose una división que elaboraba dulces, mermeladas y frutas al natural enlatadas para consumo interno y para exportación.

En 1947, La Negra regresó a la producción y exportación de carnes y atendió la alta demanda de la Europa de posguerra.

Camión de La Negra
Camión de La Negra Fuente: Archivo

En 1952 la planta de Cuatreros fue adquirida por la Corporación Argentina de Productores de Carnes (CAP), que había nacido en 1935, tras el álgido debate por el tema del monopolio británico en la comercialización de la carne. Aquel episodio en la Cámara de Senadores, encabezado por Lisandro de la Torre, terminó con la muerte de su colega Enzo Bordabehere.

Operarios en La Negra
Operarios en La Negra Fuente: Archivo - Crédito: AGN

A mediados de los 70, la CAP, intervenida por el Estado Nacional, y mientras perdía varios de sus activos en todo el país, tomó una decisión que benefició a la planta de Cuatreros, al cerrar el frigorífico La Negra de Avellaneda (donde en 1986 se montó el Shopping Sur, el primero del país, y en 1997 se instaló Carrefour que aún conserva el arco del primer La Negra), y el Yuquerí de Concordia. Se incorporó a la planta de Cerri la fabricación de latas de corned beef, paté de foie, picadillo de carne y jamón del diablo, entre otros.

El emblemático arco de La Negra en Avellaneda, donde hoy funciona un hipermercado.
El emblemático arco de La Negra en Avellaneda, donde hoy funciona un hipermercado.

En 1996 la firma, bastante desmantelada, fue adquirida por la paraguaya Translink que presentó quiebra en 2000. Ha habido desde entonces varios intentos de adquisiciones y reactivaciones por parte de cooperativas de empleados, sin mayor éxito. Mientras tanto, el recuerdo de La Negra permanece en varias generaciones de argentinos.

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