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Un clásico italiano con sus valores intactos

Carlos Pacheco
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14 de diciembre de 2018  

FILOMENA MARTURANO

Nuestra opinión: muy buena

Autor: Eduardo De Filippo. Intérpretes: Mariangela D'Abbraccio, Geppy Gleijeses. Domenico Mignemi, Nunzia Schiano, Ylenia Olivero, Elisabetta Mirra, Agostino Pannone, Gregorio Maria De Paola, Adriano Falivene, Fabio Pappacena. Escenario y vestuario: Raimonda Gaetani. Subdirector: Marina Bianchi. Dirección: Liliana Cavani. Teatro Coliseo.

La presentación en Buenos Aires de la Gitiesse Artisti Riuniti, una de las compañías teatrales más importantes de Italia, se concretó a través del ciclo Italia XXI organizado por el consulado de ese país en Buenos Aires.

El texto elegido resulta uno de los más destacados dentro de la producción de Eduardo De Filippo. Desde su estreno, en 1946, ha tenido una amplia repercusión en diversos países del mundo, incluso en la Argentina. El material fue llevado a escena a través de la dirección de una de las más reconocidas creadoras italianas, la cineasta y regisseur Liliana Cavani. Con este espectáculo ella hizo su primera incursión en el ámbito escénico.

Filomena Marturano es una obra costumbrista que toca un tema muy particular para su época. La realidad de una madre soltera cuyos hijos no son reconocidos por el Estado. Aquí la protagonista, que posee un pasado oscuro, ha logrado sobreponerse al destino. Es empleada en la casa de Domenico Soriano, un hombre adinerado, de vida licenciosa, que ha mantenido a Filomena a su lado por necesidad y porque en el fondo la une a ella una escondida relación de amor que se oculta detrás de las conductas de dos seres de características muy opuestas. Filomena ha tenido tres hijos y necesita darles el apellido de un padre. Para lograrlo provocará algunas situaciones que sorprenden y descolocan a Domenico.

El dramaturgo Eduardo De Filippo no solo logra en esta pieza diseñar a dos personajes intensos sino que, a la vez, pinta las costumbres de aquella sociedad napolitana con detalles muy significativos.

Liliana Cavani propone una recreación que sigue fielmente la historia original y, lo que es más importante, logra reconstruir un estilo de actuación de manera muy minuciosa. El espectador ingresará en esa trama muy lentamente y sin darse cuenta llegará a integrarse a ella de manera conmovedora. Así descubrirá piadosamente los valores que guían en su derrotero a los personajes de Filomena y Domenico. Los comprenderá y no tendrá mucho espacio para juzgarlos.

Cavani cuenta con dos intérpretes exquisitos que en escena se potencian y engrandecen este material clásico. Mariangela D’Abbraccio y Geppy Gleijeses componen a sus personajes con mucho rigor. Sus interpretaciones resultan sumamente elocuentes. D’Abbraccio le aporta a Filomena la seguridad, la fuerza, la entereza de esa mujer que lucha por construir una familia. Una interpretación rica en matices. Ella puede poner en marcha las mentiras menos esperadas y la grandeza más apasionada con tal de lograr su objetivo. Gleijeses la acompaña en un juego en el que resulta un oponente también con dobleces que sorprenden por la veracidad con los que los expresa. Ambos se transforman en un matrimonio escénico ideal.

En el resto del elenco se destacan Domenico Mignemi (Alfredo) y Nunzia Schiano (Rosalia), dos magníficos actores que conocen muy bien los resortes de la comedia y van a fondo en su desarrollo. Aunque con pequeñas participaciones, el resto del elenco expone mucha vitalidad. Entre todos posibilitan que Filomena Marturano se transforme en una experiencia muy valiosa.

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